Crítica de la película Quien a hierro mata

Paco Plaza factura una perfecta, enérgica y valiente muestra de cine negro.

Un reparto en estado de gracia capaz de vendernos todo lo que haga falta en cada uno de sus planos, un guión que sabe cómo cruzar los caminos paralelos de los personajes en un todo con un ritmo perfecto y tres líneas de acción casi en paralelo -el padre anciano, el enfermero vengador, los hijos traficantes metidos en una operación que les viene muy grande-, dosificando el drama cotidiano del  paciente en el asilo con dos líneas de tensión creciente del enfermero y los hijos en su laberinto criminal, una utilización del sonido notable en su densidad expresiva, capaz de materializar para el espectador todas y cada una de las corrientes psicológicas subterráneas que van destruyendo a los personajes, una puesta en escena sencilla pero eficaz y en algunos momentos plenamente consciente de la doble identidad genérica de su relato como drama e historia criminal, con algunos planos que resumen perfectamente esa dualidad de vida y muerte que preside toda la trama. Todo ello se da cita para poner en la cartelera la que en mi opinión va a ser una de las mejores películas del año, previsible receptora de nominaciones a premios Goya muy merecidas para sus artífices.

Paco Plaza ha facturado con este largometraje su mejor trabajo, y a través del mismo entra en una etapa de madurez en su cine que, crucemos los dedos, se me antoja muy prometedora de buenos ratos y buen cine para el futuro si sigue por este mismo camino.

Crítica de la película Objetivo: Washington D.C.

Mejor que la primera, con una trama más interesante y Butler en su salsa.

No era muy difícil dada la inclinación de la saga a entregarse a la pirotecnia gratuita, pero lo cierto es que esta tercera entrega me parece más sólida en su propuesta de equivalente más crepuscular del personaje de Mike Banning que interpreta Gerard Butler. Además le viene bien el refuerzo de Nick Nolte en un momento clave de la trama en la que la que podría haber caído en un frenazo en seco. Le da otro aire en el momento justo, y permite además darle cierta pátina de solidez a esa reentrada del personaje de Nolte en la vida del protagonista. No sorprende lo que hace, se ve venir de lejos, como muchos otros movimientos o propuestas narrativas de la película, desde su principio, pero al menos nos mantiene interesados en la historia.

El caso de la incorporación de Nolte me permite comentar que con un guión que no sorprende y transita por los lugares comunes propios de este tipo de producto, siguiendo la pista alternativamente a la serie televisiva 24 y combinando luego una primera parte del relato tras la pista de El fugitivo y la segunda nuevamente en la fórmula de Jungla de cristal que saqueó a placer en la primera entrega de la saga, sale adelante con un ritmo aceptable y resulta funcional como entretenimiento en la liga en la que juega merced a que los personajes principales están defendidos por actores sólidos.

Crítica de la película Chicos buenos

La comedia más salvaje e irreverente del verano

Quizás no la más original en su planteamiento ni en la historia que nos cuenta, pero sin duda una comedia tan gamberra que sorprenderá por su humor, porque es habitual ver este tipo de humor en las comedias de Seth Rogen, productor de la película junto a su socio Evan Goldberg, pero no lo es tanto cuando uno se enfrenta a un grupo de niños de apenas 12 años, quienes tienen que lidiar con el paso a la supuesta madurez (siguen siendo niños) pero sobre todo con el significado real de la amistad, de la lealtad y de lo que supone realmente llegar a instituto cuando eres apenas un niño. Algo que nos han contado un millón de veces, por supuesto, pero nunca de esta forma.

La historia nos habla de tres amigos desde la infancia, Max (Jacob Tremblay), Lucas (Keith L. Williams) y Thor (Brady Noon), que se enfrentan a un gran dilema cuando se acerca su primera fiesta de “besos”, una fiesta a la que en realidad sólo Max está invitado, pero ha conseguido que dejen ir a sus amigos del alma… Pero conseguir ir a esa fiesta y no hacer el ridículo será una misión mucho más complicada de lo que ellos esperaban… La película maneja todos los tópicos del género sin despeinarse y sin sonrojarse lo más mínimo, porque sabe que la clave está en el humor. Un humor que esconde tras su inocente apariencia y trama, algunas de las mayores salvajadas que hemos visto en un cine en mucho tiempo.

Crítica de la película Historias de Miedo para contar en la Oscuridad

Cine de terror para iniciarse en el género…

No es una película para quienes ya conocen los mecanismos del cine de terror más profundo y general. Si usted viene de Midsommar o Hereditary, no es su película, claro. Y tampoco para quienes disfrutan del terror más mainstream que llena salas como el universo Expediente Warren de James Wan y compañía… Historias de miedo para contar en la Oscuridad es un honesto relato de terror al calor de una hoguera para que las familias con una cierta edad acudan a celebrar el género. Para que los más jóvenes (no, no los niños, no nos confundamos con Pesadillas) disfruten del terror con cierta elegancia y seguridad, y sus mayores les cedan el testigo. Para que se interesen por el género y aprendan a descubrirlo.

