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Veraniega y entretenida comedia de acción con mejor reparto que guión.

Samuel L. Jackson en su salsa, gamberreando a gusto. Ryan Reynolds haciéndole de palmero contento, sin llegar a nivel Deadpool, lo cual me parece inexplicable, porque si hubieran tirado por ese lado más gamberro nos hubiéramos reído más todos. Una Salma Hayek pletórica y tan en su salsa como Samuel L. Jackson. Un villano siniestro que Gary Oldman defiende a capa y espada incluso desde el tópico. Y escenas de acción a cascoporro, tan curradas y espectaculares como si el asunto argumental fuera más en serio. Esos son los mejores aportes positivos de este largometraje que constituye una sorpresa en cierto modo por capacidad para funcionar muy dignamente como producto de evasión y entretenimiento, aunque se mueva siempre en las claves del tópico. Samuel L. Jackson, Salma Hayek y Gary Oldman hacen por sus papeles lo que no hace el propio guión: los construyen de manera eficaz y capaz de convencernos para que sigamos sus peripecias con interés. No así Ryan Reynolds, que se acomoda en el tópico sin poner mucho más de lo que le exige el guión en el asunto, de manera que de alguna manera nos queda la sensación de que debería haber más química entre los dos co-protagonistas, pero finalmente no es así y queda la cosa un poco por debajo de lo esperado. En mi opinión el guión debería haberse currado más los chistes, los gags, pero en lugar de eso el trabajo se lo hace el reparto.

El tanteo final de este partido se queda por tanto con la impresión de que es un pasarratos entretenido y muy digno, bien resuelto en su parte de acción, y con algunos momentos realmente curiosos, todos ellos en manos de Samuel L. Jackson, Hayek y Oldman. De manera que uno se va del cine con la sospecha de que la película de verdad estaba en esos personajes y que la presencia del guardaespaldas interpretado por Reynolds es totalmente accesoria, prescindible. Y ya puestos a ello, reparo en que es mucho más interesante la interactuación y la química entre Elodie Young (la agente Rousell), a la que hemos visto interpretando a Elektra en las series de superhéroes Marvel de Netflix, y Samuel L. Jackson al principio de la película. Había más juego jugoso entre ella y Darius Kinkaid que en el aporte más mecánico y previsible del guardaespaldas Reynolds, pura repetición de clichés con poco guión al que agarrarse para construir con interés ese personaje, que tampoco funciona realmente con buena química en compañía de Elodie Young.

Un toque más gamberro y arriesgado en el guión es lo que están pidiendo los personajes de Samuel L. Jackson y Salma Hayek, además de su propia película para ellos solos, que podría ser más interesante y divertida desde un punto de vista de explotación del disparate de acción y humor. Tienen potencial para ser ellos solitos las estrellas de la función y dar unos cuantos ratos entretenidos.

Miguel Juan Payán

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©accioncine

Modificado por última vez en Miércoles, 11 Octubre 2017 10:43
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