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Muy buena. Una de las mejores películas del año que acaba de comenzar.

En su carrera como guionista, Aaron Sorkin ha demostrado ya su eficacia para devolverle al cine su estilo más elegante y a los actores sus mejores armas de diálogo para hacer frente a la construcción de sus personajes. Series como El ala oeste de la Casa Blanca, Studio 60 o The Newsroom y películas como Algunos hombres buenos, La red social, Moneyball: rompiendo las reglas o Steve Jobs así lo demuestran. Pero ahora, ejerciendo como director en Molly´s Game completa ese viaje que inició en el guión consiguiendo que esos diálogos trepidantes, esa creación brillante de personajes y conflictos y, no lo olvidemos porque es lo más importante, la capacidad de sus fábulas de poder para definir los puntos débiles y los puntos fuertes de nuestra realidad, lo bueno y lo malo trabajando sin maniqueísmo en el territorio gris de la ambigüedad, se acoplen como un guante al desarrollo visual de su propuesta. Era el paso final. Y es un paso que ha dado con decisión y pericia en este primer donde además demuestra que domina la dirección de actores desde la propia creación de los personajes. Se diría que ya estaba dirigiendo a los actores cuando estaba escribiendo sus personajes. Ojo porque esto nos sitúa en el arranque de una filmografía como director de Aaron Sorkin que a primera vista se presenta con muy buenas perspectivas de futuro. Si todo va como puede deducirse después de ver Molly´s Game, nos espera muy buen cine de este director. Y tal como está el paisaje de fabulación cinematográfica en los últimos años, eso siempre es buena noticia.

Es obvio, pero igualmente conviene destacarlo, que contar con un trío de figuras centrales de su fábula como el que forman Jessica Chastain, Idris Elba y Kevin Costner constituye el motor principal porque con actores como estos es la mejor manera de hacer brillar el guión y el diálogo de la película. Tres ejemplos. Ejemplo uno: la propia Jessica Chastain. Toda la película sobre sus espaldas, narradora perfectamente ajustada al dinamismo y la fluidez para manejar ritmo y tiempos del relato que tiene el trabajo de guión y de dirección de Sorkin. Y de paso recordando a los clásicos de la mejor época del cine americano. Lo que Chastain pone en la pantalla lo pusieron antes figuras como Ava Gardner, Steve McQueen, Katharine Hepburn. Una demoledora fuerza ante la cámara que arrasa al espectador desde el primer momento. Es algo habitual en los trabajos de esta actriz, pero no por ello tenemos que acostumbrarnos y dejar de valorarlo como merece. Ejemplo dos: cualquiera de las secuencias que comparten Idris Elba y Chastain, pero especialmente la que define el momento en el que el abogado realmente conecta con su cliente, en la primera ocasión en que acuden a un tribunal. Magia de talento en guión, interpretación y planificación visual desde la sencillez para tratar un momento complejo al que además le sacan todo el jugo como definición de personajes tirando de la comedia. Uno de esos “momentos Sorkin”. Ejemplo tres: la secuencia en la que se define la relación entre el padre y la hija, Kevin Costner y Jessica Chastain en un duelo de diálogos que es más magia de guión y en el que se aclara toda la tensión que ha estado latente durante toda la película entre esos dos personajes siempre a punto de estallar. Es momento esencial de la película. Y al contrario de lo que afirma mi colega Jesús Usero en el vídeo de crítica que podéis ver en esta misma página web, no me sobra en absoluto. Al contrario. No es sensiblero: es, como define la propia secuencia, una terapia, un exorcismo de los demonios que ha arrastrado el personaje central de Chastain durante todo el relato y que Sorkin debe resolver dramáticamente. Y no se aparta de la realidad en las relaciones y sentimientos entre padres e hijos. Ejemplo cuatro: el plano en el que la protagonista escucha a su madre hablar por teléfono con su padre: cine bien armado visualmente, bien pensado, y asentado sobre las resoluciones sencillas para abordar momentos y personajes complejos. Lo mismo que ocurre en toda la película.

Miguel Juan Payán

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©accioncine

Modificado por última vez en Martes, 02 Enero 2018 17:29
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