COMPRA los últimos números publicados

load more hold SHIFT key to load all load all

SUSCRÍBETE A LA REVISTA. Paga 10 y recibe 12 revistas al año

ESPAÑA

EUROPA

FUERA DE EUROPA
OUTSIDE EUROPE

Síguenos

Formilla Live Chat

Furia Oriental

Carlos Robles, Luchando (por) solo

El cine de acción y de artes marciales no se prodiga demasiado que digamos en España, por no decir que no existe (salvo algún que otro título casi legendario) y desde este blog apostamos por todos los proyectos patrios que pueden hacer que esto cambie. Algunos no llegarán a nada, otros se quedarán a medio camino, pero seguro que alguno consigue hacerse realidad. Dentro de esta última categoría tenemos a "Solo", un proyecto de Carlos Robles. Con un teaser trailer rodado y un buen número de actores españoles conocidos esperando a conseguir la financiación para hacerse realidad, la expectación que poco a poco va causando este proyecto de largometraje va en aumento y, personalmente, espero que consiga hacerse realidad. Para conocer más de "Solo", vamos a conocer a su creador, Carlos Robles.

 Iván Fernández Ronin- Tu sueño de ser actor se remonta a tu infancia, hasta que a los 16 años entraste en el mundo del espectáculo como modelo. ¿Qué actores y películas te llevaron a luchar por este sueño?

Carlos Robles.- Tengo la suerte de haber nacido en los ’80, por lo que he sido muy influenciado por el cine del momento. Hay muchos amigos con los que hablo y ellos hablan de Star Wars, Indiana Jones, desde el punto de vista del buen cine. No, yo, cuando vi por primera vez Rambo, los Rockys, las pelis de Arnold, Comando. Es el tipo de cine que dije ¡guau! Me impresionaba, me impresionaban los físicos que lucían, todo fue un poco de la mano, es lo que me impulsó con 12 años a querer meterme en un gimnasio y buscar ese camino de actor de acción. De cine me gusta todo, pero me han influenciado el cine de Stallone, de Schwarzenegger, el actioner de los ’80.

IFR.- ¿Cómo conseguiste entrar en la compañía de Carmelo Castilla?

CR.- Carmelo Castilla era director, impresionante. Movía montañas para hacer todo lo que quisiera. Desgraciadamente nos dejó en el año 2001 y él siendo como era, todos los de la compañía lo pensábamos. Sabes que Gwyneth Paltrow es hija adoptiva de Talavera de la Reina porque estuvo muchos años veraneando allí, habla español perfectamente y todavía va muchas veces a Talavera. Este tío, hubiera logrado, no sé de qué manera, seguro, haber trabajado con Gwyneth Paltrow, que hiciera algo con nosotros. Con él seguro. Todos estábamos convencidos de que era capaz de hacerlo. El hecho de entrar en esta compañía, ¿cómo fue? Yo, en el gimnasio, cuando iba entonces, en el año ’96, te relacionas, muchos eran porteros de discoteca. Dos de los porteros me dijeron que Carmelo era pincha en un garito, me lo presentaron y me dijeron que estaban haciendo una obra, “Jesucristo Superstar”, que la dirigía Carmelo. Me lo presentaron, decidí entrar y bueno, de allí vino todo. Desfiles de modelos, cortos. Con él digamos, aprendí más la práctica que la teoría. Rodar el primer corto con él, estar delante de una cámara sin saber, sin haber estudiado nada de interpretación, era todo más práctica que teoría. Tiene un lado bueno y otro malo. El bueno es que desde bien joven empiezas a trabajar delante de una cámara o encima de una tarima haciendo teatro. Con él, protagonicé “Carmen, Carmen”, que hice del militar. ¿Qué ocurre? Ese entrenamiento lo llevas bien, pero como actor, a la hora de crear un personaje, yo hacía estereotipos porque nadie me había enseñado a crear un personaje. Desde el punto de vista de estar delante de una cámara, posiciones de cámara, estar encima del escenario, sin problema, pero mi trabajo como actor era un poco estereotipado. Te das cuenta cuando estudias arte dramático.

IFR.- Tras las obras de teatro, cortos y anuncios, comenzaste a estudiar como especialista. ¿Qué te llamó la atención de este aspecto de la interpretación?

CR.- Para empezar, decir que como especialista, el mérito que tiene esta gente y lo poco valorado que está, es triste, por lo menos en este país. En Estados Unidos no, están allí muy considerados, pero es triste. Si no es por ellos, muchas series, “Águila Roja”, “Tierra de lobos”, muchas series no funcionarían sin los especialistas que hacen esas escenas, coreografías, caídas, stunts… Esto me vino por la revista Dojo, vi una publicidad. Es que tuve la genial idea, con 18, 20 años, bueno, quiero ser actor, es muy jodido. ¿Qué hago? Me convierto en especialista y luego doy el paso como actor, así de fácil. Vi en la revista Dojo un anuncio de la Korynam Action Academy en Barcelona, una escuela ya desaparecida, pero el anuncio era “¿Quieres ser el nuevo Jackie Chan, el nuevo Van Damme?” Ahora lo lees y dices, joder, sólo por la publi, no es serio, pero en su momento me tiré al rio, cogí el tren y fui a Barcelona. Fue un periodo fantástico, tres meses trabajando, estudiando, una especie de Operación Triunfo si quieres, pero de artes marciales, de cine, entrenábamos, convivíamos en una casa. Todo el día practicando, entrenando escalada, coreografías, caídas, saltos al vacío, camas elásticas. Una convivencia de tres meses, una pasada. A la hora de currar, no había curro, sólo los profesores y nosotros no, pero el aprendizaje que me llevé en esa época fue la hostia, lo que me llevó, cuando volví a Madrid, a entrar en el equipo de especialistas de Marina de Mendialdúa, una especialista con la que trabajaba Alex de la Iglesia. Con ésta mujer sólo llegué a trabajar una vez, porque luego, los estudios de Ciudad de la Luz de Alicante acababan de abrir y ella se mudó y ese grupo desapareció. Trabajé con ella en la serie “Mis adorables vecinos” doblando a un actor. Después conocí a Greg, Gregory Brossard, director de acción de “Tierra de lobos” o “Águila Roja”, que además es el doble de David Janer para las cosas complicadas. Entré con ellos y genial, sí que hice varios trabajos. Una formación más que compaginé con el trabajo de actor, entré en una escuela de interpretación y trataba de venderme como un actor que puede hacer sus escenas de riesgo, no hacía falta que me doblasen, que es lo que estoy haciendo. Greg tiene en su escuela un apartado de representación actoral y me llevan como actor-especialista. Cuando me llaman para algún trabajo, no es sólo como especialista, si no como actor-especialista, con frases, texto, y peleas, caídas, un actor que puede hacer sus propias escenas de acción.

