Mostrando artículos por etiqueta: crítica - AccionCine - Tu revista de cine y series

Crítica de la película Wind River 

Un increíble thriller policíaco que te atrapa desde los primeros minutos

En 2017 vio la luz este maravilloso thriller policíaco dirigido por Taylor Sheridan, quien a nivel de dirección no es demasiado conocido al ser esta su segunda película como director pero que, sin embargo, como guionista tiene un currículum espectacular con títulos como Sicario 1, Sicario 2 El día del soldado y Comanchería. En esta ocasión también hace la labor de guionista demostrando su increíble talento para construir buenas historias partiendo de ideas sencillas, las cuales ya han sido bastante explotadas, haciendo aún más admirable su labor al conseguir hacer un film tan interesante a la par que entretenido.

En esta película Sheridan combina perfectamente diferentes géneros: drama, thriller, policíaco, suspense y acción… todo ello con unos exteriores maravillosos en las montañas nevadas de Wyoming, dentro de una reserva india.

Y es precisamente en esos exteriores donde comienza la película, con una joven corriendo por la nieve en plena noche mientras huye de algo o de alguien... y mediante una elipsis llegamos a Wind River, una reserva india en las montañas de Wyoming en la que Cory (Jeremy Renner), un padre que hace años perdió a su hija provocando que su matrimonio quedase roto por aquel terrible suceso, trabaja como agente de caza y pesca, cazando a los depredadores que matan el ganado, principalmente coyotes.

Videocrítica de la película Holmes&Watson

Una estrella se lleva esta película que es el peor estreno que he visto en lo que llevamos de años y tiene mimbres para alzarse con el primer puesto en la lista de lo peor de esta temporada. Sin gracia. Sin ideas. Desperdiciando actores... Vean el vídeo, sin y con spoilers avisados para saber más.

Crítica de la película Holmes & Watson

Pésima parodia de los personajes. Sin gracia. La peor película en lo que va de año.

Primer problema, construcción de guión. Los chistes no tienen gracia. Ni uno. Bueno sí, uno puede pasar, el primero, la frase con la que abre la película, blanco sobre negro. Después de eso: la nada. No les funciona casi ningún gag. Es más, en algunas ocasiones incluso dejan de completar el recorrido de la broma hasta el final, la dejan a medias, no rematan la faena. Ejemplos de ello: 1.- el chiste de la sala de los acompañantes en el club de genios donde Sherlock se encuentra con su hermano Mycroft; 2.- la broma-guiño a la escena romántica de Ghost en la autopsia… Hay más, pero lo voy a dejar aquí para no hacer más sangre de la innecesaria.

Crítica de la película Alita. Ángel de combate

Un trepidante espectáculo visual para toda la familia

Mucho ha llovido desde que en 1995 James Cameron (Terminator 1 y 2, Aliens el Regreso, Titanic, Mentiras Arriesgadas, Avatar…) quisiera producir esta película basada en el manga de GUNNM (Alita, Ángel de combate) de Yukito Kishiro. Como en ese momento la tecnología no había avanzado lo suficiente como para poder llevar con éxito a la pantalla esta adaptación, el proyecto se fue quedando estancado mientras Cameron lideraba otros proyectos. Por el año 2004, el propio Kishiro hizo un comunicado indicando que había cerrado un acuerdo con Cameron para que hiciera esta adaptación, confiando que “rápidamente” se liberara de sus otros proyectos.

Por aquel entonces Cameron estaba desarrollando Avatar y Alita pero, de manera muy inteligente, dijo: “vamos a hacer primero Avatar y eso nos servirá de escuela para luego hacer Alita”. Sin embargo, tras el rotundo éxito de Avatar, Cameron decidió dedicarse por completo a hacer las dos secuelas de esta y dejar aparcado Alita. Aún a día de hoy, quince años después, sigue embarcado en la segunda y tercera parte de esa película que esperamos poder ver algún día. Al final, viendo que seguía hasta arriba de trabajo, 24 años después de que decidiera por primera vez adaptar este manga, Cameron decide ceder la dirección a Robert Rodríguez (El mariachi, Desperado, Four Rooms, Planet Terror, Death Proof, Depredadores…), quien ha tenido a su disposición el mayor presupuesto de toda su carrera, 200 millones de dólares.

Sin más preámbulos, vamos a entrar en la sinopsis de la película para hacer el posterior análisis de la cinta, que ya adelanto que me ha encantado, que es una película que debéis ver en el cine para poder sacarla el máximo partido posible y que sin duda estamos ante la mejor película de Robert Rodríguez (lo que, siendo sinceros, tampoco era excesivamente complicado).

Crítica de la película La niebla (2007 )

Rebelión en el super

En 2007 se estrenó La Niebla convirtiéndose en la cuarta película dirigida por Frank Darabont, quien volvía a adaptar por tercera vez una novela del rey del terror y del misterio, Stephen King, como ya hizo anteriormente con Cadena Perpetua y La Milla Verde.

