El secreto: Atrévete a soñar ★★

Octubre 19, 2020

Crítica de la película El secreto: Atrévete a soñar

Rutinaria y poco inspirada puesta en escena, para esta colorista adaptación del homónimo best-seller escrito por Rhonda Byrne.

      Existe una tendencia en el cine estadounidense consistente en entender las pasiones románticas como un camino para alcanzar una segunda oportunidad a nivel existencial. Una manera de acceder a una vida plagada de lujos y bonanza (tanto sentimental como económicamente), potenciada por un artificial equilibrio entre el amor y el triunfo personal, que casa muy bien con el estilo de superación propio de la nación de las barras y estrellas. Este gusto por presentar historias convenientemente felices, en las que cualquier elemento discordante se suaviza hasta la casi desaparición del mismo, forma parte de una manera de pensar muy enraizada en la sociedad de USA, que proviene de la literatura concebida para hacer soñar a sus lectores con mundos de opulencia, y eternamente seguros.

      El secreto se circunscribe con pleno derecho en este selecto grupo de creaciones literarias, merced a la imaginación de Rhonda Byrne. Unos mimbres de pacíficos contornos, que convirtieron el libro en un best-seller; y que ahora vuelven a engrasarse con la adaptación cinematográfica del mismo.

      El director Andy Tennant se muestra fiel seguidor de los ingredientes diseñados por Byrne (también guionista del film), para grabar una movie que destila buenas sensaciones generalizadas, sin profundizar en las heridas emocionales de los personajes que deambulan por un argumento bastante previsible y poco estimulante.

      La trama del largometraje sigue la esforzada existencia Miranda Wells (Katie Holmes): una joven madre, viuda desde hace cinco años. La mujer trabaja sin descanso por un salario que apenas le da para mantener a su familia, mientras las deudas amargan su rutina. Un día llega a la ciudad un misterioso hombre llamado Bray Johnson (Josh Lucas), quien porta un sobre destinado a la protagonista. Este individuo guarda con celo la información que contiene el paquete, hasta que por casualidad choca con el auto de Miranda. Desde ese instante, y en medio de una devastadora tormenta, Bray entabla una relación de amistad con la familia de la viuda, y el secreto que este iba a entregar se enquista en el silencio.

      La poco inspirada puesta en escena, bastante plana y con escasos puntos de interés, marca el desarrollo de una película que resulta inverosímil en esencia, y que refleja la incapacidad de Tennant para proponer algo diferente a la mera traslación de los párrafos de la novela a la pantalla grande.

      Bajo estas premisas artísticas, Katie Holmes y Josh Lucas se muestran como sujetos por unas riendas que lastran sus respectivas caracterizaciones, al tiempo que la química entre ellos brilla por su ausencia. Ambos están sometidos a la descolorida creatividad del director, y se contentan con esbozar lo que supuestamente tenía que ser un amor sincero, y a prueba de los encorsetamientos sociales.

      No obstante, El secreto no engaña, a la hora de exhibir un relato carente de aristas emocionales o de dramatismo turbulento, siempre fiel al modelo impreso que hizo célebre la pluma mainstream de Rhonda Byrne.

  Jesús Martín

 

 

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Modificado por última vez en Viernes, 23 Octubre 2020 07:56
Jesús Martín

Soy un auténtico apasionado de las películas que despiertan la imaginación