IFR.- A la vez que ibas estudiando interpretación y el trabajo de especialista, tu asistencia al gimnasio se incrementaba debido a la influencia, si no me he documentado mal, de las películas de los héroes de acción como Stallone, Schwarzenegger o Van Damme. ¿Habías pensado ya en las artes marciales como otro complemento a tu bagaje como actor?

CR.- A los 12 años es cuando pisé por primera vez un gimnasio influenciado por los Rocky, los Rambos, los Predator y entré. Era muy joven y me dijeron que me dedicase a otros deportes colectivos, como el fútbol o el baloncesto, pero me vieron pasión, con ganas. Este chaval, con doce años… me dejaron entrar ese día, pero realmente cuando entré en un gimnasio fue a los 16 para no volver a salir. Ahora llevo un entrenamiento de tres veces por semana, no es como antes, pero es algo como el comer, un modo de vida. Lo compaginé con las artes marciales. He practicado bastantes pero nunca he llegado a nada en ninguna. Toqué Taekwondo, Kung Fu en Talavera. Mi profesor, Marcos, quería llevarme a competir porque me veía buenas actitudes en combate. También toqué boxeo, Kickboxing, deportes de contacto. También en la escuela de especialistas ya empiezas a tocar disciplinas diferentes como Capoeira. He tocado un poco de todo, pero lo máximo en deportes de contacto, en 2006 cuando competí y quedé subcampeón de Madrid. Querían que siguiera compitiendo, pero el principal objetivo de esa competición  era para saber si todos los años de entrenamiento que he hecho, para probarme a mí mismo lo que era capaz de hacer en un ring, si me bloqueaba o no, verme a mí mismo qué tal, y por el tema del guión de “Solo”, para saber lo que se siente al estar ahí. Considero que si cuentas una historia, hay que acercarte lo máximo posible, y si me iba a poner en la piel de un boxeador, quería saber lo que se siente al estar ahí arriba. Las artes marciales no las veo como complemento de la interpretación, si no porque me gustaba. Al igual que pisé un gimnasio por primera vez influenciado por las pelis de estos señores, Stallone, Schwarzenegger, Dolph Lundgren, también crecí viendo a Van Damme, Bruce Lee. Veía una peli de Van Damme y cuando no había nadie en casa, me ponía la peli, y lo que veía, lo practicaba. Llevaba lo de especialista dentro sin darme cuenta, me ponía a hacer de todo, imitaba lo que veía en la pantalla, recibía los golpes… Y por lo que me dicen, mi forma de patear o de moverme son similares a las de Van Damme. Se dice que se aprende también observando. Las pelis de Van Damme las he visto innumerables veces, los ademanes, se me ha pegado. A la hora de moverme para las patadas en giro, muy Van Damme, no porque quiera imitarle, es que he cogido la forma y lo hago así. Siempre imitaba, no sólo de artes marciales, veía “Los Siete Magníficos” con mi padre y me encerraba en el baño, con pistolitas de juguetes, que lo harán todos los niños, pero creo que he querido ser actor desde pequeño sin saberlo. Me ponía a recitar los diálogos, a disparar, como un juego, pero cuando eres consciente de que quieres ser esto, dedicarte a esto…

IFR.- ¿Qué artes marciales has estudiado?

CR.- Empecé en los deportes de contacto en Talavera de la Reina con Chule, Kung Fu en una escuela de Shaolin en Talavera. Cuando competí en light-contact, entrenaba con Fabián Cuenca, en Capoeira, en la escuela de especialistas de Barcelona con un alumno de Brucutu, que es un conocido Mestre.

IFR.- ¿Quienes han sido tus mayores influencias en el cine en general?

CR.- Que yo haya admirado, o más cine haya visto, inconscientemente o por mi padre, que en paz descanse, le gustaban mucho los western. He visto con él todos los clásicos. Siempre me gustaban Steve McQueen, Charlton Heston, y más adelante, Robert DeNiro, Pacino, Clint Eastwood, que para mí es Dios. En los ’80, la época de Harrison Ford e Indiana Jones. Va un poco de la mano. Charles Bronson, lo que pasa es que el cine de los ’80, el de justiciero es su peor cine, tiene maravillas como “La gran evasión”, “El luchador”, tiene películas maravillosas. Pero los que básicamente me han influido son estos.

IFR.- ¿Por qué no has vuelto a competir?

