La perspectiva simétrica, la obsesión de Kubrick

Noviembre 16, 2018 5608

La perspectiva simétrica, la obsesión de Stanley Kubrick

Una de las primeras lecciones que se aprende en una escuela de cine es la composición de un encuadre siguiendo la regla de los tercios. Sin embargo, una vez interiorizada, algunos realizadores a lo largo de la historia del cine han preferido experimentar y saltarse deliberadamente esta regla en busca de nuevos efectos en la composición.

Uno de los pioneros en la perspectiva simétrica fue Buster Keaton, con la que buscaba la simetría de movimiento y velocidad pero sin perder el punto de vista central: el actor. En la actualidad podemos ver su influencia en el cine de Wes Anderson, que cuida especialmente la puesta en escena, el vestuario y la dirección de arte para así establecer en la mayoría de sus planos un eje central que divide la imagen de forma armónica. Un caso muy particular es el de Darren Aronofsky, que ha sabido darle una vuelta de tuerca más y poner en práctica la simetría en espiral en películas como Requiem por un sueño, en la que los personajes centrados en el encuadre no dejan de moverse mientras que todo a su alrededor permanece inmóvil.

Pero si un cineasta ha hecho de la perspectiva simétrica una de sus señas de identidad y mayores obsesiones ese es Stanley Kubrick. El director neoyorquino siempre ha tenido fama de perfeccionista, pero solo cuando se analiza su obra y la homogeneidad de sus planos se es consciente del detallismo enfermizo en la composición. En su filmografía, y especialmente en los planos con movimientos de cámara, podemos apreciar cómo las líneas a los lados y las diagonales del encuadre nos llevan al centro. El resultado es una nueva perspectiva con gran profundidad espacial (la sensación es de haber perdido la visión estereoscópica), conseguida mediante encuadres frontales y simétricos que establecen un punto de fuga en el centro del fotograma y que atraen la atención del espectador hacia los personajes u objetos que están en él, motivándolo a avanzar junto a ellos. Esa perspectiva viene motivada también por los espacios que Kubrick utiliza en sus films, perfectamente simétricos (todas las líneas son paralelas o perpendiculares al plano de la imagen, como en el caso de los pasillos del Overlook en El Resplandor), y por el punto de vista central que utiliza, sin recurrir a leves picados o contrapicados, dando la sensación de que nos encontramos ante un escenario en el que se está representando una obra teatral.

Alejandro Gómez

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Jack Nicholson en El Resplandor

Modificado por última vez en Viernes, 16 Noviembre 2018 16:37
Alejandro Gómez

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