Ambientada en 1968 (un detalle que la película recalca pero del que nunca termina de sacar partido) la historia sigue a un grupo de amigos que la noche de Halloween visitan una casa embrujada, donde una leyenda de finales de siglo habla de una joven que contaba historias de terror… Historias que siguen llegando ahora y que condenan a sus protagonistas… Así el relato integra inteligente y elegantemente esos relatos más cortos, esas pequeñas historias de terror que recuerdan a los cuentos al calor de la lumbre o a esas historias que nos llegaban de series como El Club de la Medianoche. Y en ese sentido, en esa línea cumple la película a la perfección gracias a la dirección de André Øvredal, su puesta en escena, y el trabajo de producción de Guillermo del Toro, guionista de la película también.

Crítica de la película Un Verano en Ibiza

Blanda comedia francesa donde sólo se salva el reparto.

Porque la comedia francesa, de la que siempre oímos que es referente en Europa (aunque luego eso hay que demostrarlo en la pantalla y últimamente eso no sucede tan a menudo como debería), no es infalible, y mientras que propuestas como El Gran Baño cumplen y convencen, Un Verano en Ibiza queda lejos de aquello. Es un zafio y ramplón relato lejos de los mejores trabajos de su protagonista, Christian Clavier. Es más, lejos de los más divertidos, aunque no sean los mejores, como Dios Mío, ¿pero qué te hemos hecho? que estrena en breve secuela y que esperemos sea mejor que esta historia de viajes familiares que no funcionaría ni en una teleserie, la verdad.

Una familia poco convencional, con un hombre maduro, podólogo, enamorado de una mujer con dos hijos, que no le adoran precisamente. Ante la obsesión del hijo por encontrar a su amor perdido, que está en Ibiza, la familia entera decide viajar hasta la isla, lo que supone un intento del nuevo cabeza de familia por conquistar a los rebeldes hijos y por no perder a su atractiva esposa, que además se reencuentra con un novio de juventud. A partir de esa entrada, que además tiene un arranque lento y sin gracia, la película se convierte en un devenir de gags muchos de ellos sin mucho éxito, pero sin ningún interés por parte del guión por hilvanar una historia mínimamente coherente, con algún sentido para el espectador.

Crítica de la película Mascotas 2

Divertida pero intranscendente secuela de la película de Illumination.

Eso sí, se esperaba todavía menos de lo que fue un éxito inesperado, con casi 900 millones recaudados en todo el mundo, y una de las muestras de que, más allá de Los Minions y Gru, Illumination le tenía bien cogido el pulso a la taquilla y a los intereses del público, algo que se refrendó con Canta o El Grinch, aunque no tanto con esta secuela que ha pinchado relativamente en la taquilla. Mejor dicho, ha hecho menos dinero del esperado, pero ya está generando beneficios, debido a una de las claves del estudio, producir películas por un coste muy inferior al de sus competidores. Si una película de Disney o Pixar cuesta entre 150 y 200 millones, o una de Dreamworks, que ya no es competencia, 125 millones de dólares, Illumination produce por entre 60 y 80 millones… Así es difícil perder.

Mascotas 2 tiene en realidad tres películas en su interior y tres historias con tres protagonistas. Esto hace más dinámica la historia en su tramo central, con los personajes de Max, Gidget y Pompón como protagonistas de esas historias, con distintos tonos y distinto trasfondo. Desde la ansiedad que sufre Max desde que hay un niño en la casa y siente que debe protegerlo a toda costa, a Gidget siempre enamorada de él e intentando recuperar el tesoro más preciado de su compañero, que dejó a su cargo. Y por supuesto Pompón, ese conejo histérico que aquí tiene complejo de superhéroe e intenta rescatar, con ayuda de una nueva amiga, a un cachorro de tigre ni más ni menos.

Crítica de la película Fast & Furious: Hobbs & Shaw

Funcional comedia de acción gamberra con mucho dinero y guión muy flojo.

Le pongo tres estrellas, pero podrían ser dos estrellas y media. Es todo acción, espectáculo, exageración, en la línea de Fast and Furious, pero con el mismo problema de guión flojo, repetitivo, adicto a lo obvio -ejemplo: hombre grande, camión muy grande, bromas con el tamaño del pene y el tamaño del coche, y otras ocurrencias similares-, y que prolonga las secuencias supuestamente cómicas entre los dos protagonistas hasta que dejan de serlo. Y eso que tampoco es que fueran especialmente desternillantes. He visto a Jason Statham y Dwayne Johnson más divertidos y cómicos en otras de sus peripecias del cine de acción. De hecho lo eran más en alguna que otra entrega de Fast and Furious, y eso es un tanto sorprendente porque en esta película tenían la ocasión de explotar a tope la química entre los dos protagonistas.