CR.- Quedé subcampeón, si hubiese quedado campeón, iba al campeonato de España, pero para mí, aunque el que había ganado fue el otro y me llevé la medalla de plata, ya gané. Mi intención era otra, no seguir compitiendo. Y en parte porque como actor, vas a una competición, un golpe mal dado se te rompe la nariz y la has jodido. No es que se te cierren puertas, pero eres más difícil de ver. No quería arriesgarme. Lo hice, lo probé, fue una sensación maravillosa, supe plasmar lo que sentía en el guión y no quise volver a competir. Me pasa como en culturismo. Tengo muchos amigos que han competido y sí, me gusta, lo admiro mucho, pero no. Es como Stallone. El boxeo es una de sus pasiones y le encanta peo no necesita competir.

IFR.- ¿Sigues entrenando artes marciales? Si es así, ¿qué practicas y con quién?

CR.- Desde que me mudé no he encontrado un sitio que me llegue, y también me pasa que he pasado del deporte de contacto y las artes marciales al fitness, hago mucho body-combat. Me sirve para mantenerme en forma, para las coreografías, patadas, porque la técnica es de boxeo y las piernas de las artes marciales desde un punto de vista fitness y deportivo.

        

IFR.- En 2009 debutaste como profesional participando en diversas series como “Acusados”, “El internado” o “Mi gitana”, ¿cómo conseguiste entrar en el mundo de la interpretación?

CR.- Hice, por medio de Carmelo, en Talavera, muchos trabajos amateurs en cortos, obras de teatro, pero no fue hasta que me vine a Madrid y la fortuna que tuve de conocer a Rosa Estévez, directora de casting muy conocida, de lo último que ha hecho, la serie “El Príncipe”, que me dio la primera oportunidad de hacer un trabajo profesional. Me llamó para “Acusados”, muy breve, en las dos temporadas que estuve, cositas pequeñas, pero yo, que venía de prácticas y trabajos amateurs, una de las primeras veces, hacer escenas con Isabel Serrano, que me ayudó mucho en la época, la sigo considerando mi madrina, la quiero mucho, es una tía maravillosa. Por ejemplo, en las escuelas de interpretación donde he estudiado, cuando hacíamos prácticas eran en parejas, dos personas. De repente en “Acusados”, en el último episodio de la primera temporada, una escena coral a punta de pistola, vamos a detener al que hacía de hijo de José Coronado, y en esa escena con Blanca Portillo, José Coronado, Carla Nieto, una actriz con la que estudié en la misma escuela, escena coral, yo con frases… Estaba acojonado, te puede superar. Todo salió bien y la escena, cojonuda. Es un salto muy grande de hacer trabajos amateurs con gente que no es conocida a de repente trabajar con Coronado y con Blanca, es un poco, subidón. Todo se lo debo a la directora de casting, Rosa. Luego conseguí un representante, que trabajos hechos por medio suya fueron sólo dos, el resto, porque me los busqué o me llamaba el director de casting. Fue gracias a Rosa. En “Mi gitana”, por ejemplo, fue por el propio director, Alejandro Bazzano, uno de los directores de “Acusados”, se acordó de mi, llamó a Rosa, “Llámame a Carlos que le quiero para este personaje…”, el policía que detiene a Julián Muñoz y me llamaron expresamente. Es lo bueno que tiene conocer gente, estar relacionado, conectado. A la hora de sacar mi proyecto adelante, tienes una gente que te apoya, te conoce. Joaquín Llamas, otro de los directores de “Acusados” o “Tierra de lobos”, puedo decir que después de ver el teaser de “Solo”, está interesado en dirigirla. Le conozco en “Acusados”, vuelvo a coincidir con él en “Tierra de lobos”. He aprendido que como actor que si haces bien tu trabajo, eres serio, profesional, no das la tabarra demasiado, si caes bien, tienes mucho ganado, es fácil que se puedan acordar de ti y te llamen para otro trabajo.

IFR.- El primer día de rodaje, al entrar en el plató, ¿qué pensaste o sentiste?

CR.- Mi primera secuencia fue en “Acusados”, creo que el episodio cuatro, en un coche con Isabel Serrano. Primero, sentía nervios. Estamos hablando de que he dado un pequeño pasito. Y lo que más me llamó la atención, rodaje en Madrid, 7:30, 8:00 de la mañana, invierno, un frio del carajo y me llamó mucho la atención el buen rollo que había. Una serie donde ese buen rollo no lo he vuelto a ver. Con ese frio, subir a la caravana de maquillaje y todo el mundo con risas, la chica de maquillaje y peluquería, con Isabel, que me la presentaron, y todos riendo, de bromas. Y yo pensando, las ocho de la mañana, el frio y con un buen rollo tremendo. Luego te das cuenta que ese buen rollo duró todo el rodaje, y es raro, y puede que me crucifiquen por esto, pero un mundo donde hay mucha falsedad, ver a los directores con los actores, todo muy profesional pero de buen rollo, buen ambiente. No lo he vuelto a ver en ninguna serie en la que he trabajado. Además, “Acusados”, no entendimos porqué no hubo tercera temporada. Funcionó muy bien, un producto maravilloso por guión, actores, incluso de vez en cuando quedábamos por la noche para tomar algo o cenar. He coincidido más con Blanca Portillo saliendo a cenar que en el trabajo.

IFR.- Los personajes que has interpretado hasta ahora son bastante variados, ¿alguno en particular que te gustaría interpretar?