Tras una terrible tormenta en un pequeño pueblo de Maine, aparece una extraña niebla que lo va ocupando absolutamente todo. A gran parte de ese pueblo les coge estando en el supermercado cuando, de repente, uno de sus vecinos, Dan Miller (Jeffrey DeMunn) llega corriendo con la cara ensangrentada avisando de que hay algo en la niebla, la cual lo viene persiguiendo.

Nuestro protagonista, David Drayton (Thomas Jane), había acudido al supermercado con su hijo Billy (Nathan Gamble) y su vecino Brent (Andre Braugher) cuando esta misteriosa niebla cubre la tienda, en la cual se encuentra representada gran parte de la sociedad con cada uno de esos vecinos quienes poco a poco empezarán a mostrar su auténtica cara cuando descubren que la niebla mata a todo aquel que se atreva a adentrarse en ella.

En esta ocasión, Darabont pone al espectador contra las cuerdas para mostrarle cómo nos comportamos ante situaciones que escapan de nuestro control, siendo víctimas de la presión y dejando que nuestros miedos se apoderen de nosotros.

Crítica de la película ¿Podrás perdonarme algún día?

Marielle Heller recrea con inteligencia y eficacia la decadencia profesional de la escritora Lee Israel

El talento y el éxito laboral no siempre son conceptos que se atraigan. Solo hay que abrir los ojos y observar los rostros más conocidos de los programas de televisión, los que más acuden a las tertulias mediáticas, o los políticos que copan mayor espacio en los llamados mass media. Una realidad de la que no se escapa la literatura, alimentada en no pocas ocasiones por la fama y la capacidad de encandilar a las audiencias de quien firma la obra.

Crítica de la película ¿Podrás perdonarme algún día?

De las mejores entre las nominadas a los Oscar. McCarthy y Grant se tiran como lobos sobre sus personajes.

Desde su aparente sencillez, esta es una de las películas de contenido más interesante entre las que han salido a la palestra en las últimas semanas a la caza de los premios del año. Es también la que, desde su argumento, defiende un tema que define perfectamente rasgos de debilidad que definen la verdadera naturaleza de una sociedad plenamente sumergida en la farsa y el postureo. En muchos aspectos, y desde el territorio de la comedia negra que destila amargura, su fábula tiene como asunto la falsificación de las cartas de escritores famosos, asentándose sobre un caso y un personaje real, pero su verdadero tema es la soledad a la que nos hemos condenado a nosotros mismos y de la que intentamos huir desesperadamente coleccionando memoria ajena en un inquietante ejercicio de huida y ninguneo de nuestras propias experiencias.

Crítica de la película Feedback

Pedro C. Alonso hace gala en su ópera prima de un admirable manejo del suspense, la tensión y el ritmo mientras le toma el pulso a la realidad social.

Hora y media agarrados a la butaca y con los nervios a flor de piel. Ese era el objetivo marcado por el debutante Pedro C. Alonso en Feedback y, vistos los resultados, se puede dar por satisfecho el experimentado realizador publicitario. Producida al alimón por Vaca Films y Ombra Films (Jaume Collet-Serra), su condición de cine de género, que funciona como vehículo perfecto para jugar con los mecanismos del suspense y del entretenimiento, se presupone, por lo que puestos a buscar referentes y fuentes de inspiración rápidamente podemos identificarla como un cruce entre la tensión a contrarreloj en espacios reducidos de El desconocido, la visceralidad y violencia de Secuestrados y la puesta en escena y crítica social de Money Monster. Al igual que en la película de Jodie Foster, Jarvis Dolan (Eddie Marsan) es el presentador y la carismática estrella de un programa de éxito, en este caso radiofónico, que en pleno directo se ve sorprendido por la aparición de unos secuestradores que le obligan a continuar con el programa y transmitir a la audiencia su mensaje. Ahí terminan cualquier tipo de similitudes, pues la película de Alonso no solo es mucho más directa y sádica, sino que aprovecha el punto de partida argumental con la crítica hacia el Brexit para dar un inesperado giro hacia temas más truculentos como la violencia de género o los abusos sexuales, que terminan afectando de una manera u otra al protagonista y a Andrew (Paul Anderson), su expresivo compañero en las ondas.

Crítica de la película Terminator (1984)

Director: James Cameron; Interpretes: Arnold Schwarzenegger, Linda Hamilton, Lance Henriksen, Michael Biehn, Paul Winfield, Bill Paxton; Año de producción: 1984; Nacionalidad: USA; Guión, James Cameron, Gale anne Hurd, Harlan Ellison, William Wisher; Director de fotografía: Ada,m Greenberg; Director de efectos especiales: Stan Winston; Banda sonora: Brad Fiedel; Color; Duración: 108 minutos.

