El Invitado ★★★



Crítica de la película El Invitado

Cine de acción con nervio y dos grandes protagonistas, a veces pasado de revoluciones. El Invitado nos propone una curiosa mezcla dentro del género de acción más trepidante, que se degusta como un caramelo debido a la escasez que tenemos últimamente dentro del género y más si es de calidad. O con unos mínimos aceptables de calidad que demuestren que no nos toman por tontos. En este caso tenemos lo que podría considerarse una buddy movie, dos tipos contra el mundo y contra ellos mismos, pero pasado por el tamiz de la daga Bourne, que es sin duda el referente del cine de acción de mayor peso en la actualidad. Aquí se aprovecha todo de la saga de Matt Damon, desde la estética y la imagen a la narración. Con dispares resultados, eso sí.

Pero es cierto que el aficionado al cine de acción lleva un tiempo algo abandonado por las productoras. Me refiero al cine de acción más “clásico”, no a productos derivados que caen en la acción, como Sherlock Holmes o Misión Imposible. Una película del estilo de las mencionadas de Jason Bourne, o los últimos James Bond, La Jungla de Cristal… Cosas de esa terna. Nos lo ofrece El Invitado con una trama que implica a la CIA y un piso franco, su controlador, un invitado y un grupo de asesinos detrás de ambos. No conviene decir mucho más para que el público no vaya a la sala sabiendo demasiado. Aunque sus giros de guión sean algo toscos y previsibles.

Pero la película es como una descarga de adrenalina en vena. Ambientada en Sudáfrica, la textura con exceso de grano y demás de la que hablábamos antes, le sienta genial a la ciudad, que desde los pocos minutos se convierte en un laberinto de gente, asesinos, persecuciones y violencia, un territorio hostil del que nunca sabes de dónde puede venir el peligro (balas perdidas, coches que surgen de la nada o explotan sin previo aviso). Es una forma de darle realismo y tensión a la trama y funciona. No funcionan tan bien  las escenas de acción, montadas de esa forma que cuando se pelean dos tipos, no sabes qué demonios sucede en pantalla. Las persecuciones y tiroteos quedan mejor, pero las peleas… Cuenta pendiente de la película. Hay una en una barriada de chabolas, por la noche, que no sabes si está peleando Denzel Washington o se está apareando un león o están remodelando un piso. Cualquier opción podría ser.

Los actores principales se defienden solos con su nombre, lo mismo que los secundarios, aunque Denzel tiene un par de momentos que suele tener últimamente en sus películas en los que a su personaje, sin motivo aparente, se le va la pinza, empieza a hablar en plan jeroglífico. Reynolds ya ha demostrado con creces que es un gran actor (ojo a su primera muerte con sus propias manos), y estar acompañados de nombres como Brendan Gleeson, Vera Farmiga o Sam Shepard ayuda mucho. Aunque la presencia de Robert Patrick y Rubén Blades sea sólo testimonial, por desgracia.

Le falta algo de personalidad propia, de no mimetizar otras fuentes y ser una película por sí misma, pero supone un entretenimiento de lujo, más adulto de lo habitual, con un tono moral extraño hoy en día (los personajes amorales pagan sus deudas y esas cosas) y con mucha adrenalina y tensión.

Jesús Usero

Modificado por última vez en Martes, 30 Octubre 2018 20:21
Valora este artículo
(0 votos)

Revista mensual que te ofrece la información cinematográfica de una forma amena y fresca. Todos los meses incluye reportajes de los estrenos de cine, analisis de las novedades televisivas, entrevistas, pósters y fichas coleccionables tanto de cine clásico como moderno.

     

Contacto

 
91 486 20 80
Fax: 91 643 75 55
 
© NOREA Y ALOMAN EDICIONES, S.L.
c/ La Higuera, 2 - 2ºB
28922 Alcorcón (Madrid) NIF: B85355915
 
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

En caso de duda para pedidos, suscripciones, preguntas al Correo del lector o cualquier otra consulta escríbenos por WhatsApp