Falla en eso el guión, que no les da cancha. Hay algún chiste que funciona, pero el tono no acaba de ser el de disparate gamberro que cabría esperar, y cuando dejan la acción aparcada unos segundos para meter escenas de diálogo más “dramático”, naufragan. Shaw hablando con su hermana sobre su distanciamiento. Hobbs hablando con su hija del árbol genealógico. Son muy obvios. Perfil bajísimo y muy apegado al tópico, adicto al lugar común, sin salirse ni un momento de lo previsible. Como algunos diálogos francamente sonrrojantes, aquel de “Tú cree en la máquina, yo creo en la gente”… Y en ese plan.

Crítica de la película Remember Me

Relato esperanzador con un reparto fantástico.

Martín Rosete es uno de nuestros directores ya afincado firmemente en el mercado anglosajón, tras dirigir Money y producir The Chain. Aunque coproducciones con España, su trabajo es en inglés con repartos internacionales como es el caso de Remember Me, película liderada ni más ni menos que por Bruce Dern, en una película que parece la versión optimista y esperanzadora de Nebraska, película por la que el actor fue nominado al Oscar. Eso sí, la película tiene cosas por corregir, sin duda, pero es un proyecto interesante, bien dirigido y con un reparto simplemente sensacional, donde no sólo destaca el nombre de Dern, aunque no siempre termine de aprovechar los nombres que están ligados a la película.

Remember Me es una historia cercana y ciertamente divertida, sobre un anciano viudo que está algo distanciado de su familia, debido al matrimonio de su hija, por lo que tampoco ve mucho a su nieta, a la que adora. Su mejor relación es con su amigo y vecino. Un día descubre que en una residencia cercana vive su amor de juventud, una actriz con la que mantuvo un romance que cambió sus vidas, pero que ahora padece la enfermedad de Alzheimer y no recuerda nada ni a nadie. Entonces toma una decisión arriesgada, hacerse pasar por enfermo él también para pasar junto a ella un tiempo y conseguir un milagro, que recuerde quién es y recuerde el amor que compartieron juntos. Aunque no sé realmente el mensaje que manda eso a la audiencia.

Crítica de la película Alcanzando tu sueño

Pura fórmula pero manejada con solvencia para ser un entretenimiento eficaz.

Es competente, aunque no haya nada renovador o arriesgado en este largometraje que sigue escrupulosamente, paso por paso, la fórmula de la pelea por el éxito. Si lo haces en el ambiente de boxeo, te sale Creed. Pero si lo haces en el ambiente de los concursos te sale Alcanzando tu sueño. Los elementos vienen a ser los mismos: reto, aspirante joven al éxito procedente de una vida difícil, mentor en horas bajas reinsertándose en el mundillo en cuestión, etcétera. La diferencia para mejor o para peor está en cómo se manejan esos elementos en la narración. Y la verdad es que con el tema de los concursos de cantantes que proliferan para mi gusto en exceso en las cadenas de televisión en todo el mundo, todo indicaba que la película podría ser un melodrama tontorrón mucho menos eficaz y sólido de lo que realmente es. Max Minghella, actor que debuta aquí en la dirección y también se ha ocupado del guión, se las ingenia para pasar de puntillas y sin caer en la trampa de los subrayados innecesarios por todos los lugares comunes obligados en este subgénero.

Crítica de la película Érase una vez en Hollywood

Tarantino hace su mejor trabajo en un brillante homenaje emocional al cine.

Salgo de ver esta película con la intención clara de ponerla la primera entre las mejores de su director. La madurez de Tarantino como narrador audiovisual alcanza en este su último trabajo niveles que en mi opinión superan los de películas anteriores. La tendencia al exhibicionismo de su filmografía, que forma parte de su carácter como autor y precisamente por ello no le reprocho, queda matizada y pulida hasta el límite para dejar paso a una elegancia en el juego con la historia, el trabajo con la alteración de la cronología, los guiños, la parodia y los personajes que había lucido ya en uno de sus mejores trabajos, Jackie Brown, quizá la película más cercana en distintos aspectos entre todas las del director a este último trabajo. Pero aquí la madurez de Tarantino como director obra muy a favor de la película y se hace notar muy positivamente. Da lugar al trabajo más equilibrado, más sólido, más interesante en lo referido al dibujo de los personajes y sus conflictos, más matizado en todos los rasgos definitorios de su cine, con mejor ritmo, y sin duda, tanto por su contenido como por su fábula, más interesante de cuantas películas ha dirigido Quentin Tarantino.

Revista mensual que te ofrece la información cinematográfica de una forma amena y fresca. Todos los meses incluye reportajes de los estrenos de cine, analisis de las novedades televisivas, entrevistas, pósters y fichas coleccionables tanto de cine clásico como moderno.

     

Contacto

 
91 486 20 80
Fax: 91 643 75 55
 
© NOREA Y ALOMAN EDICIONES, S.L.
c/ La Higuera, 2 - 2ºB
28922 Alcorcón (Madrid) NIF: B85355915
 
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

En caso de duda para pedidos, suscripciones, preguntas al Correo del lector o cualquier otra consulta escríbenos por WhatsApp