Akira ★★★★★

Diciembre 09, 2020

Crítica de la película Akira

La película que lo cambió todo para el anime. Obra maestra de la animación y la ciencia ficción.

      Recomiendo aprovechar la ocasión de recuperar Akira en 4K y en cines, en pantalla grande, que es la mejor manera de verla en todo su esplendor.

      Estrenada en 1988 y llegada a los cines españoles en 1992, Akira se ha reforzado como título de culto con el paso del tiempo, aunque lo fue casi de inmediato en lo que se refiere a su estreno en España, y no ha perdido un ápice de poder visual, interés, madurez y riqueza en su propuesta a pesar del paso del tiempo.

      El ritmo trepidante de la narración, su construcción con temas en varias capas, el juego de relevo de interés entre los personajes y la hibridación de géneros siguen siendo las mejores armas de una película que además sentó cátedra en lo que se refiere al uso de la luz y el color en la animación, absolutamente intransferibles en imagen real y que forman parte de la verdadera identidad de la película.

Akira 2

      Por eso es difícil confiar en que el traslado desde el anime a la imagen real en ese proyecto que lleva años dando vueltas por los estudios estadounidenses vaya a ser un reto fácil de asumir. La pureza de la película en animación no va a ser fácilmente trasladable a la imagen real, como ya se ha demostrado con películas como Ghost in the Shell: el alma de la máquina, que protagonizó en 2017 Scarlett Johansson, o la versión de Alita, ángel de combate dirigida por Robert Rodríguez y estrenada en 2019, aunque claramente ésta segunda es mejor que la primera citada.

      La ciencia ficción, género dominante en el largometraje, se alía con fluidez y buen ritmo a la intriga y las pinceladas de terror, los enfrentamientos de bandas de moteros, el breve comentario social y político sobre la corrupción y la sociedad en conflicto, con actos terroristas, manifestaciones y algaradas callejeras particularmente violentas.

      Akira es una película repleta de ecos de propuestas que la precedieron y a su vez se ha convertido en referencia e influencia para muchas películas, de animación e imagen real, que han venido más tarde. Entre las primeras es fácil rastrear ese juego de guiño a algunos elementos de Blade Runner de Ridley Scott, y no solo en el juego de las luces que llegan a los interiores desde el exterior o en ese despliegue majestuoso de la ciudad de Neo Tokio, también en varias capas en la imagen, como se integran los distintos niveles y géneros que constituyen la película. Pero además hay guiños como el de otra pieza básica del largometraje de animación, otra película que lo cambió todo, Blancanieves y los siete enanitos, de Walt Disney. Eso por no hablar del guiño en su tercer acto a los superhéroes con esa capa roja surgida de una tela rota que Tetsuo utiliza para convertirse en una especie de variante en negativo del icónico Superman.

      La psicodelia, las pesadillas catastrofistas, el onirismo tiene también su parcela reservada en esta madura y rica fábula donde la dualidad y el enfrentamiento y convivencia de los contrarios es elemento central de su discurso: Tetsuo el antagonista -o más bien el antihéroe-, frente al héroe Kaneda, los niños con aspecto de ancianos, las sociedad civil frente al poder militar, las bandas frente a la policía, los motoristas de los Payasos frente al grupo liderado por Kaneda, y finalmente la el ayer (los recuerdos de Tetsuo en el centro para niños abandonados o huérfanos) y el hoy, el afecto de Kaneda capaz de correr todos los riesgos para salvar a su amigo, y también la amenaza del ayer, representada por Akira, frente a la promesa del mañana, también representada por Akira (como afirma Kyoko). Además, la gran dualidad: la vida frente a la muerte.

      Tetsuo además es un personaje muy interesante que hace un rico viaje desde el territorio de la víctima hasta el del monstruo, periplo que recuerda las fantasías terroríficas de la corrupción de la carne del cine de David Cronenberg y el ciberpunk del encuentro conflictivo del hombre unido a la máquina.

      Un amplio abanico de sugerencias visualmente abrumador que hizo escuela.

Miguel Juan Payán

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Modificado por última vez en Martes, 15 Diciembre 2020 23:06
Miguel Juan Payán

Profesor de Historia del cine, Géneros cinematográficos y Literatura dramática