Vengadores: EndGame ★★★★★ por R.A.

El crepúsculo de los Superhéroes Marvel

Antes de empezar a hablar de esta película, quiero avisar de que va a haber dos partes: la primera que será la crítica sin spoiler y la segunda con spoilers por doquier, ambas estarán claramente diferenciadas para evitar cualquier susto.

Lo primero, permitidme que haga una breve introducción sobre el procedimiento para montar un puzle que creo que nos ayudará a entender mejor de qué estamos hablando pues Endgame no es una película más al uso, sino la conjunción de un total de 22 películas que se asemejan a esas piezas de un puzle:

  1. Conocer las dimensiones exactas del puzle para preparar una estructura sólida que sirva de base para poder manipular el puzle durante las diferentes etapas del montaje, aprovechando para clasificar las piezas según si pertenecen al perímetro del puzle y las que no, y estas últimas clasificarlas por colores. (Mapa de las Fases Marvel)
  2. Empezar a montar el perímetro, los bordes del puzle. (las películas Individuales de Iron Man, Thor, Antman, Capitán América, Doctor Extraño…)
  3. Una vez cerrado el perímetro, identificaremos zonas del puzle que sean fácilmente atacables o reconocibles sobre las que podamos empezar a crear pequeños núcleos sobre los que poco a poco iremos expandiendo la imagen que vamos generando con ayuda de las diferentes piezas que vamos incorporando a ese núcleo. Esto se hace de manera simultánea con diferentes partes del puzle, empezando a tener una foto clara de lo que queremos conseguir, de nuestro objetivo que en el caso de un puzle no es otra cosa que construir la imagen de la caja. (las tres primeras películas de Vengadores)
  4. Nos queda la parte más difícil que es conseguir que los diferentes núcleos conecten entre sí y, a su vez, estos núcleos encajen perfectamente con el perímetro que habíamos creado en el inicio. Las prisas de última hora o la falta de detalle pueden provocar que la última pieza que cierra todo el puzle rompa toda la armonía que con tanto esmero hemos intentado crear durante todo el proceso. Esa última pieza, la más importante y a la vez la más peligrosa, es esta película: Endgame.

Tras  11 años y 22 películas (que se dice pronto), llegamos al gran cierre de un ciclo que desde sus inicios avanzaba con pies de plomo, dando pequeños pasos pero seguros que han conseguido crear una estructura perfectamente sólida sobre la que soportar las diferentes tramas que alrededor suyo han ido creciendo en estos once años para llegar justo a este momento y cerrar el círculo que tan meticulosamente han ido creando hasta ahora.

Tras los sucesos vividos en Infinity War, los Vengadores tienen que vivir sobre las ruinas del antiguo mundo sabiendo que han fracasado en su cometido de proteger a la humanidad de cualquier amenaza y, lo peor de todo, mirarse cada día al espejo y recordad a los que ya no están entre ellos. De eso trata la película, de cómo cada uno de los Vengadores asimila la derrota sufrida en la película anterior y la pérdida de sus amigos, sus compañeros de trinchera y sus seres queridos y como, tras lamerse las heridas, vuelven a encontrar la esperanza de tal vez redimir el pasado. Como decía Harvey Dent, el fiscal de Gotham, en El caballero Oscuro: “La noche es más oscura justo antes de amanecer”, y aquí lo demuestran una vez más cuando, en un momento en el que ya no parece haber ninguna esperanza para revertir el “genocidio salomónico” cometido por Thanos, deciden unirse todos los superhéroes que quedan en pie para un último intento por salvar su pasado.

Lo primero que quiero hacer desde esta crítica sin spoilers es felicitar a Miguel Juan Payan y a Jesús Usero por haber hilado tan fino en sus artículos y videos de Acción Cine con respecto a por qué camino podría tirar esta película, lo han clavado en su mayor parte y eso es meritorio de aplauso teniendo en cuenta la difícil quiniela que teníamos entre manos con este proyecto.

La película, que tenéis que verla SI o SI en el cine, es un espectáculo en el mejor sentido de la palabra, dando a los espectadores lo que estaban esperando y servido de la mejor manera posible. Los directores, los hermanos Russo, consiguen una vez más deslumbrarnos con una historia cargada de épica, drama y aventuras, dando espacio a cada uno de sus actores y actrices para brillar por luz propia durante los 181 minutos que dura la cinta. En resumen: Nada sobra ni nada falta.

