Entrevista Quentin Tarantino, Leonardo DiCaprio, Brad Pitt y Margot Robbie que nos hablan de Érase una vez en Hollywood

Convertida para muchos en película del año ya desde su paso por Cannes, Érase una vez en... Hollywood llega a nosotros el próximo 15 de agosto de la mano de Sony y lo hace con toda la mística de una época y un Hollywood en plebo cambio de era. Quentin Tarantino, su director, y sus estrellas Margot Robbie, Leonardo DiCaprio y Brad Pitt nos hablan aquí de esa era y de una película superlativa, llena de humor, guiños y referencias. Y sobre todo una mirada muy peculiar a una tragedia como fue el asesinato de Sharon Tate y sus acompañantes a manos de los seguidores de Charlie Manson.

La primera pregunta es para vosotros dos, chicos, ¿qué referencias usasteis…? Quiero decir, ¿investigasteis algo para los papeles o teníais alguna referencia?

LD: Bueno, No habiendo crecido en aquella época, fue algo fascinante entrar en el catálogo de Quentin (Tarantino) de series de televisión y películas que ver. Muchas eran westerns de serie B y series de tv con las que no estaba familiarizado, muchos actores que se han perdido históricamente pero que él, como una especie de historiador y cinéfilo, los aprecia artísticamente. Y en cierto modo esta película es una carta de amor y un homenaje a esos que han trabajado en esta industria, que él aprecia, pero que quizá han sido olvidados con el paso del tiempo.

Revista ACCION 1908 AGOSTO 2019

Aquí tenéis los jugosos contenidos de Agosto.

También podéis ojear la revista, incluso desde desde dispositivos móviles:

o bien pinchad aqui para verla a pantalla completa

Crítica de la película Érase una vez en Hollywood

Tarantino hace su mejor trabajo en un brillante homenaje emocional al cine.

Salgo de ver esta película con la intención clara de ponerla la primera entre las mejores de su director. La madurez de Tarantino como narrador audiovisual alcanza en este su último trabajo niveles que en mi opinión superan los de películas anteriores. La tendencia al exhibicionismo de su filmografía, que forma parte de su carácter como autor y precisamente por ello no le reprocho, queda matizada y pulida hasta el límite para dejar paso a una elegancia en el juego con la historia, el trabajo con la alteración de la cronología, los guiños, la parodia y los personajes que había lucido ya en uno de sus mejores trabajos, Jackie Brown, quizá la película más cercana en distintos aspectos entre todas las del director a este último trabajo. Pero aquí la madurez de Tarantino como director obra muy a favor de la película y se hace notar muy positivamente. Da lugar al trabajo más equilibrado, más sólido, más interesante en lo referido al dibujo de los personajes y sus conflictos, más matizado en todos los rasgos definitorios de su cine, con mejor ritmo, y sin duda, tanto por su contenido como por su fábula, más interesante de cuantas películas ha dirigido Quentin Tarantino.

La película de Warner Bros. Que dirigirá Taika Waititi y que produce Leonardo DiCaprio, llegará a los cines norteamericanos el 21 de Mayo de 2021, dentro de dos años.

Es una de las adaptaciones más mencionadas de la historia. El manga de Katsuhiro Otomo y la brillante película de animación de 1988 han estado en el punto de mira de Hollywood durante muchos años, aunque parecía que, tras los fiascos comerciales de Alita, en menor medida, Dragon Ball o Ghost in the Shell, en Hollywood se lo iban a pensar un poco antes de lanzarse a por otra adaptación de un manga o anime. Pero no parece que vaya a pasar.

Trailer de Érase una vez en Hollywood dirigida por Quentin Tarantino y protagonizada por Brad Pitt, Leonardo DiCaprio y Margot Robbie.


Una carta de amor a un cine y una época desaparecida mucho tiempo atrás. Eso parece dejarnos el primer tráiler de Once Upon a Time in Hollywood, la novena película del cineasta Quentin Tarantino, que cuenta como líderes de su reparto con Brad Pitt, Leonardo DiCaprio y Margot Robbie, esta última dando vida a Sharon Tate, quien fuese asesinada junto a sus invitados por los seguidores de Charles Manson. Y aunque la película contará la historia de esa fatídica noche, el trailer nos muestra también la historia de otro Hollywood, de un mundo distinto al Hollywood de nuestros días, de la era dorada del western en televisión, del auge de estrellas como Bruce Lee, con mucho humor pero también con un toque de nostalgia que se concreta en esa escena final de DiCaprio emocionado.En cines 15 de agosto

El actor protagonista de El Renacido, negocia en estos momentos protagonizar la nueva película del cineasta mexicano, un remake del clásico de 1947 El Callejón de las Almas Perdidas.

