Imprimir esta página

Crítica de la película El Vicio del Poder

Adam McKay vuelve a satirizar la sociedad americana.

Con un reparto brillante, el director de La Gran Apuesta se mete de lleno en la política americana tras asaltar la economía en su anterior película, también una de las nominadas a diversos premios el año de su estreno. En esta ocasión repiten junto a McKay gente como Christian bale o Steve Carell, el primero como protagonista imprescindible de la película y uno de los grandes favoritos a llevarse el Oscar este año, dando vida a un político republicano como Dick Cheney, quien fuese vicepresidente de George W. Bush, un puesto que podía ser decorativo en manos de otros, pero que en su caso le convirtió en uno de los hombres más poderosos del mundo, que cambió en gran medida la política americana y mundial…

La historia es una suerte de biopic, pero al estilo McKay, con un perverso sentido del humor, una sátira como es debido contada a través de los ojos del personaje de Jesse Plemmons, Kurt, quien nos narra la historia, pese a parecer completamente ajeno a ella… Su involucración en los hechos que se suceden ante nuestros ojos, desde que Cheney es expulsado de su primera universidad a la presidencia de Bush con Cheney como segundo al mando, se demuestra capital e imprescindible, tanto como la participación de nombres tan conocidos como los de Donald Rumsfeld (Carell), el propio Bush (Sam Rockwell), Colin Powell (Tyler Perry), Condoleezza Rice (LisaGay Hamilton), o la familia de Cheney, liderada por su esposa Lynne (Amy Adams) motor de la vida del político, pero también por los personajes de Alison Pill o Lily Rabe. Eddie Marsan, Justin Kirk, Don McManus o Bill Camp completan el brillante reparto.

Por supuesto podía haberse dado el caso de que el director optase por contar la historia desde un punto de vista serio, agudo y analítico, teniendo en cuenta todas las versiones, siendo objetivo y construyendo una historia tipo biopic de esas que no siempre destacan. McKay, director y guionista, opta por la sátira, por el humor, muchas veces negro, por una carga de mala uva considerable y una crítica sin frenos a los personajes que protagonizan la historia, empezando por el propio Cheney, colocado bajo el microscopio para descubrir sus miserias, sus desgracias y su forma de escalar y llegar al poder… Como puede ver el espectador que sucede cada vez que asciende de un modo u otro…

La película nos lleva de la mano hasta 2001 y lo que todos sabemos que sucedió, pero también a por qué sucedió y a lo que vino después, a los hechos que cambiarían en gran medida el mundo que conocemos. Siempre divertida, siempre políticamente incorrecta, el mayor problema de la película es no humanizar nunca a sus protagonistas, lo que eleva el disparate pero también lo que nos importan los mismos, y ser demasiado partidista… algo de lo que se ríe ella misma, con una escena postcréditos sensacional que nadie debería perderse. Quizá no sea tan redonda como Roma, o tan brillantemente salvaje como La Favorita, pero nos hará reír y pensar sobre nuestro mundo como pocas.

Jesús Usero

Add to Flipboard Magazine.

COMENTA CON TU CUENTA DE FACEBOOK

©accioncine 

Modificado por última vez en Viernes, 11 Enero 2019 11:32
Valora este artículo
(0 votos)
Jesús Usero

Periodista cinematográfico experto en televisión

Lo último de Jesús Usero

Artículos relacionados (por etiqueta)