Crítica Watchmen (2009) ★★★★★

Crítica de la película Watchmen (2009)

Una de las mejores adaptaciones de cómic y de las mayores obras del género.

Uno de los grandes saltos a la madurez del género de superhéroes que adaptaba una de las obras cumbres del mismo, y que llegaba a nosotros sólo meses después de la que quedó como la gran obra del mismo, El Caballero Oscuro, de Christopher Nolan. Con el paso de los años, Watchmen no sólo sigue siendo una de las muestras más elegantes y brillantes de las adaptaciones superheroicas, sino que además ha ido ganando un estatus de película de culto, con cada vez más admiradores y seguidores, con una versión extendida de más de tres horas y un montaje llamado Ultimate de casi cuatro, que incluye Los relatos del Navío Negro, la producción animada que incluía esa parte del cómic.

Zack Snyder, director de la película, se encargó de que la misma fuese una adaptación fiel en gran medida a la novela gráfica, mostrando elementos que le garantizaron la categoría R y que en aquellos momentos no eran nada comunes en este tipo de producciones. Watchmen cuenta con un elemento visual que es parte habitual de Snyder, como la fotografía o el uso de la cámara lenta, pero al contrario que en películas como 300 o Sucker Punch o incluso lo que intuimos de Liga de la Justicia, esta película está más cerca de lo que vimos en El Hombre de Acero. El uso de los efectos visuales es continuo y sin ellos no se entendería la película, pero no se busca tanto la pantalla verde, sino las localizaciones y sets reales, los espacios abiertos, los lugares reales y no generados por ordenador.

Watchmen se apoya en un reparto sensacional, de rostros conocidos pero no de grandes estrellas, y su narrativa, llena de flashbacks y saltos temporales, se apoya en esos personajes que son parte de la misma, desde los años cuarenta hasta los ochenta, con ese mundo diatópico en el que Nixon sigue en el poder y en el que los vigilantes están prohibidos. Aquellos que protegieron al mundo durante años, ahora son ilegales, y para suplir su trabajo está el Doctor Manhattan, con poderes casi divinos, y una preocupante falta de humanidad. Nombres como Patrick Wilson, Carla Gugino, Matthew Goode, Billy Crudup, Jeffrey Dean Morgan o Malin Akerman llenaron de vida el universo de Alan Moore, pero quien se llevó el gato al agua realmente fue un desconocido casi por entonces, Jackie Earle Haley, como Rorschach. Un personaje tan terrorífico como creíble, tan humano como siniestro, que escondía todo lo malo que podía tener el ser humano (violento, racista, homófono, extremista…) pero sólo buscaba un bien mayor. Era el más humano de todos los protagonistas.

Quien busque en Watchmen una película de acción con superhéroes en la línea de Marvel o de trabajos posteriores de Snyder, está muy equivocado. Watchmen era más un relato sociopolítico de una época y de los peligros de un estado policial, de un mundo corrupto donde los personajes mostraban su verdadero ser cuando se quitaban la máscara. Personajes que cometían actos terribles pese a ser de los supuestos “buenos” y otros que eran incapaces de encajar en el mundo o incluso tener una vida normal. Complejos, miedos, temores… como dijo en su momento Snyder en la entrevista que le hicimos en la revista en exclusiva, la diferencia es que su Batman tenía problemas de impotencia, por ejemplo… es una de las muchas cosas que tenía Watchmen que ninguna otra película tenía.

Pero también había un par de escenas de acción brillantes, como el asalto a la cárcel o el final, con el estilo tan especial del director. Eran pequeños detalles, no importaban en realidad sobre la historia principal, sobre este mar de personajes perdidos, náufragos, y sobre ese análisis de una sociedad tan perdida como ellos. Un camino que a muchos se le antojaba demasiado largo y pausado, porque (curiosamente como ha sucedido con Joker recientemente, aunque a otro nivel), lo que esperaban, lo que siguen esperando, es una película de Marvel, no un camino tortuoso por la mente humana, por las traiciones y venganzas, por las redenciones y perdones (el viaje de El Comediante de Jeffrey Dean Morgan es maravilloso, con su relación final con Matt Frewer, o lo que sucedió entre él y Espectro de Seda). Watchmen está a la altura de muy pocas películas del género porque se arriesga a ir donde casi ninguna quiere, y porque no le importa no hacer prisioneros. Es cine, no es sólo una adaptación. Funciona como cine y tiene su entidad propia. Una brillante muestra de lo que puede dar una adaptación como esta. Una maravilla.

Jesús Usero

Add to Flipboard Magazine.

COMENTA CON TU CUENTA DE FACEBOOK

©accioncine

Revista ACCION

haga clic en mí para abrirlo

cierre la etiqueta tanto en la parte superior como en la parte inferior

texto dentro del spoiler
Modificado por última vez en Martes, 22 Octubre 2019 07:24
Valora este artículo
(0 votos)
Jesús Usero

Periodista cinematográfico experto en televisión

Revista mensual que te ofrece la información cinematográfica de una forma amena y fresca. Todos los meses incluye reportajes de los estrenos de cine, analisis de las novedades televisivas, entrevistas, pósters y fichas coleccionables tanto de cine clásico como moderno.

     

Contacto

 
91 486 20 80
Fax: 91 643 75 55
 
© NOREA Y ALOMAN EDICIONES, S.L.
c/ La Higuera, 2 - 2ºB
28922 Alcorcón (Madrid) NIF: B85355915
 
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

En caso de duda para pedidos, suscripciones, preguntas al Correo del lector o cualquier otra consulta escríbenos por WhatsApp