El proyecto ya tiene de por sí elementos que interesan, aunque sea una nueva pieza de esa máquina de hacer remake y similares en que se ha convertido Hollywood. Nightmare Alley es un remake de El Callejón de las Almas Perdidas, película basada en la novela de William Lindsay Gresham y protagonizada por Tyrone Power y Joan Blondell.

Crítica de la película Atrápame si puedes 

Una película simpática que demuestra que la realidad siempre supera la ficción

En el año 2002 llegó a los cines “Atrápame si puedes”, una película en principio cómica dirigida por el gran Steven Spielberg y que está basada en hechos reales sobre la vida de Frank Abagnale Jr., un falsificador e impostor que durante más de cinco años consiguió burlar al FBI haciéndose pasar por piloto de una línea aérea, médico o abogado. La película está cargada de comedia y de situaciones hilarantes que a veces cuesta creer que fueran reales al ver lo fácil que este adolescente conseguía “pegarse la vida padre” viajando por el mundo rodeado de mujeres bellísimas sin dar un palo al agua… Al más puro estilo James Bond pero en plan pícaro.

Sin embargo, detrás de toda esa comedia también hay mucho drama, el cual está muy bien tratado en la película mostrándonos a un joven Frank (que no nos vamos a engañar, ya era un chiquillo bastante pillo) traumatizado por la inminente separación de sus padres, lo que provocó que en un momento dado decidiera abandonar su hogar para buscarse la vida falsificando cheques y creando identidades falsas tratando de alejarse de su dolorosa realidad al romperse el núcleo familiar. Como bien diría el propio Abagnale (el auténtico) durante el rodaje: "Todas las noches que siguieron a un día brillante o a un día en que conocí a muchas mujeres y gané mucho dinero regresaba solo a mi habitación y pensaba en mis padres, fantaseando con el hecho de que volviesen a estar juntos. Luego lloraba. Es la justificación de una fantasía".

El actor Leonardo DiCaprio y el director Martin Scorsese vuelven a formar equipo para rodar Killers of the Flower Moon

Tras colaborar juntos en películas como El Lobo de Wall Street, El Aviador, Infiltrados o, Leonardo DiCaprio y Martin Scorsese vuelven a la carga para protagonizar y dirigir, respectivamente, Killers of the Flower Moon, proyecto al que habían estado ligados de forma inconcreta desde 2016, cuando Imperative se hizo con los derechos del libro en que se basa la película.

El renacido. Una de las diez mejores del año. Imprescindible.

Hacía años que una película no conseguía meterme tanto en el centro de la acción y me demostraba tan claramente por qué el cine hay que verlo en el cine en primer lugar, en la pantalla más grande que podamos encontrar.

En los primeros minutos de El renacido me sentí preso de un sentimiento de cinefilia reverencial, pleno de satisfacción ante el gran espectáculo del cine, exactamente igual que el día que asistí al estreno en España de Apocalypse Now, de Francis Coppola.

Creo que eso deja bastante clara mi impresión sobre la película.

Crítica de la película El lobo de Wall Street de Martin Scorsese con Leonardo DiCaprio

El lobo de Wall Street. Scorsese borda una sátira a ritmo frenético en una de sus mejores películas.

La han criticado mucho. Lógico. Especialmente en Wall Street. No gusta esta versión descarnada, brutal, cruel, sin concesiones, de cómo se construyen las grandes fortunas, los tejemanejes de la Bolsa, la economía de farsa y engaño y todos esos excesos dignos de la decadencia del Imperio romano que nos han llevado hasta la crisis devastadora para tantas vidas que hoy sufrimos los mismos de siempre mientras los otros mismos de siempre se siguen forrando a nuestra costa y presentan anualmente cuentas de beneficios astronómicas.