CR.- Variado dentro de lo que mi físico me pueda encasillar, porque es cierto que por mi físico me llaman para policía, guardaespaldas, matón, siempre muy relacionado por la presencia física. Me encantaría un James Bond a la española. Pero si te soy sincero, mientras trabaje… ¿Qué me gustaría? España es muy diferente a Estados Unidos, un personaje como Jason Bourne, me fliparía hacer algo así, de acción, pero en España, ¿qué puedes hacer? Es muy complicado. En España se estila poco el tipo de cine que me gustaría hacer. “Los Mercenarios”, aquí no se estila. Y lo más cercano es poder hacer “Solo”.

IFR.- Habiendo trabajando como actor y como especialista, ¿qué faceta es la que realmente te atrae más?

CR.- Actor. Si me llaman sólo como especialista, sin texto… En la época en la que vivimos, trabajos hay pocos, las facturas hay que pagarlas entonces hoy día diría que sí a un trabajo de especialista, pero me considero más actor que especialista.

IFR.- Y llegamos a “Solo, la película”. ¿Cuándo surgió la idea para el guión y por qué?

CR.- Crecí tanto cinematográficamente como físicamente muy influenciado por Sylvester Stallone, y tuve muy claro que quería seguir los mismo pasos que él. Es un tío que, como yo ahora, intentaba abrirse camino como actor, no le daban oportunidades, no era muy bueno tampoco, yo es que tampoco sea… es muy paralela la historia, sin querer compararme con él. Le ofrecían trabajos mediocres, llegó a trabajar con Woody Allen en “Bananas”, series de televisión, pero no terminaba de cuajar. Se le ocurrió la idea de, viendo un combate de Ali y Chuck Wepner, escribir un guión de boxeo, lo presentó, quería ser el actor y el resto es historia. Yo quería hacer lo mismo. Siempre pensé que es muy jodido y muy difícil conseguir trabajar de actor en este país, de hecho todavía no me puedo considerar actor porque no vivo de ello. Cuando me pregunta a qué me dedico, no quiero decir que soy actor porque no vivo de ello. Es como el que estudia abogado y se cree que es abogado aunque trabaje de barrendero. Pero pensaba que si no hacía algo, un guión en este caso, por mis propios medios, siguiendo los pasos de Stallone. A parte de eso, había visto que en España, cuando tocaban el Boxeo no lo mostraban realmente como es. Obviaban muchas cosas. Veía que si en una película cambiabas el Boxeo por otro deporte, el fútbol, la cosa no cambiaba. Quería un poco honrar y dar el mérito de este deporte, contar realmente como es esta gente, cómo viven, cómo entrenan, cosas que salvo la gente que se dedica a ello, no conoce, lo que es un jab, un cross, nomenclatura de Boxeo. Eso nunca lo había visto en ninguna película española, y americana, muy pocas, “Dollar Million Baby” y alguna que otra más, que realmente muestren cómo es desde dentro, pocas. Entonces un día me puse a escribir, veía que las ideas fluían solas y creé un primer libreto de “Solo”, bastante más difícil de rodar, y quise hacer algo más sencillo. El primer borrador de “Solo” estaba ambientado en los Juegos Olímpicos de Moscú de 1980, que Solo entra en el equipo olímpico español de Boxeo y va a competir como único representante español. Nunca se ha hecho nada en España sobre los Juegos Olímpicos, me llamaba la atención mostrarlos. Demasiado ambiciosa y lo reduje al tiempo actual, más sencillo de rodar, y así acabó siendo “Solo”. Y gracias a los contactos, les presenté la idea, el guión y les gustó, y si sale adelante, se suben al barco. Si conoces gente y ellos consideran que el producto es bueno, te ayudarán.

IFR.- ¿Qué crees que ofrece “Solo” al cine español?

CR.- Innovación desde el punto de vista deportivo y competición deportiva. Estaríamos introduciendo por primera vez en España no sólo Boxeo, si no K-1, es decir, patadas a nivel de competición pero sobre todo es una historia de valores. Yo, cuando he visto cine con boxeo en otras películas siempre ha sido con valores negativos. Lo que “Solo” ofrece son valores positivos como la superación personal, el sentido de la amistad, el espíritu de la disciplina deportiva, el coraje, ese rollo como en “Campeón de campeones”, ese equipo que se forma, no se conoce entre ellos, pero en el día a día, con el entreno, se forja una amistad y sobre todo entretenimiento muy bien rodado y personajes con alma. Cada uno tiene su historia que contar. Separas a los personajes y de todos puede salir un spin-off, contar su historia. Lo que siempre he tratado y creo que he conseguido es que dos mundos tan distintos como el del deporte del boxeo, gente que lo practica, competidores y aficionados, converjan en uno sólo con gente que no sabe nada de éste deporte, ni ponerse un guante, pero por lo que está viendo en la pantalla, lo que les ocurra a los personajes, son situaciones cotidianas, se identifiquen con lo que están viendo, unir esos dos mundos.

IFR.- El teaser realmente impresiona por su factura técnica y dramática, ¿cómo conseguiste que se subiesen al proyecto gente como Guillermo Campra, Jero García, Ramón Langa, Manolo Martínez o Alberto Jo Lee, además de contar prácticamente con Blanca Portillo o Natalia Verbeke? ¿Algún papel estaba escrito directamente para alguno de los actores?

