Son dos de los principales protagonistas de la película A todo tren: Destino Asturias, encarnando al abuelo de dos de los niños que parten en el tren, y a un invitado inesperado que se convertirá en parte imprescindible del grupo que intenta alcanzar al tren y a los niños. La clave de lo que presentan es el humor, las ganas de hacer reír y de reírse de todo, incluyendo de sí mismos, y eso funciona en la película y en esta entrevista. Nos comentan cómo ha sido rodar en pandemia y con la borrasca Filomena, trabajar a las órdenes de Santiago Segura y encontrarse con una de las películas más esperadas del verano por la audiencia, destinada a convencer a la gente de que debe acudir a los cines. Todo ello salpicado de mucho humor en esta entrevista en EXCLUSIVA con Acción Cine.

Jesús Usero

Crítica de la película A todo tren, destino Asturias

Nueva comedia familiar de Santiago Segura, tan efectiva como las anteriores.

      Con un conocimiento cada vez mayor, a mi modesto entender, del público a quien va dirigido este tipo de cine, Santiago Segura se embarca en su tercera aventura como director de cine familiar, tras las exitosas dos entregas de Padre no hay más que Uno, lo que lleva además a que sea la tercera película que estrena el cineasta y actor en tres años consecutivos en verano, prueba de su eficacia tras las cámaras y la excelente comunión con el público que tiene, donde la audiencia responde y lo hace llenando las salas para pasar un rato entretenido en familia, ni más ni menos. De hecho, el verano pasado se encargó él solo de salvar la taquilla…

Crítica de la película Superagente Makey

Alfonso Sánchez aprovecha el tirón popular del humorista Leo Harlem, para montar una comedia demasiado estereotipada y algo torpe en su desarrollo.

     La filmografía española es prolija en películas sobre agentes de la ley un tanto peculiares, y dados a los espasmos chistosos de distinta naturaleza. Dentro de este tipo de obras, quizá sea la saga de Torrente la que goza de mayor proyección taquillera. Pese a seguir la línea descrita, Superagente Makey se distancia de Torrente por su tono más light y moralizante, pensado expresamente para no perturbar el sentido de lo políticamente correcto, y contentar tanto a los padres, como a los abuelos y a los más pequeños de la casa (nada de palabrotas ni de comentarios sexuales).

     Esta característica favorece a que Superagente Makey se posicione como una producción destinada a enganchar a un público de amplio espectro, que lo único que busca en la cartelera veraniega  es divertirse con las meteduras de pata de un individuo anclado en la moda de los ochenta, y amante de las cintas de acción protagonizadas por Jean Claude Van Damme y Steven Seagal.