Ian Fleming describía a Bond como un hombre de pelo moreno, ojos grises y penetrantes, caucásico, sobre los 35 años, de 1´83 cm. de estatura con un flequillo que le cae sobre la ceja derecha y una cicatriz en la mejilla izquierda.

Esto y las últimas declaraciones de Barbara Broccoli (Productora de las películas de Bond) expresando que James Bond nunca sería una mujer, espero que apoyen estas líneas que está leyendo.

Desde hace ya mucho tiempo, hay varios sectores pidiendo que James Bond  tendría  ser mujer, de color o incluso gay, es decir, que se debería de ir con chicos en lugar de chicas. Algo que ha enfadado y mucho a los fans más acérrimos del personaje.

La polémica está más que servida con esta posibilidad, que cada día más seguidores dan por buena, de que Lashana Lynch podría ser en realidad la agente 007.

Johnny Marr se unirá a Hans Zimmer para poner su guitarra al servicio de 'Sin tiempo para morir', la nueva película de James Bond que se estrenará en abril.

Una semana  llena de noticias para la nueva entrega de James Bond. Si a principios de esta semana Hans Zimmer confirmaba su participación en el nuevo proyecto de Eon Productions, seguíamos unos días después con la noticia de  la joven  Billie Eilish para interpretar  y componer la canción principal  y quizá alguna sorpresa mas. Acabamos la semana con otra noticia referente a la música que acompañará a la película número 25 de la franquicia. Aunque no ha revelado cual será su función en el proyecto , todo apunta a que Johny Marr, quien fuera componente del grupo de los años 80¨The Smiths¨, estaría trabajando  junto a Zimmer en una nueva versión del  James Bond theme.  ¿Será capaz de mejorar las versiones anteriores como la de David Arnold?.

 

La productora y dueña de los derechos de Bond a través de Eon Productions, ha sido clara en sus declaraciones. Bond puede ser de cualquier raza pero siempre será un hombre.

En el caso de Bond la polémica siempre va a existir, sobre todo ahora que el ciclo de Daniel Craig llega a su fin y se empieza a buscar sustituto en la saga. Algo de lo que será responsable Barbara Broccoli, la dueña de los derechos del personaje en cine, a través de la compañía productora Eon Productions. Y en una entrevista con Variety ha sido realmente clara y directa. Porque mucho se ha hablado del futuro de Bond, de si será de cualquier raza o si será hombre o mujer… En Sin Tiempo Para Morir vemos a una mujer siendo la agente 007, pero no siendo Bond. Broccoli ha acabado con la polémica.

Según una reciente encuesta realizada entre nuestros lectores y seguidores para saber quién es su candidato perfecto para interpretar a James Bond en un futuro próximo el elegido ha sido Henry Cavill.

Es curioso e interesante el resultado de la encuesta, porque en esta ocasión el ganador de la misma, Henry Cavill, con un 36% de los votos. Y digo que es curioso porque el propio Cavill ha declarado en varias ocasiones que cuando llegó el momento de dar el relevo a Pierce Brosnan, la elección final estuvo entre él y Daniel Craig. Y la elección entre ambos marcaba el estilo del nuevo Bond, si uno más adulto y violento en manos de Craig, o uno más joven que reiniciase la franquicia sin desmarcarse demasiado de lo visto con Brosnan. Ahora Cavill es el elegido por nuestros lectores, con mucha diferencia con el segundo puesto, que le ha correspondido a Idris Elba, el actor recientemente fichado por Escuadrón Suicida, es el elegido por un 24% de los lectores, aunque muchos consideran que el personaje le llega demasiado tarde para ponerse al frente de la franquicia durante cuatro o cinco películas. Pero a talento, es difícil ganarle.

Dos rumores distintos apuntan a que el rodaje de la entrega 25 de James Bond podría haber comenzado casi en secreto en Noruega recientemente.

No ha sido nada sencillo llegar hasta aquí. Primero no se sabía si Daniel Craig repetiría su papel de Bond por quinta vez o abandonaría el personaje, tras unas sus declaraciones en las fechas previas al estreno de Spectre, y luego la película perdía a su director previsto, Danny Boyle, sustituido a última hora por Cary Fukunaga, lo que retrasaba el estreno hasta 2020, del previsto estreno a finales de otoño. Ahora parece que las cosas han empezado a funcionar y que ayer mismo comenzó el rodaje de la película, o al menos eso garantizan el Daily Mail y una web sobre Bond bastante fiable en este tipo de asuntos, Mi6-HQ, quienes han asegurado que el rodaje de la película ha comenzado en secreto en Noruega, donde han sido vistos el director y su estrella protagonista, y donde se han levantado varios sets de rodaje.

Michael Jackson quería ser la gran estrella de una película de acción

De un “Thriller” de terror musical a un thriller de espías. Ese era el deseo del Rey del Pop, recogido en el libro de memorias publicado por el popular representante de artistas Michael Ovitz, en el que cuenta que Jackson, lejos de conformarse con ser la gran estrella musical de los 80 con éxitos como Beat It o Billie Jean, también quería ponerse un esmoquin, conducir el famoso Aston Martin y formar parte del MI6.

