Color out of Space ★★★

Agosto 04, 2020

Crítica de la película Color out of Space

Adaptación digna del inadaptable H.P. Lovecraft, lo cual ya está bien.

         H.P. Lovecraft es inadaptable al cine, o en todo caso cuando es adaptado siempre se queda lo más interesante de su propuesta por el camino. El color que vino del espacio en este largometraje no es una excepción, pero al menos se las han ingeniado para sacar adelante un sólido espectáculo de terror de serie B que consigue mantener el interés a lo largo de un metraje de casi dos horas. Y eso ya es mérito.

         Cierto es que le sobra algo de ese metraje. Podría meter algo más el acelerador en su primera parte y no enredarse tanto con la presentación de personajes, intentando ser lo que no es, y conseguir lo que por otra parte tampoco necesita. Ganaría recortando algo y combatiendo el ritmo más lento del principio.

         Ejemplo de ello es el torpe intento de intentar explicar cómo el perdedor aspirante a pintor interpretado por Nicolas Cage acaba arrastrando a su familia a un rancho rural donde ordeña alpacas. Momento que sonroja: unas frases de guión metidas con calzador cuando el individuo está con la esposa por la noche en el porche de la casa, antes de que caiga el meteorito. Tampoco hace falta el problema que sea que arrastre -y que por cierto tampoco se explica- la joven hija de la familia, que lo mismo le da a la brujería que reclama comida basura. Mi teoría: consecuencias del déficit de comprensión lectora de un número creciente de individuos de las nuevas generaciones. Aviso que está haciendo destrozos. Aunque frente a ella, el hermano mayor está todavía menos definido, más allá de que fume porros y se lleve bien con su perro y sea un adicto a mirar agujeros negros.


         Al final el personaje más interesante es la madre, pero tampoco le dan mucha cancha en el guión, y eso que cuentan con una actriz, Joely Richardson, que podría haberles dado mucho más juego. En cuanto al personaje de Ward, el hidrólogo, queda desaparecido durante la mayor parte del metraje, mal aprovechado ese recurso que podría haber permitido hacer respirar un poco la historia de la familia.

         A pesar de todo ello, creo que la película funciona. Ya digo que Lovecraft me parece inadaptable tal cual. Otra cosa es que sea poderosa fuente de inspiración, como bien han demostrado los más sólidos acercamientos audiovisuales a sus propuestas, que encontramos en películas como La cosa (1982), de John Carpenter, que en sus galería de monstruosidades tiene mucho que agradecerle a El color que vino del espacio y a otra obra maestra de Lovecraft: En las montañas de la locura. Carpenter volvió a tomar a Lovecraft como referencia para En la boca del miedo (1995), y hay una variante muy curiosa de El color que vino del espacio en clave de terror en viñetas y pasada por el filtro de Stephen King como guionista y protagonista de un fragmento en la película Creepshow (1982). Añadan a la lista otros dos intentos loables de acercarse a Lovecraft en el seno de la serie B dirigidos por Stuart Gordon: Re-Animator (1985) y Re-Sonator (From Beyond, 1986).

Miguel Juan Payán

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Modificado por última vez en Sábado, 08 Agosto 2020 11:02
Miguel Juan Payán

Profesor de Historia del cine, Géneros cinematográficos y Literatura dramática