Hay que quitarse el sombrero por lo bien ha sabido gestionar Marvel películas con tantísimos actores y actrices en unos rodajes que perfectamente podrían haberse convertido en una lucha de egos pero que, lejos de eso, trasmiten todos los personajes una camaradería que asombra, sabiendo dar recorrido a todos ellos para conseguir que todos, o al menos la mayoría, nos parezcan interesantes y, lo más importante, que todos ellos aportan algo a la trama para que esta, a su vez, también evolucione.

El principio de la película sirve de nexo de unión con la anterior de manera brillante, en una escena familiar sin alardes de nada en la que muestran a uno de los Vengadores que no aparecía en Infinity War sufriendo en sus propias carnes las consecuencias del Titán Loco (Thanos), lejos de la batalla que se estaba librando a miles de kilómetros (en Wakanda). Tras un primer intento fallido de revertir lo sucedido, que tiene más de ajuste de cuentas y de venganza que otra cosa, los Vengadores quedan destrozados (no tanto físicamente sino mentalmente, ya no hay esperanza), incapaces de retomar su vida e incluso quedándose en casa lamiéndose las heridas tras la paliza recibida en la película anterior, sintiéndose impotentes por no haber podido evitar lo ocurrido, algo que ya predijo Tony Stark (Robert Downey Jr.) en La era de Ultron y cuyas medidas preventivas provocaría la Civil War. En ese sentido, la Viuda Negra (Scarlett Johansson) es quien mejor refleja ese fracaso, mostrándose rota completamente, incapaz de mirar hacia el futuro, tan sólo sobrevive casi como si ya eso solamente fuera un castigo. Ese será precisamente el gran fallo de Thanos, haber eliminado a la mitad del Universo en Infinity War, dejando a la otra mitad vivir pensando que se traduciría en equilibrio para el Universo pero la gente, los seres humanos, saben lo que ha sucedido y eso les impide continuar con su vida y, mucho menos, sentirse agradecidos con Thanos (no, si encima habrá que darle las gracias al muñeco morado ese…).

Los momentos épicos que más me han gustado no son los de los grandes ejércitos luchando entre sí, seamos sinceros, eso ya lo hemos visto muchas veces en este universo y en otros como por ejemplo Juego de Tronos o El señor de los anillos. Los mejores momentos, los más épicos, son los que se dan con gestos, con miradas de complicidad que lo dicen todo y que el espectador, conocedor de dónde venimos, sabe que esa mirada o ese gesto no es arbitrario, tiene un significado que se puede traducir como: pon toda la carne en el asador porque ya no hay más oportunidades, es ahora o nunca.

Debo decir que, para mí, esta película es un poco inferior a Infinity War ya que, en la anterior, el factor sorpresa era mucho mayor y conseguía que el espectador cada vez se fuera haciendo más pequeño en su butaca mientras avanzaba la película, quedando finalmente abrumado por el espectáculo que habíamos vivido. También influye que para mí es mucho más interesante la historia de una derrota (bien contada, por supuesto) que la historia crepuscular, en la que hay luz al final del túnel, que hay lugar para la esperanza. Aun así, tiene 5 estrellas más que merecidas. También creo que Capitán América está mejor aprovechado en la anterior ya que aquí me ha dado en algunos momentos la sensación de que estaba de pañito de lágrimas de algunos de sus compañeros sin sacarle todo el partido que tiene el personaje hasta el final de la película, que ahí da un paso al frente demostrando una vez más que cuando todo está perdido, se echa a sus espaldas el peso del mundo y lo levanta, haciendo honor a la ya mítica frase: Podría estar aquí todo el día. Nunca se rinde el Capi, y lo demuestra sin ponerse tan pesados como pasaba en Capitana Marvel, que se cae y se levanta, y vuelta periquito al torno.

