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Capitana Marvel ★★★

Crítica de la película Capitana Marvel 

Una película descafeinada con uno de los superhéroes más interesantes del cine

Por fin llega a los cines una película que ha dado mucho de qué hablar y no siempre por temas relacionados con la misma, pero eso es harina de otro costal. Capitana Marvel está co-dirigida por Anna Boden y Ryan Fleck quienes no son demasiado conocidos debido a su escasa trayectoria en el cine y, quizás, no hayan sido la mejor elección para llevar a cabo un proyecto de esta enorme envergadura, con un presupuesto de 152 millones de dólares… casi nada.

La película es muy entretenida y eso nadie lo puede negar, con unos efectos especiales que están muy bien desarrollados y en los cuales se nota la factura de la película, como era de prever. Brie Larson, la actriz protagonista que da vida a la Capitana Marvel y a Carol Danvers, muestra una vez más su talento como actriz, echándose a la espalda la película y haciéndola suya, a pesar de tener en contra un guión endeble cargado de chascarrillos continuos que no parece tomarse enserio a sí mismo, con un elenco de actores nada desdeñable pero que no terminan de aportar nada a la trama, parece más bien que se pasean por la película durante los 125 minutos que dura la misma haciendo que el espectador, una vez termine la proyección, diga: Pues para este viaje no hacían falta tantas alforjas… Quizás ese sea el mayor problema de la película, el poder vislumbrar los mimbres que había para hacer una gran película y, sin embargo, están desaprovechados por lo que finalmente acabamos teniendo una película que se queda en eso, en un muy buen entretenimiento y es una pena, porque podría haber sido mucho más.

Tras ver la película uno puede llegar a pensar que quizás detrás de la cámara debería haber estado alguien con más personalidad, con algún taquillazo a sus espaldas que le permitiera poder dar un golpe en la mesa en un momento dado y hacer una película con una propuesta más arriesgada, que tuviera alguna seña de identidad  o, al menos, con alguna escena impactante que se te quedase grabada en la memoria, como sí ocurría en películas de origen del personaje como Wonder Woman, Iron Man, El hombre de Acero, Doctor Strange o Batman Begins.

Antes de entrar en la sinopsis y en el posterior análisis de la película, quiero aclarar que para nada esta es una mala película ni mucho menos. Es una película muy entretenida y divertida que tenéis que ver en el cine que es donde mejor se ven las películas y más en este tipo de super producciones, pero os estaría mintiendo si no os dijera que es una oportunidad desaprovechada para hacer algo más grande y que el mayor acierto o el mayor valor que tiene la película es precisamente su protagonista, Brie Larson, le pese a quien le pese.

La historia empieza en el planeta Hala con Vers (Brie Larson), miembro de la Fuerza Estelar de la raza Kree, soñando consigo misma viviendo cosas que parecen recuerdos, vivencias pasadas pero que no recuerda, como si perteneciera a una vida anterior sin entender muy bien su significado. Es entonces cuando acude a un entrenamiento con Yon-Rogg (Jude Law), mentor de Vers y comandante de la Fuerza Estelar, donde veremos las habilidades de combate de ambos guerreros y descubriremos que Vers tiene poderes que aún no es capaz de controlar bajo momentos de ira. Su mentor, Yon-Rogg, la insta a controlar esos poderes como parte de su entrenamiento ya que su precipitación al atacar puede hacer que cometa errores, perdiendo la ventaja en batalla.

Cuando Vers es llevada ante la Inteligencia Suprema del Imperio Kree, la cual toma apariencia física de una persona cercana a Vers como es la mujer de sus sueños (la Dra. Wendy Lawson interpretada por Annette Bening), reafirma lo que la ha dicho su mentor, que tiene que controlar su poder, controlar sus instintos o nunca llegará a ser una auténtica guerrera, pudiendo así pertenecer a la élite guerrera de Kree. Sin embargo, ante la insistencia de Vers, la Inteligencia Suprema decide darla una oportunidad participando en una misión en la que deberá acudir al planeta Torfa junto al comandante Yon-Rogg y el resto de guerreros de élite Kree para rescatar a un agente infiltrado en un grupo de Skrulls, los archienemigos de los Kree.

