Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso.

Crítica de la película Yuli

A caballo entre el drama y el documental, termina en tierra de nadie.

Una película sobre el mundo de la danza, y sobre la danza en sí misma, narrando la vida del bailarín de ballet cubano, Carlos Acosta, que consiguió triunfar, contra todo pronóstico, en algunas de las compañías de danza más prestigiosas del mundo. Conocido con el sobrenombre de Yuli, el bailarín de orígenes humildes, vivió una odisea para llegar a ser quien es, un viaje que la directora Icíar Bollaín nos narra en forma de película, aunque a veces parezca más un documental que una película en sí misma. Una historia fascinante que no logra en todo hacernos avanzar del modo en que debería, a veces porque no sabe definir qué quiere ser realmente.

La historia nos lleva a Cuba, donde un joven con un talento natural para bailar debe superar todos sus propios miedos, prejuicios y los de aquellos que le rodean, para convertirse en un bailarín profesional, alcanzando metas que nadie antes había alcanzado. Por el camino deberá enfrentarse a la relación con su familia, especialmente su padre. Todo ello contado a través de los ojos de Yuli en la actualidad, quien prepara un ballet que cuente su historia. Así la trama nos presenta la infancia, juventud y madurez de Yuli, para que descubramos el camino del bailarín, quien en esta última etapa está interpretado por sí mismo. Y además aprovecha para mostrarnos varios de los momentos de danza del ballet que es reflejo de su vida.

Hay una dualidad interesante en Yuli, entre esos momentos de danza, vibrantes, brillantes, realmente conmovedores, y la historia que nos quiere contar. Cuando habla desde la danza, la película es un excelente relato incluso para aquellos que, como yo, ni entiende ni jamás ha entendido de danza o ballet. Es emocionante, es poderosa y es especial. Cuando la película se centra en la historia más mundana tiene momentos de humor, momentos de ternura y otros de tragedia, pero no siempre funciona igual que lo hace el ballet. El guión da demasiados tumbos, habla de demasiadas cosas sin centrarse en una sola, y demasiados momentos definitorios del personaje pasan porque sí, sin una verdadera explicación o un momento que nos haga sentir realmente lo que estamos viendo.

La película nunca termina de explicar la relación de Yuli con su madre, o hace que apreciemos a su padre, un hombre que… asusta, por decirlo así. El asunto de la hermana mayor queda sin explicar, igual que algunas decisiones del protagonista. Hay cosas que suceden porque sí, sin tener en realidad ningún peso en la historia (el momento en el que algo sucede en la escuela de danza, con unas literas como protagonistas del ballet… Ni importa ni aporta nada). Queda una película que podría haber alcanzado la grandeza y nunca lo logra porque en el drama no acierta a dar en la tecla de la historia que quiere contar. O que puede contar. La figura de Yuli es enorme, la película no tanto.

Jesús Usero

Add to Flipboard Magazine.

COMENTA CON TU CUENTA DE FACEBOOK

©accioncine 

Modificado por última vez en Sábado, 15 Diciembre 2018 11:54
Valora este artículo
(0 votos)
Jesús Usero

Periodista cinematográfico experto en televisión

Revista mensual que te ofrece la información cinematográfica de una forma amena y fresca. Todos los meses incluye reportajes de los estrenos de cine, analisis de las novedades televisivas, entrevistas, pósters y fichas coleccionables tanto de cine clásico como moderno.

     

Contacto

 
91 486 20 80
Fax: 91 643 75 55
 
© NOREA Y ALOMAN EDICIONES, S.L.
c/ La Higuera, 2 - 2ºB
28922 Alcorcón (Madrid) NIF: B85355915
 
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.