En conclusión y para entrar en spoilers, estamos ante un cierre espectacular de una etapa que ha durado once años, que a partir de ahora se abrirá otra, no sé si mejor o peor pero seguro que muy diferente porque el nivelazo que han alcanzado en esta etapa es simplemente apabullante. Este es uno de esos momentos en la historia del cine que hacen historia, un antes y un después para tantos millones de personas que han disfrutado, han reído, llorado, vibrado con este universo, algo que va a marcar a toda una generación que ha crecido de la mano con estos Vengadores y que tantas alegrías nos han dado. Por ello, Gracias Marvel y, por supuesto, GRACIAS STAN LEE o, mejor dicho, EXCELSIOR.

A PARTIR DE AQUÍ SPOILERS

Lo primero, aplaudo a los hermanos Russo por haber manejado con tantísima destreza algo tan complejo como son los viajes en el tiempo, explicándolos de manera sencilla, eficaz y demostrando porqué todas las películas que hasta la fecha han querido jugar con esa premisa se han equivocado. In your face, Regreso al futuro!

Me ha encantado que la película empiece con uno de los vengadores olvidados en Infinity War, Ojo de Halcón (Jeremy Renner), en esa escena familiar cuando de repente sus seres queridos se desvanecen sin comprender qué ha pasado. También me ha gustado mucho y me ha parecido muy coherente el modo de vida de Thanos, demostrando que de verdad su plan era equilibrar el universo y luego se sentaría en un sitio retirado a vivir como un ermitaño. Así vive el Titán Loco, recogiendo hortalizas de la huerta cuando los vengadores que quedan en pie se presentan acompañados de la Capitana Marvel (Brie Larson) y Nébula para quitarle las gemas del Infinito y tratar de deshacer el entuerto, sin éxito pues Thanos ya las ha destruido, ya que su obra, su misión, ya la había cumplido con éxito, demostrando una vez más la coherencia del personaje que no es un bruto o un sádico como muchas veces representan al villano en el cine, aquí es un personaje complejo, que tiene un plan muy bien trazado y, sobre todo tiene un objetivo y, una vez conseguido, se aparta a admirar su obra en lugar de aprovechar el inmenso poder que le brindan las gemas del Infinito para seguir haciendo de las suyas por el Universo.

Esta imagen de Thanos evoluciona durante la película hasta que al final, a mi parecer pega un cambio algo drástico en un momento concreto en medio de la batalla cuando dice que va a disfrutar aniquilando no sólo a una mitad del universo, sino a toda la humanidad para crear un nuevo Universo más agradecido.

Como decía en la parte sin spoilers, toda la batalla está genial pero no me deslumbró, es decir, a estas alturas del partido ya estamos más que acostumbrados a este despliegue de tropas y de efectos especiales. Curiosamente, lo que más me gustó es cuando Thanos, que ya ha conseguido el guantalete del Infinito, estando Iron Man en el suelo y mira al Doctor Extraño, que le mira y le hace un gesto de 1 con el dedo, diciéndole que sólo hay una oportunidad, que tienen que darlo todo o se acabo. Ese es para mí el momento más épico de la película.

Como era de esperar, pues sino hubiera sido un fracaso, hay personajes que mueren pero tampoco es una sangría, tan sólo dos. Uno de ellos, Iron Man, me parece épica la manera en la que muere porque es el cierre del círculo: todo empezó con el (Iron Man, 2008) y todo termina con él, aunque me da pena que no fuera Capitán América quien derrotase a Thanos. Por otro lado, la muerte de Viuda Negra fue una sorpresa porque, evidentemente o ella u Ojo de Halcón tenían que morir para conseguir la gema del alma pero nadie se esperaba que fuera ella teniendo una película propia en el horno. Sin embargo, he de decir que su muerte no me pareció épica y diría que casi fue precipitada, me explico. Cuando llegan al precipicio/acantilado en el que está Volmir (Cráneo Rojo), todos los que hayan visto Infinity War saben lo que va a pasar y, por eso, sabes desde el principio que para salir de allí con la gema, algún sacrificio tiene que haber. Lo que no me cuadra es que, en la película anterior, para obtener la gema Thanos tenía que perder aquello que más amaba que era a su hija adoptiva, Gamora, lanzándola al precipicio y provocando su muerte. En esta ocasión, las reglas son las mismas pero no entiendo cómo funciona pues Ojo de Halcón y Viuda Negra son como hermanos, vale, pero… ¿son ellos las personas que más se quieren respectivamente? Creo que es rizar mucho el rizo o, en todo caso, no está bien explicado en las películas que esa relación entre ambos sea tan fuerte como para obtener la gema del alma. No sé, me quedé con la sensación de que por ahí pasa cualquiera, lanza una cabra desde el “campanario” (como se suele decir) y te regalan una gema del infinito y un jamón… ¿qué opináis?