CR.- Partimos de la base de que todos, cuando leyeron el guión, les encantó y querían subirse al barco. Ahora, por partes, para mí Ramón Langa fue una sorpresa, no le conocía. Tenía la idea de él que era un tío con carácter y luego le conoces y es una persona maravillosa, encantador… El tema de Ramón, e incluso lo he hablado con él, tiene un hándicap grande por lo cerrados que son muchas veces los que deciden, por decirlo así. Un actor es un actor, haga teatro, cine, doblaje, es un actor, y el problema de Ramón es que es la voz de Bruce Willis, que le da mucho trabajo, pero hay gente que le pone la etiqueta, “a este no, que es un actor de doblaje”, da igual que sea de cine, televisión, doblaje, es una mentalidad que deberían cambiar los de arriba, por decirlo así. Ramón es un tío que cuando era más joven había hecho boxeo por lo tanto sabe de lo que se habla, el guión le gustó mucho y quiso subirse al barco desde el primer día. Es un tío maravilloso, un actor cojonudo y muy desaprovechado. Puede hacer cualquier papel. No me di cuenta, pero gran parte del equipo de “Solo”, viene de la serie “La Fuga”. Jero, Alberto Jo-Lee, Manolo Martínez, el buen rollo de “Solo” viene de ahí. Manolo ha rodado un corto y sale Ramón en él. Interpreta a un abuelo en silla de ruedas. Quiero decir, que lo borda, Ramón es un actor Fantástico. El caso de Guillermo Campra, partimos de la base de que es un niño maravilloso, es un actor muy comprometido y muy bueno pese a lo joven que es. Su hermana también es actriz y es también muy buena. Él, desde el principio volcado con el proyecto, cortándose el pelo para parecerse más a mí, tuvo que soportar llevar lentillas de ojos azules, muy comprometido. Si tuviera que luchar, lucharía porque Ramón y Guillermo estuvieran en “Solo”, cueste lo que cueste. Es un actor maravilloso, y está como loco porque “Solo” salga adelante. El proyecto le encanta y el personaje lo interpreta muy bien, tiene esa rabia contenida, tal y como lo escribí, lo lleva muy bien. Por otra parte, por guión es un chico inadaptado en el sentido de que en el colegio le catalogan en un test psicotécnico como genio pero ¿qué les ocurre a los genios? Que son inadaptados. El problema de Solo es que en el colegio se aburre, no tiene ningún tipo de motivación. Le motiva ser como su padre, meterse en el mundo del boxeo, del deporte, es lo que le motiva, no porque no sea capaz, si no por la facilidad. Esa parte de inadaptado, le llaman el friki franchute chico raro y le pegan, abusan de él. Guillermo, esa rabia contenida lo supo hacer muy bien. El caso de Jero, yo ya lo vi en “La Fuga” y me gustó mucho su trabajo y aparte me quería juntar con gente, con actores conocidos, pero dentro del boxeo, alguien muy conocido. Y Jero es uno de ellos. Fui a su escuela de boxeo, que nada más entrar en el gimnasio, era exactamente lo que escribí. Nunca había estado allí, pero era igual. Leyó el guión, le encantó y se subió al barco enseguida. No hubo mayor problema, y luego, entre él y yo hay esa diferencia perfecta que hay entre Sebas y Solo, como el Ryu y Ken de “Street Fighter”, o Goku y Vegeta de “Bola de Dragón”, son totalmente diferentes pero no pueden estar el uno sin el otro. Crecen juntos bajo la tutela de Guzmán, el personaje de Ramón, pero son diferentes. Mi personaje es más sosegado, tranquilo, sin marcas, pero Sebas no, viste con marcas, lleva tatuajes, odia perder, quiere demostrar a Solo que es mejor. Como Ryu y Ken, los mejores amigos pero los mejores rivales. Tal y como formulé en un principio el guión, daba la sensación de película mala entre comillas. Ya sé quién es el malo, ya sé con quien se va a pegar en la final, ya que todo apunta a que Solo y Sebas se van a enfrentar en la final. De ahí me acordé de “Million Dollar Baby”, que aparezca alguien, que no se sepa de dónde se ha salido, y no puedo contarte más, pero no es lo que parece al final. Y el caso de Alberto Jo-Lee, le había visto también en “La Fuga”, enseñando a María Valverde técnicas de Taekwondo y yo por guión tengo un personaje asiático. En España, fue ver a Alberto y a parte de ser un tío muy desaprovechado, que hace comedia, pero que tiene un rollo Donnie Yen, que si hubiese un proyecto de artes marciales con Alberto, rollo Donnie Yen, brutal, pero esto es España y no lo hay, así que está desaprovechado. Cuando leyó el guión, claro, algo donde a él le toca, que viene de las artes marciales tradicionales, se subió al barco.   

     

IFR.- “Solo” es un drama deportivo con los deportes de contacto como el Boxeo o el K-1 de fondo. ¿Por qué este tipo de películas, donde los combates son importantes, no es un género explotado en España?