La misión se tuerce, entrando en un enfrentamiento con los Skrulls que les estaban esperando y es entonces, cuando Vers cree haber encontrado al agente, Yon-Rogg la avisa por radio de que es una emboscada, momento en que ese supuesto agente se descubre como Talos, comandante de los temibles Skrulls, quienes tienen la habilidad de adoptar la apariencia física de cualquier cosa que ven, como por ejemplo, un agente Kree...

Vers es capturada por Talos, quien entra en su cabeza para robar toda la información que tiene y descubre el recuerdo de esa Dra. Wendy Lawson (Annette Bening) por la que los Skrulls muestran demasiado interés y averiguan que pertenece al planeta Tierra. Vers consigue escapar de la nave estrellándose en la Tierra, iniciando una misión personal para encontrar a esa Dra. Wendy Lawson antes que los Skrulls y así  entender qué relación tiene con esta extraña mujer que aparece en sus sueños, a la vez que trata de evitar que sus enemigos consigan atraparla sin entender todavía muy bien por qué ese interés en la doctora.

Lo primero que me llama la atención es la lucha de géneros que hay en esta película y que ninguno de ellos acaba sobresaliendo sobre los otros ni tampoco funcionan por separado ya que no acaba de entrar en ninguno, mete la patita pero rápidamente la saca para entrar en el siguiente… vamos, lo que vulgarmente se conoce como “hacer un Chiquito”, lo que provoca que el ritmo se resienta y al final de la película el espectador no tenga claro lo que ha visto. Me explico. Durante la película vemos momentos de acción, momentos dramáticos, momentos en los que el personaje debe encontrarse a sí mismo mientras descubre su pasado, momentos de alivio cómico, momentos en los que se inicia el camino del héroe (de la heroína en este caso), momentos que pretenden ser épicos… y todo ello recubierto de… no diré de humor absurdo pero sí de chascarrillos cómicos que puede hacer que nunca te tomes la película enserio a pesar de que en algunos momentos traten de ponerse intensos pero para eso no basta con tener buenos actores, que los tiene, sino tener también un buen guión y en esta ocasión no lo tienen y desaprovechan el potencial que tienen entre manos.

Otra cosa que me sorprende es la ausencia de épica que tiene esta película, la cual la imponen en varias escenas pero es que no funciona así, es decir, una escena no es épica porque pongan una música épica de fondo o porque la protagonista haga cosas increíbles… eso no es épico, es espectacular… que es muy diferente. Por ejemplo, si recordáis la película Superman Returns (2006), os acordaréis de una escena en la cual a Superman le disparan una bala al ojo y la bala sale rebotada. Eso no es épico, es espectacular porque no supone ningún sacrificio para el protagonista. Superman deteniendo delincuentes no es épico igual que una niña levantándose del suelo tras caer, tampoco es épico aunque le pongas música de fondo y una voz en off ensalzando la gran hazaña de levantarse… porque eso no supone ningún sacrificio a menos que lo expliques y eso es un fallo de guión. Igual que no es épico que la Capitana Marvel, que según nos la han vendido durante mes es la más poderosa del universo, destruya una nave, porque eso no supone ningún esfuerzo para ella. Es así de sencillo.

Luego, me parece una pena lo mal aprovechado que está en esta película Samuel L. Jackson, quien evidentemente es un actor como la copa de un pino y aunque esté en medio de un disparate sin sentido, sigue siendo Samuel L. Jackson y con su sola presencia y con su carisma aguanta el envite y hace ganar enteros a la película a pesar de estar todo el día con chascarrillos tanto con la Capitana Marvel como con los Skrulls, con los Kree, como con el gato… Al final te tomas la película como una coña y por lo menos te lo pasas bien porque como te lo intentes tomar enserio vas a salir con un cabreo de la sala de cine importante. Si esta fuera la primera película de Marvel, no pasaría nada, pero claro, ya conocemos a ese Nick Furia de la Iniciativa Vengadores que tiene una solemnidad con sólo su presencia que aquí simplemente no tiene, está en mimbres lo cual se puede entender porque todavía no es ese hombre curtido como veríamos más adelante (como se explica en la película, es la primera vez que oye hablar de super poderes, alienígenas…) pero tampoco tiene que ser la coña limonera como es el caso.