Se cumplen 35 años desde el estreno en España de Terminator, y la verdad es que si hubiera que escribir una especie de Génesis de lo que en la actualidad es el cine fantástico y de ciencia ficción, sin duda el más caro y a la vez el más publicitado y rentable de los géneros cinematográficos y el único que ha sabido desplegar sus alas hasta posarse en el nuevo mega-negocio que suponen no pocos video juegos cuya popularidad hace que lleguemos a confundir su origen preguntándonos qué inspiro a qué, tendríamos que remitirnos a esta historia de serie B que llegó a nuestro país, concretamente a la capital, despertando desde el enorme cartel que dominaba la plaza de Callao la curiosidad de un público que hasta el momento, y salvo la excepción que supuso Alien, prestaba poca atención a un género cuya denominación no era muy precisa que digamos  - casi siempre se le llamaba ciencia ficción, y aquello era un cajón de sastre en el que se daban cita desde mitos como 2001, Odisea en el espacio hasta series Z perpetradas por el cine italiano a partir de otros futurible mitos como el citado Alien. Así fue como de la noche a la mañana corrió entre los aficionados al cine y entre los aficionados a ver películas, que no son lo mismo, sobre todo si nos referimos a aquella juventud de los barrios periféricos acostumbrada a visitar la pantalla solo si la película en cuestión prometía elevadas dosis de adrenalina o de morbo, la noticia de una película que nos se parecía en nada  todo lo anterior, con un protagonista mitad hombre, mitad robot que parecía haber surgido de una pelea entre bandas callejeras, de una discoteca para uso exclusivo de devotos del heavy metal o de una bronca entre facciones de rockeros. Ni que decir tiene que nadie sabía pronunciar entonces ni de lejos el nombre de su protagonista (a lo sumo algún espabilado recordaba que era el mismo que hacía de Conan, y con eso estaba todo dicho). Lo que estaba claro es que el personaje en cuestión, con todo y con ser el malo de la función, resultaba fascinante por su chulería, por su aparente invulnerabilidad y por el ritmo desaforado que imprimía a su carrera asesina no dejando a su paso títere con cabeza. No sabíamos entonces, ni los aficionados al cine ni aquellos que simplemente se dedicaban a ver una película de vez en cuando, que acabábamos de asistir al nacimiento de un mito y al origen de lo que sería la vertiente más futurista e innovadora, no solo a nivel argumental, del cine de acción. Como tampoco sabíamos que esa modesta producción iba a marcar un antes y un después que se traduciría en una época dorada para los generadores de efectos especiales propiciando el inicio de la estimulante relación entre nuevas  tecnologías y cine, relación que se mantiene hasta hoy.

Crítica de la película Open Range (2003)

El gran regreso de Costner como director

En 2003 se estrenaba la cuarta película de Kevin Costner como director tras haber dirigido dos películas fallidas: Waterworld y Mensajero del futuro. En esta ocasión, se atrevía con un western, un género muy querido por él ya que desde muy pequeño leía novelas de vaqueros y fue así como decidió adaptar una de esas novelas en las que un grupo de cowboys que evitaban el uso de la violencia, finalmente hacían uso de ella para impartir justicia.

Esta es una idea muy “de western” y Costner consigue hacer de ella una película muy entretenida que, sin ser lo mejor del género, es muy honesta en su propuesta y no pretende ser más de lo que puede ser, lo cual no quiere decir que no nos ofrezcan un entretenimiento de calidad con un Robert Duvall que se come la pantalla y con algunas escenas memorables, como veremos posteriormente.

La historia comienza con un grupo de cuatro vaqueros encabezados por Boss Spearman (Robert Duvall) y Charley Waite (Kevin Costner), quienes van conduciendo sus reses a través de las inmensas praderas de las Montañas Rocosas junto a sus fieles ayudantes Mose Harrison (Abraham Benrubi) y el joven Button (Diego Luna). Estamos aún en una época (1882) en la que las reses pueden pastar libremente por cualquier campo (de ahí el nombre de la cinta, Open Range o Tierras Libres) pero ya empiezan a haber terratenientes que ven con recelo que cualquiera pueda atravesar por sus campos, arrasando el terreno por el que pasan.

Uno de estos terratenientes es Denton Baxter (Michael Gambon, los más jóvenes lo conocerán por su papel de Dumbledore en la saga de Harry Potter), quien controla el pueblo de Harmonville y tiene en nómina a su sheriff, el marshal Poole (James Russo).

Cuando Spearman envía a  Mose al pueblo para comprar suministros, los esbirros de Baxter le dan una brutal paliza y lo encierran en la cárcel. Al ver que Mose no regresa, Spearman y Waite deciden acudir en su busca, conociendo al déspota de Baxter, quien les advierte de que si no abandonan su pueblo y sus tierras sufrirán un accidente.

Revista mensual que te ofrece la información cinematográfica de una forma amena y fresca. Todos los meses incluye reportajes de los estrenos de cine, analisis de las novedades televisivas, entrevistas, pósters y fichas coleccionables tanto de cine clásico como moderno.

     

Contacto

 
91 486 20 80
Fax: 91 643 75 55
 
© NOREA Y ALOMAN EDICIONES, S.L.
c/ La Higuera, 2 - 2ºB
28922 Alcorcón (Madrid) NIF: B85355915
 
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

En caso de duda para pedidos, suscripciones, preguntas al Correo del lector o cualquier otra consulta escríbenos por WhatsApp