 

La próxima película de James Bond será la numero 25 de la saga.

El protagonista será otra vez Daniel Craig.

Los productores serán Bárbara Broccoli y Michael G Winslow

El director elegido es Fukunaga.

Fukunaga ocupa el puesto que dejó el director Danny Boyle.

Danny Boyle era el anterior director.

La incorporación de Fukunaga supone un nuevo retraso para hacer la nueva película.

La nueva película estaba prevista que comenzara el rodaje, en marzo 2019.

El estreno de la nueva película estaba previsto para febrero de 2020.

Ahora estas fechas se retrasan.

La próxima película de James Bond será la última de Daniel Craig, como protagonista.

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©accioncine

El popular actor Idris Elba que estrena en breve Mandela: Del Mito al Hombre, en la que interpreta al legendario Nelson Mandela, se encuentra de promoción con la película y ha dejado varias perlas para los aficionados al cine en forma de declaraciones. Por un lado negando los muchos rumores que le situaban como el nuevo James Bond una vez Daniel Craig termine su contrato con la saga. Para el actor todo lo que se está hablando al respecto no son más que rumores sin fundamento. Lo que no es un rumor es que él y Neil Cross, creador de la serie Luther, están trabajando juntos para llevar al popular detective londinense a la gran pantalla tras el final de la serie, al acabar la tercera temporada. Aunque el proyecto se encuentra en negociaciones, el actor espera convertir al personaje en un éxito en el cine, como lo ha sido en televisión.

Algo que contentará a muchos fans (entre los que me incluyo) de la maravillosa serie de televisión protagonizada por Elba (y con una Ruth Wilson formidable también dando vida a Alice) en el papel de John Luther. Por ahora Cross y Elba están hablando del proyecto y tratando de levantarlo para llevarlo a la gran pantalla, aunque no ha querido dejar entrever nada sobre la posible trama del proyecto. El actor ha indicado que cree que la historia de Alice y Luther no está acabada, ni mucho menos, pero que revelar cualquier cosa del proyecto sería arruinar la sorpresa. Además el actor ha comentado sobre los rumores de Bond que le molesta que se hable de un “Bond Negro” cuando nunca nadie ha hablado de un “Bond Blanco”. Bond es Bond, y punto. ¿Significará eso que le interesa el papel, aunque sólo sean rumores?

Jesús Usero

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Jesús Usero

Crítica de la película Skyfall

Skyfall, el mejor Bond de Daniel Craig, Bardem mejor villano de toda la saga. Un reebot del reebot que fue Casino Royale.

Muerte y resurrección. Ese es tema central que aborda la tercera entrega de Daniel Craig como James Bond, completando una trilogía, poniendo fin a un ciclo, haciendo un original y complejo ejercicio de reboot del reboot. Me explico: Casino Royale era ya un reboot o relanzamiento del personaje de 007. Y ahora esta película no sólo le pone punto final a ese relanzamiento, sino que plantea un nuevo punto de partida para el personaje, configurándose como un fin de ciclo para la reescritura de las aventuras del agente con licencia para matar.

De ahí que la película pueda dividirse fácilmente en dos partes bien diferenciadas y que se complementan. En la primera, desde el trepidante principio de persecución hasta el encuentro de Bond con el villano interpretado por Javier Bardem, tenemos la historia habitual de 007 en la era Daniel Craig: persecuciones, acción tajante y resolutiva, peleas cuerpo a cuerpo que transmiten brutalidad, chicas bond con las que acostarse, y el resto de los condimentos de esa mezcla de cine de aventuras e intriga que siempre ha caracterizado el periplo cinematográfico del personaje. Incluso hay viaje exótico a Shangai, Macao, etcétera. Propio de la saga. Pero a partir del momento en que Bardem, que no aparece en esa primera parte, hace acto de presencia, la película inicia su giro hacia algo distinto con un tono claramente más siniestro y más serio en el que no habrá lugar ya sólo para la aventura. La entrada en ese otro territorio narrativo, que no es habitual en la saga de 007, en el que no hay ya chicas Bond sino una historia de “madre-hijo” muy interesante entre el agente y su superior, M (Judi Dench) se produce tras la secuencia en la que se da resolución a una de las “chicas Bond” de esta entrega poniéndole sobre la cabeza un vaso de whisky… Se cumple así con una seña de identidad de toda la saga cinematográfica del agente con licencia para matar, y al mismo tiempo se abre la puerta a otra cosa. Dicho sea de paso, la manera en que Bond repasa la vida de la chica en un monólogo que es un flashback verbal para presentarnos ese personaje femenino en tiempo récord y con la máxima economía de metraje y medios narrativos, plano contra plano, es una lección de buen uso de los recursos del guión.