CR.- Creo que ha dos motivos. Puede que me equivoque. Primero porque creo que piensan que no tendría éxito o que la gente no iría a verlo y porque creen que no saben hacerlo. Cosa que realmente es mentira, porque si saben hacerlo. Otro gran hándicap es el dinero. Estamos hablando de producciones, que no sé lo que costó “Transporter” en su día. Pero por qué en Francia se hace cine cojonudo de acción y artes marciales con directores franceses, potentes, y aquí no se da una mínima oportunidad de hacer algo diferente, porque sí se sabe hacer. Es lo que me pasa con “Solo” cuando hablo con una productora. En España el tipo de cine que más se hace es comedia, drama y ahora el género de terror, con Bayona y tal, ha funcionado, pero no dan más oportunidades o por miedo, o por riesgo, porque piensan que no se sabe hacer, o porque desde el punto de vista del espectador, con la gente con la que hablo, para el espectador medio español, el cine español es malo. Hay una etiqueta que para quitárnosla, pesa mucho. Hay que intentar convencer al espectador medio español de que podemos hacer como en Francia, pero no nos dan la oportunidad. Y de las poquitas cosas que se han hecho no lo han hecho bien, en el sentido de que las coreografías… no, la historia, el guión, no atrapa. Y partimos de la base de que actualmente ir al cine en España cuesta una pasta, y la gente va al cine por dos razones. A que les entretengan, por eso triunfan películas como “Transformers”, y a reírse, como “Ocho apellidos vascos”. Una minoría va a ver a Almodóvar, por muy bien que les caiga. Puede haber películas muy buenas a nivel de festivales, pero a la hora de la taquilla, si partimos de la base que tiene poca publicidad, poca gente irá a verla. En los tiempos de crisis que corremos, aquí, en Madrid, 9 o 10€ ir al cine. Una pareja, o una familia no puede dejarse ese dinero en esas películas, prefieren ver “Frozen” y cosas así, para que les entretengan. Ponlo a 3€, ganarían mucho más y verían más cine español del que se ve ahora. Gran parte del presupuesto de una película se va en promoción. Lo estoy viendo con “Solo”, reservando una parte del presupuesto exclusivamente a la promoción y distribución, y conseguir que ese distribuidor no sólo te la ponga en cuatro cines, si no en las máximas salas posibles, y cuesta un dinero. Si no hay ese dinero, la te van a distribuir en tres cines, y si no hay esa promoción ni publicidad, anuncios,… es complicado, muy del show business, del negocio que de puertas para adentro no conocemos. ¿Por qué no vemos más cine español? Vale que tengamos la etiqueta de cine malo, comedia y no salgamos, pero aunque se haga… Hay otro punto que es difícil y hay que torear, que se resume en el dinero. Si tienes un buen guión, una buena historia, las escenas están bien filmadas, y tiene un presupuesto asequible, se puede hacer. A veces no sólo es cuestión de dinero. Si el guión funciona, y está bien rodado e interpretado, se puede hacer con poco dinero una buena película.

IFR.- El teaser que presentaste iba destinado a comenzar a buscar financiación. ¿Cómo va este tema, en qué punto se encuentra la producción de este largometraje?

CR.- Seguimos en el mismo punto. Estamos negociando con Kanzaman, la productora que al principio apostó por el proyecto, que no pudieron venir a la presentación del teaser, pero que quisieron  reunirse y verlo, les gustó mucho sobre todo a nivel técnico, tanto que me dijeron que si se hacía, contaban con Gregory Brossard. Me dieron los pros y las contras, que hay dos géneros que en España no funcionan, el biopic y el cine deportivo, pero dentro del deportivo, en España, ¿qué se ha hecho? Yo creo que nada. “El penalti más largo del mundo”, “Días de fútbol”, realmente, ¿son películas de fútbol? No, realmente en España no se ha hecho nada que toque el deporte como es, y en boxeo, cuando lo han tocado, ha sido desde el punto de vista negativo. Entonces con ellos la idea se quedó que si el guión les terminaba de gustar, podríamos tirar para adelante, y el tema de la financiación lo llevarían ellos. Tenemos que volver a reunirnos y ver si hay luz verde para hacerla o no. Sé que les encanta el guión, todos los actores que hay, que yo sea el actor que lo haga, que era mi temor, que me quitaran a mí y pusieran a otro actor más conocido, por publicidad o lo que fuese, pero no, todo bien. Por otro lado, Joaquín Llamas estaría muy interesado en dirigirla, y tiene buena mano con Mediaset, que ha estrenado hace poco “Perdona si te llamo amor”, la versión española de la novela de Federico Moccia, ha funcionado medianamente bien, y ya que Mediaset le ha producido la película, iba a presentarles el proyecto. Tenían que ver que tal funcionaba “El Niño”, de Daniel Monzón, que también ha visto el teaser y quiere leerse el guión, y si “El Niño” funcionaba, estarían abiertos a recibir a “Solo”, y si entra Mediaset… Resumiendo, todavía no tenemos nada, pero las semillas que se van plantando van por muy buen camino, lento, pero bien. Espero tener noticias entre septiembre u octubre.

   

IFR.- ¿Crees que la ausencia de títulos que muestren buenos combates de artes marciales en España se debe al talento para dirigir estas secuencias o a la falta de interés de los productores de arriesgarse con otros géneros que no sean la comedia, el drama o el cine de autor?