Otra cosa que me dejó muy frío al final de la película es ese traspaso de poder entre el Capitán América anciano y Halcón, un personaje que, sinceramente, creo que no tiene tanto peso en este universo ni ha demostrado nada que lo haga merecedor de ese escudo, más allá de ser el compañero de viaje del Capi en las últimas películas. Sinceramente, creo que hubiera sido mucho más coherente entregar el escudo a Ojo de Halcón y me da igual si sale en los cómics o no, se lo ha ganado. Como diría nuestro amigo Thor que, todo hay que decirlo, en esta peli ha pillado una oferta de Phoskitos y cómo se ha puesto…: Es digno de él.

He agradecido un montón que cuando saliera Pantera Negra y su ejército de Wakanda, no salieran gritando: Wakanda Forever, ya estaba un poco quemada. También me ha encantado ver al Capitán América usando el martillo de Thor, algo que ya sé intuía en La era de Ultrón cuando después de una fiesta empezaron los Vengadores a ver si alguno de ellos podía levantar el martillo y, de repente, el Capi coge el martillo y se movió aunque no consiguió levantarlo. Una vez más, los hermanos Russo cierran otro de los muchos círculos que durante estos 11 años se habín creado.

El Hulk que tenemos en esta película es mi preferido de todas las películas, el equilibrio perfecto entre Hulk y Bruce Banner, lo mejor de los dos. Y como no hablar del gran Tony Stark, un personaje que creíamos perdido en el espacio pero con la ayuda de Capitana Marvel vuelve a casa, hablando en plata, echo una mierda, en los huesos, echando en cara al Capitán América que no le hicieran caso cuando les advirtió en La era de Ultrón de que esto podría suceder, acabando en batalla campal entre ellos en Civil War. Sin embargo, es un vengador y cuando se presenta la oportunidad de intentar arreglar lo sucedido en Infinity War, no lo duda, aún a sabiendas que pone en riesgo su propio futuro, que por otro lado había sido el único del destrozado equipo que había conseguido seguir adelante con su vida, con su mujer y con su hija.

Capitana Marvel es otra de esas cosas que para mí no acaba de encajar en este puzle, vine y va cuando la da la gana, pues es una muchacha muy ajetreada ya que en todos los mundos y universos necesitan tanta o más ayuda que en la Tierra y, como bien dice ella: En ninguno de ellos tienen a Los Vengadores. Sin embargo, lo que digo, no veo que termine de encajar en este grupo, es como que aparece, revienta y se va, sin dar explicaciones a nadie ni tampoco formar mucho equipo… va por libre.

A pesar de que pueda parecer que le estoy sacando muchos fallos a la película, no es así, la película es una maravilla, de ahí sus 5 estrellas, pero estas pequeñas cosas son para mí la diferencia entre una película grandiosa y una obra maestra como fuera El caballero Oscuro o Logan. Sin duda, esta es la película de Marvel más madura y que mas se ha acercado a esas dos películas referenciales del género de superhéroes y creo que va a ser muy difícil superarlas.

                                                             Rubén Arenal

 

 

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Revista ACCION

Modificado por última vez en Lunes, 29 Abril 2019 00:59
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Rubén Arenal

Nací en Cantabria en 1987 y uno de los primeros recuerdos de mi infancia es estar con cuatro años en la sala de cine viendo La bella y la Bestia (1991) con mi padre. Pasaron los años hasta que una noche vi en televisión Lawrence de Arabia y recuerdo que tras ver la película quedé extasiado. Desde entonces, el cine dejó de ser un entretenimiento y se convirtió en una herramienta con la que aprender y crecer como persona, ya que considero que una película tiene la capacidad de arañarte por dentro y dejarte cicatrices: algunas son superficiales y se curan con facilidad y, otras, te acompañan de por vida. Después de tantas “cicatrices”, decidí escribir sobre cine para contar mis experiencias tras ver una película y mostrar las “cicatrices” que me han dejado las mismas.

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