Otro punto en contra de la película son sus dos grandes pilares sobre los que se apoya la construcción del personaje principal, los cuales ya están muy vistos:

  1. Uno de los males endémicos de Vers, el cual vemos al principio de la película cuando se entrena con Yon-Rogg, es su incapacidad para controlar su ira, su furia ya que en cuanto pierde los papeles arremete contra su enemigo con todo su poder para dar un buen golpe pero si su enemigo se levanta de nuevo no tiene más con lo que atacar, quedando en desventaja. ¿Esto no os recuerda a una escena de Batman Begins en la que el personaje de Bruce Wayne (Batman, Christian Bale) está entrenando con su mentor y posterior enemigo Henri Ducard (Liam Neeson) en la que este le hace perder los papeles provocando que Wayne ataque con toda su ira pensando que así ha ganado la batalla a lo que un Ducard, que parece derrotado, responde “No me has vencido. Has dado un mal paso por dar un buen golpe” y poco después se rompe la capa de hielo, cayendo Wayne en el agua”?
  2. El otro pilar sobre el que se basa la película es la incapacidad del personaje de Brie Larson para darse por vencida, lo cual lo explotan en varias ocasiones de manera repetitiva e innecesaria en las que vemos a Carol Danvers de niña y luego de adulta siendo derribada por diferentes motivos y siempre vuelve a levantarse aunque nunca terminan de desarrollarlo, ¿Por qué se levanta? Esa es la parte que falta. Pero bueno, al grano. Esto lo hemos visto un montón de veces y mucho mejor construido, por ejemplo en Capitán América El primer Vengador en la escena del callejón del cine en la que un matón le está dando la paliza de su vida y aún así sigue levantándose una y otra vez diciendo: “Podría seguir así todo el día”. O si preferís que lo llevemos fuera del universo super héroes, podéis fijaros en Rocky Balboa (2006), cuando Rocky está siendo destrozado en el ring pero aún así sigue levantándose para demostrar a su hijo que es coherente con lo que dice y con lo que piensa, que si la vida te pone de rodillas tienes que aguantar sin dejar de avanzar… Así es cómo se gana.

El resto de personajes como Ben Mendelsohn, Annette Bening, Lashana Lynch… están también bastante desaprovechados, no terminan de lucir como deberían teniendo en cuenta su talento y no es por culpa de ellos, que tienen tablas para aguantar lo que les echen, el problema es que no les dan juego, no tienen recorrido sobre el que trabajar, sin que lleguen a importarnos en ningún momento, se podría decir que se pasean por la película.

Creo que he conseguido explicar con detalle y sin entrar en spoilers por qué creo que esta es una película fallida. Sin duda es muy entretenida y visualmente está sensacional, con una Brie Larson que brilla por mérito propio pero que a pesar de los esfuerzos de todo el reparto, la película nunca termina de despegar como se esperaría en un proyecto de esta enjundia. Es una pena porque lo han tenido todo a su alcance para hacer una gran película: el elenco actoral, el presupuesto, la historia, el personaje principal, el momento adecuado para explotar este personaje… Lo único que espero es que sea un éxito en taquilla y que la próxima vez que veamos la siguiente aparición de esta Capitana Marvel sea en una película en la que de verdad se la tomen más enserio.

Rubén Arenal

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Revista ACCION

Modificado por última vez en Domingo, 10 Marzo 2019 23:19
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Rubén Arenal

Nací en Cantabria en 1987 y uno de los primeros recuerdos de mi infancia es estar con cuatro años en la sala de cine viendo La bella y la Bestia (1991) con mi padre. Pasaron los años hasta que una noche vi en televisión Lawrence de Arabia y recuerdo que tras ver la película quedé extasiado. Desde entonces, el cine dejó de ser un entretenimiento y se convirtió en una herramienta con la que aprender y crecer como persona, ya que considero que una película tiene la capacidad de arañarte por dentro y dejarte cicatrices: algunas son superficiales y se curan con facilidad y, otras, te acompañan de por vida. Después de tantas “cicatrices”, decidí escribir sobre cine para contar mis experiencias tras ver una película y mostrar las “cicatrices” que me han dejado las mismas.

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