CR.- Talento hay, pero lo malo es que va acompañado de guiones malos o historias, volvemos a lo mismo. Hacer algo de artes marciales es difícil. Hay muy buenos especialistas, Greg, sus especialistas, los de mi escuela, gente que son buenísimos, y hay actores que están muy bien capacitados para el cine de acción, pero no van respaldados con un proyecto que sea primero, interesante, segundo, que sea real, me refiero a que no estamos en Estados Unidos, hacer algo muy fantástico es complicado que los de arriba apuesten por proyectos así, unidos a un presupuesto que para hacerlo bien, sean altos. “Solo”, por ejemplo, podría hacerlo por 20 o 30 mil euros, pero es complicado. Calidad hay pero no buenos proyectos que respalden a estos directos, actores y especialistas. Ten en cuenta que se lleva mucho en el cine de artes marciales las MMA, como “Warrior”, una película maravillosa, pero hacer un “Warrior” en España… vamos retrasados respecto a Estados Unidos 20 años. Fíjate que yo, con “Solo”, trato de introducir K-1, meter pierna, que es lo que Van Damme introdujo en Estados Unidos hace 25 años. En el teaser lo trato de demostrar con mucha sutileza, pocas patadas, más boxeo, que es más cinematográfico y es lo que más atrae. Si yo el teaser, con un guión que gusta, como primera toma de contacto empiezo a meter patadas, en vez de hacer algo rodar, ruedo algo “Invicto 2”, con mucha acrobacia, patadas, me lo tiran. Tienes que hacer algo muy real, por eso yo las peleas las quiero rodar desde un punto de vista muy real. En una competición real no vas a ver al tío haciendo cabriolas como Scott Adkins. Es muy espectacular y muy visual, si, pero “Invicto 2” es una peli de acción y artes marciales cojonuda pero como cine, es una mierda. Yo, con “Solo” trato de que sea más un “Rocky”, un “Million Dollar Baby”, una historia real, con alma, con personajes que lo que te cuenten sea interesante y no sólo espectacularidad. Coge “Ong Bak”, el mismo guión e intenta rodarlo en España, no va a comprarlo nadie. Es mucho más importante lo que cuenta, el guión, los personajes, que la habilidad marcial del tipo. Eso es secundario, es una herramienta que tienes para el proyecto. Por ejemplo tenía a Adrian Decea, un especialista cojonudo, le digo que es el Scott Adkins español, porque a parte de que físicamente es clavado, te hace las mismas acrobacias. No estuvo en el teaser y yo quería que participara, me iba con lo mismo, te hago un tal… no, no quiero Scott Adkins, no quiero “Invicto 2”, quiero realidad. Es una historia con personajes con alma y sobre todo una serie de valores. Con combates muy bien rodados, como “Million Dollar Baby”.

IFR.- ¿Cuánto tiempo tardasteis en rodar el teaser?

CR.- Un fin de semana. Sábado y domingo, entre otras cosas porque otro de los errores que he cometido es que lo financié completamente de mi bolsillo y al andar a dos velas, la manera de aprovechar mejor una cámara, viernes tarde-noche, sábado y el domingo por la mañana, la oferta de alquiler de cámara que tienen las empresas. Fue un día agotador. El sábado fueron todas las escenas de exterior, en el parque, la paliza que me pegué en Vallecas en la calle, y el domingo todo lo que hay en interior, en el estadio del Rayo, en la escuela de Boxeo, en la Federación. Por la mañana, toda la parte del gimnasio Golden Gloves, acondicionado como gimnasio y luego quitamos sacos y demás y lo acondicionamos como si fuera una velada, con público, y no parece que sea el mismo sitio. Un rodaje express. Luego en postproducción hicieron un trabajo maravilloso. Se han hecho trailers de un minuto, cuarenta segundos, con música original e ir moviéndolos entre la gente que nos está siguiendo, con la información que voy subiendo, y queremos que se vaya viendo ya algo más.

 

IFR.- ¿Qué opinas del crowfunding, tan de moda ahora? ¿Crees que es una opción viable para poner en marcha un proyecto?

CR.- Sinceramente, no funciona en el sentido de que o eres Luc Besson y consigues el dinero, pero en España, si hablamos de presupuestos de un millón, dos o tres, no funciona. Si quieres hacer un corto o algo de 10.000 euros, cifras pequeñas, si puede funcionar, pero para presupuestos más altos, de un millón de euros para una peli no es alto, pero para crowfunding es mucho dinero. Pienso que para hacer un largo bien, con el presupuesto que se merece, no funciona, pero cortos si, como el corto de Manolo, “Tríptico”, lo ha financiado así, pero no es un presupuesto alto.

IFR.- ¿Cómo ves el panorama internacional de cine de artes marciales?

CR.- Cada generación ha tenido su estrella. Bruce Lee es el padre de todos. Si no hubiese sido por él, ni sé si el cine de artes marciales seguiría existiendo. Una vez que murió Bruce porque el cine de Jackie Chan no llegaba, a quien hay que agradecer enormemente que volviera a poner al género arriba es a Van Damme, sean peores, o malas sus películas, volvió a ponerlas arriba. Es un cinturón negro bastante limitado pero a diferencia de Chuck Norris, que es todo un maestro, esa gracia, esa buena presencia, que la cámara le adora, cuando empezaba. Tienes que tener algo para que la cámara  te quiera. Hay artistas marciales que son maestros, como Sho Kosugi, Chuck Norris pero que visualmente no tienen eso que tenía Van Damme. Le pasa a cualquier actor, no sólo de artes marciales, como la cámara no te quiera, olvídate. Tienes que tener ese carisma, algo para que la cámara te quiera, a parte del físico, sus movimientos, su gracia a la hora de moverse producto del ballet, fue lo que hizo Van Damme, poner el cine de artes marciales por las nubes. A día de hoy, los máximos exponentes, a nivel internacional, Michael Jai White y Scott Adkins, pero sobre todo, el que más, Jason Statham, cuando a lo mejor es un simple de Taekwondo, pero es cojonudo, muy buen actor. Lo contrario a Van Damme es Don Wilson, que sería un campeón, lo que tú quieras, pero delante de una cámara, no. No es compatible el ranking que tengas como competidor o los cinturones que tengas, que si físicamente no tienes ese carisma delante de la cámara, no va a funcionar. Luego hay guiones obviamente como “Kickboxer”, hechos a la medida de Van Damme para que se luzca. Ves “Retroceder nunca, rendirse jamás” y si no es por Van Damme, la peli cae en el olvido. Para cinco minutos que sale y es lo que llena la pantalla, eclipsa a todos. Hoy día, Jason Statham el que tiene esto con “Transporter”, “Crank”. Jackie Chan y Jet Li siguen, en Hong Kong, o Donnie Yen, pero asiáticos, quitando a estos, éxito mundial arrollador, no hay nadie más. El problema de Jackie es que cuando entró en el mercado internacional fue con “Duro de matar” y nos perdimos todas sus obras maestras. Te hablo como especialista, ya que para ellos, Jackie Chan es Dios. Desde “El Chino”, “Los Supercamorristas”, donde el trabajo que hizo fue la ostia. Por cierto, trabajé con Pepe Sancho en “Imperium” y le llevé el DVD de “Los Supercamorristas” y me lo firmó, y para “Solo”, de los personajes que tenía en mente, era Pepe Sancho, que leyó el guión, pero no pudo ser, conocí a Ramón, lo llevó por otro lado y genial.

