Crítica de la película Wrong Turn: Sendero al infierno

Película peleada consigo misma, mejora después de 47 minutos.

      Es una película, pero parecen dos. Me explico. La primera parte de la película: Hipsters senderistas en la naturaleza salvaje de los Apalaches, rodeados de hostilidad rural. ¿Apostarías por ellos? Yo no. No es premisa muy original, y se quedan lejos de las dos piezas más lograda de esta fórmula argumental: Defensa (John Boorman, 1972) y La presa (Walter Hill, 1981).

      ¿Qué podría salir mal? Pues todo, criaturas, todo. La película es en sus primeros 45 minutos de metraje otra hijastra del duelo civilización contra naturaleza propio del western traducido al terror en modo urbanitas conta población rural.