Martin Scorsese mete el dedo en la llaga y, claro, eso resulta molesto. Especialmente porque lo hace sin falso melodramatismo de salón, sin lágrimas de cocodrilo, sin mensaje buenrrollista. Muy al contrario. Su última película es un disparate con el que ilustra ese otro disparate pero sin rasgarse las vestiduras, esto es, sin subirse al púlpito y pontificar como hacen otros. Muy al contrario: Scorsese nos hace partícipes como espectadores de ese disparate en todo momento, hasta el punto de que al acabar la proyección de su película, que alcanza un metraje próximo a las tres horas pero pasa rauda y veloz ante nuestras córneas como si sólo durara hora y media merced a su endemoniado ritmo de orgía continua, estamos tan exhaustos como los propios protagonistas, tal y como si hubiéramos participado en esa orgía de sexo, drogas y excesos personalmente. Scorsese consigue con El lobo de Wall Street un ritmo y una complicidad del espectador que consigue los mismos resultados e incluso supera la de los videojuegos de guerra en primera persona. Desde la primera secuencia de su película estamos ahí dentro, en la pantalla, somos los invitados del protagonista interpretado por Leonardo Di Caprio mirando a cámara y hablando con el espectador desde el primer momento como una especie de paso más allá de la ruptura de la cuarta pared, llevando hasta las últimas consecuencias el camino que Scorsese iniciara ya en el arranque de su carrera con los diálogos airados y desafiantes de Harvey Keitel con Dios en Malas calles, el monólogo de Travis De Niro ante el espejo en Taxi Driver, las confesiones en clave de comedia de Jake La Mota en Toro salvaje o el monólogo de Ray Liotta en Uno de los nuestros. Jordan Belfort, el sinvergüenza pícaro y seductor que interpreta Di Caprio, nos sirve como cicerone y guía en su mundo de depravación, triunfo y decadencia desde el primer momento, mostrándonos el lado más enloquecido de la doctrina del “hombre hecho a sí mismo” a ritmo de esperpento (los enanos lanzados contra las dianas, la joven secretaria que acepta raparse el pelo al cero a cambio de dinero…). Y cuando terminamos ese viaje de casi tres horas por su triunfo y caída, que por otra parte es la versión más irreflexiva y caótica de los descensos al infierno de los antihéroes de Scorsese, en coherencia con el relato basado en hechos reales que nos está contando y la personalidad volcánica, caótica e imprevisible de su protagonista, el director hace su jugada maestra, definitiva, y nos señala a todos con el dedo con ese plano del público crédulo capaz de dejarse engañar continuamente por la misma gentuza y con los mismos trucos y mensajes absurdos que han hecho del abominable mensaje “persigue tus sueños”, los libros de autoayuda y la teletienda tres de las más repugnantes muestras de la farsa en la que se han convertido nuestras vidas.

Lo que Scorsese nos dice en ese plano final y en general en toda El lobo de Wall Street, es que nosotros somos cómplices de esa farsa porque, como los clientes de Belfort y las víctimas del timo de la estampita que practicaban Tony Leblanc y Antonio Ozores en los aledaños de la madrileña estación de Atocha en una de las escenas más cómicas de Los tramposos (Pedro Lazaga, 1959), somos codiciosos, tan codiciosos que estamos incluso dispuestos a engañarnos a nosotros mismos y dejarnos engañar con tal de dar de comer a nuestros sueños de fortuna y gloria. Por eso Scorsese hace un notable trabajo de montaje y planificación para invitarnos  y hacernos partícipes de las orgías y excesos de Belfort y nos convierte en sus cómplices desde el primer minuto de proyección. Incluso el único personaje ético de su historia, el agente del FBI interpretado por Kyle Chandler, tiene ese momento final de regreso a casa en el metro en el que comparte con nosotros a través de una simple mirada a sus compañeros de vagón, una reflexión sobre si esa es realmente la vida que le gustaría vivir, y recuerda lo que le dijo Belfort/Di Caprio en su yate en una de las mejores secuencias de la película. ¿Acaso no nos gustaría a todos ser Jordan Belfort? Esa es la duda que Scorsese consigue sembrar en nuestras mentes, la misma duda que utiliza el propio Belfort y otros muchos vendedores de humos y sueños de nuestro tiempo para vaciarnos los bolsillos de sus víctimas de dinero.

Y todo eso lo hace Scorsese con el respaldo de un Leonardo Di Caprio imparable e impagable, secundado por el mejor trabajo que he visto de Jonah Hill y por la espectacular contribución de un elenco de secundarios que capitanea la breve pero contundente aparición de Matthew McConaughey, seguido por las pinceladas que aportan a esta pintura sobre el caos Rob Reiner, John Bernthal, Jon Favreau, Jean Dujardin, el ya citado Kyle Chandler, Shea Whigam (el “hermano” de la serie Boardwalk Empire aparece poco pero deja su huella con ese personaje de capitán de barco con la personalidad totalmente secuestrada por el protagonista), Kenneth Choi (memorable su manera de solucionar el robo del dinero en casa del protagonista, estallando desde ese segundo plano de repente como si reclamara más protagonismo en la historia), la impresionante Margot Robbie, que es como una mezcla de Sofía Loren con Anita Ekberg, y Joanna Lumley.

Miguel Juan Payán

©accioncine

COMENTA CON TU CUENTA DE FACEBOOK

Página 1 de 3

Revista mensual que te ofrece la información cinematográfica de una forma amena y fresca. Todos los meses incluye reportajes de los estrenos de cine, analisis de las novedades televisivas, entrevistas, pósters y fichas coleccionables tanto de cine clásico como moderno.

     

Contacto

 
91 486 20 80
Fax: 91 643 75 55
 
© NOREA Y ALOMAN EDICIONES, S.L.
c/ La Higuera, 2 - 2ºB
28922 Alcorcón (Madrid) NIF: B85355915
 
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

En caso de duda para pedidos, suscripciones, preguntas al Correo del lector o cualquier otra consulta escríbenos por WhatsApp