         

IFR.- ¿Qué piensas del uso y abuso del 3D en las superproducciones e incluso en producciones menores?

CR.- Para mí no funciona. Estuve en el rodaje de “Torrente 4”, Segura lo rodó en 3D, pero es mucho más caro, laborioso, hay que repetir muchas más veces. Sinceramente, para el resultado final, o haces “Avatar” o grandes producciones norteamericanas… y ni aún así funciona. No he visto ninguna película que funcione. Ya lo intentaron en los ’80 y no funcionó. A no ser que sea IMAX y que la pantalla sea todo, no funciona y es un sacadinero. Más caro de rodar, de producir y cuando vas a verla como espectador. No merece la pena.

IFR.- ¿Qué películas te han sorprendido, de todos los géneros, últimamente?

CR.- Creo que el cine, no está muerto, pero casi. Quiero decir que ahora todo… ¿Por qué está triunfando “Los Mercenarios”? Vuelve al cine de atrás, al clásico a nivel de acción, acción real, a parte de volver a traer a gente con las que hemos crecido y a los que queremos ver. Ahora son muchos efectos especiales, pantallas azules, olvidando el guión. El cine de los ’70 y ’80, esos guiones, se ha perdido. Incluso los ’90, películas como “Heat”, con DeNiro y Pacino. ¿Sería viable hoy en día? Y como hay falta de ideas, nos vamos a los cómics, lo hacen genial, pero la calidad del guión… Estamos hablando de algo adaptado que la gente conoce de los cómics, pero un guión original, como “Taxi Driver”, “Uno de los nuestros”, o comedias, ¿porqué el cine de comedia tiene que ser soez, o “Scary “Movie”? Tenemos a Billy Wilder y “El apartamento”, “Con faldas y a lo loco”…

    

IFR.- ¿Cómo definirías el mundo del cine en España tras tu experiencia y lucha por hacerte un hueco?

CR.- Falta de riesgo. Los que deciden no se ponen en el punto de vista del espectador. Lo hacen bajo su criterio. Ora cosa es el cine para festivales, pero deberían arriesgarse más. Tenemos tablas para hacer mucho más que “8 apellidos vascos”.

 

IFR.- Mientras trabajas en “Solo”, ¿estás preparando algún otro proyecto, aunque sea sólo como actor o especialista?

CR.- Ahora mismo, tras mi paso por la serie “Hermanos”, donde hago de boxeador, estoy volcado en “Solo”, aunque tengo algunas ideas par aun futuro. El trabajo llama al trabajo y espero que tras “Hermanos” me llamen para más cosas. Tengo guiones pensados, y dependiendo de cómo avance el tema de “Solo”, los presentaré. Tengo un guión para una serie, tipo “Arrow”, con un sacerdote atormentado por una mujer que cada cierto tiempo confiesa un asesinato. Un poco como “Arrow” o Daredevil. En el piloto se vería el origen y cómo decide repartir justicia por la noche. No soy guionista, pero tengo ideas, de porteros de discoteca, mostrar cómo es de verdad su mundo, o de un especialista de cine que por circunstancias tiene que huir de la policía por la montaña, y una idea de un “Los Mercenarios” a la española, con cárteles o algo similar sometiendo una ciudad a través del terror, el Gobierno y la policía corruptos. Durante una redada hay un chivatazo y unos policías no corruptos mueren. El rey, Felipe VI manda a varios hombres retirados, y me encantaría contar con gente como Imanol Arias, Juan Diego… policías veteranos. Actores clásicos y otras jóvenes. Tengo la idea, el borrador, pero antes, “Solo”.

IFR.- ¿Con quién te gustaría trabajar en un futuro? Actores, actrices, coreógrafos, directores, españoles o extranjeros.

CR.- Si me dejo llevar por mi faceta de fan, Stallone, Schwarzenegger o Eastwood. En España, Álex de la Iglesia, por ejemplo.

IFR.- Si quieres añadir algo…

CR.- Sólo quiero añadir que el guión de “Solo” está traducido al inglés, y lo moveré fuera si no cuaja aquí. Está registrado en Washington. Tengo una amiga en Estados Unidos que tiene contactos y está viendo por dónde moverlo. Incluso puedo confirmar que ha llegado a oídos de Van Damme, y estaría genial que interpretase al entrenador, a Guzmán, y hay alguna otra sorpresa prevista si el proyecto consigue la luz verde, de algún cameo que a los aficionados del cine de artes marciales les encantaría, pero primero tenemos que confirmar el rodaje.

Mucha suerte con el proyecto, que merece hacerse realidad.

©accioncine

COMENTA CON TU CUENTA DE FACEBOOK

Jesús Usero

Comparte

Submit to DeliciousSubmit to DiggSubmit to FacebookSubmit to Google BookmarksSubmit to StumbleuponSubmit to TechnoratiSubmit to TwitterSubmit to LinkedIn

ACTUALMENTE EN TU KIOSCOS

Suscríbete a la edicion digital. Pincha en logo