La primera secuencia del villano interpretado por Bardem en el cuartel general del MI6, además de hacerse eco astutamente del estilo de algunas de las producciones que han marcado el género de espionaje en la ficción en los últimos años en series como Alias o Nikita, culmina con una transformación física posible, no fantástica, y precisamente por ello mucho más terrorífica, del antagonista, completando la presentación del mismo con unos tonos que recuerdan tanto a Hannibal Lecter como al Joker de El caballero oscuro, película con la cual Skyfall tiene mucho en común por su ritmo de narración y giros constantes en los puntos de agotamiento de la narración capaces de renovar la misma y mantener impecablemente el interés del espectador en los momentos clave. No es casualidad que este cambio de tono se produzca en Londres, en lugar de en una localización más exótica y lejana, y que uno de sus puntos álgidos sea una persecución en el metro de la capital británica que es una especie de versión 007 de la persecución que propusiera William Friedkin para The French Connection. Más tarde la película nos reserva aún una nueva sorpresa, pasando de esa clave de cine de acción urbanita a un planteamiento de western en Escocia con el que el arco argumental camina hacia su desenlace, y llegando a unas escenas en el páramo que enlazan directamente con las propuestas visuales de los títulos de crédito iniciales con la canción de Adele, que se cuentan entre los mejores de toda la serie Bond. Las secuencias en el páramo iluminado por las llamas son la materialización de la promesa de viaje al inframundo del protagonista que ya estaba en dichos títulos de crédito y constituyen un ejemplo perfecto de la cuidadosa y estilizada resolución visual y propuesta estética que acompaña a 007 en esta aventura y brilla especialmente en otras secuencias que parecen estallar visualmente para contrastar con los tonos más realistas del resto del relato, como la pelea cuerpo a cuerpo en Shangai, con las siluetas recortándose en el anuncio luminoso de neón, o esa isla abandonada en la que habita el villano, una especie de Chernóbil en el lejano oriente, entorno monumental que recuerda también las creaciones oníricas del desenlace de origen y de algún modo rinde homenaje a la isla de Scaramanga, el villano de El hombre de la pistola de oro. Eso me lleva a destacar que los guiños de homenaje al pasado del personaje a través de objetos y referencias varias a otras entregas de la serie muestran también la elegancia y la estilización de esta entrega que celebra el 50 aniversario de James Bond, sin entorpecer la narración, antes al contrario: sirven como oportuno refuerzo de la misma. La pistola Walter PPK, el Martini agitado, la Beretta, el Aston Martin, la señorita Moneypenny… son ecos de otras entregas, pero al mismo tiempo reafirman esa declaración de principios a favor de la supervivencia del personaje de Bond como icono de la cultura popular y el cine de acción, así como de la propia saga. Es una declaración de principios que puede resumirse en una frase de guión: “perro viejo, trucos nuevos”, pero también está en ese guiño al pasado estableciendo los cuarteles del MI6 en el que fuera cuartel general de Winston Churchill durante la Segunda Guerra Mundial, en el poema de Tennyson que recita M en la vista sobre su competencia como directora del MI6 y también, por qué no, en esa figura de perro bulldog con la bandera británica que adorna la mesa de la jefa de 007 y contiene un mensaje final muy claro para el agente. Todo ello alude a otro elemento esencial de esta nueva entrega de la saga de 007 junto a la muerte y la resurrección: la memoria.

O lo que es lo mismo: muerte y resurrección de Bond, reboot del reboot.

He dejado para el final un rotundo aplauso y una advertencia.

El aplauso es para Javier Bardem, que con todos mis respetos para quienes le han precedido en el azaroso empeño de ser un villano de la serie Bond, ha puesto el listón muy alto en este terreno. Tan alto que me atrevo a calificarle como el mejor villano de toda la serie. Es difícil encontrar los matices que Bardem le ha dado a este tipo de personaje con tendencia a caer en el tópico y la fórmula en otros antagonistas anteriores de la saga, no obstante haber contado ésta con notables actores dedicados a esta parcela. Lo que ocurre es que Bardem vuelve a demostrar y lucir su curiosa mezcla de arrollador talento, pura animalidad cinematográfica liberada que no entiende de tópicos y fórmulas y vuelve a desarrollar un trabajo de todoterreno muy complejo, aunque él lo haga fluir con una aparente facilidad de fluidos gestos e indicaciones mínimas, pequeños detalles en situaciones aparentemente tan convencionales y tópicas como lanzar una granada dentro de un edificio.

Jamás tuvo James Bond enfrente un villano más competente e inquietante que éste.

El aviso está relacionado también con el papel de Bardem: hay que ver la película en versión original para apreciar el trabajo del actor. Yo la he visto así en el pase de prensa. Desconozco qué va a ocurrir con la voz de Bardem en la copia doblada al castellano, pero aviso que si es la misma del tráiler, no tiene nada que ver con el original. Así que no se dejen guiar por ese tráiler.

En conclusión: una entrega de cinco estrellas en el seno de la saga de 007.

Miguel Juan Payán

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