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Wonder Woman 1984 ★★★ por M.J.P.

Diciembre 15, 2020
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Crítica de la película Wonder Woman 1984

Muy por debajo de lo esperado, peor que la primera y con guión muy flojo.

      Patty Jenkins no ha conseguido emular la primera película de Wonder Woman en esta secuela fundamentalmente porque está lastrada por un guión sorprendentemente autoindulgente a la hora de hacer sus propuestas. Es además un guión muy flojo que en numerosos momentos me ha recordado las carencias de, por ejemplo, el guión de Superman III (Richard Lester, 1983).

      Anda muy mal de ritmo. Después del prólogo, que promete más de lo que viene después en el resto del metraje, la película se pierde en un largo primer acto que pone en evidencia falta de flexibilidad en la presentación de los nuevos personajes y naufraga en el abordaje de la evolución de la propia Wonder Woman.  Le cuesta arrancar un montón. Y es tan previsible y tópica en su tratamiento de la trama romántica que ésta en lugar de ser el motor que pretendían para hacer avanzar a Wonder Woman, se convierte en un lastre que la colapsa como personaje perdido en chistes tontorrones.


Wonder Woman 4

      Además se pone al espectador en una situación que va más allá de la suspensión de credibilidad. Eso funciona en el prólogo, donde aceptamos lo imposible como premisa porque está bien presentado y sabemos que estamos viendo una película de superhéroes. Más allá del prólogo a la falta de ritmo se suma una muy autoindulgente manera de presentar los acontecimientos, donde demasiadas cosas ocurren por que sí. El vehículo en el que los protagonistas viajan Egipto, que está ahí, aparcado, perfectamente preparado, y con combustible a tope de power para salir pitando por las buenas, y además pilotarlo es tan sencillo como manejar una bicicleta. Vamos que el Seat 600 del padre de un amigo en el que yo di mi primera clase de conducción se me resistió más. Eso por no hablar de cómo entran en la Casa Blanca como Perico por su casa, y de qué manera se desarrolla el plan del antagonista, que es bastante tontorrona, como de hecho igualmente tontorrona es la trama de romance que debería haber sido un poderoso motor para la película pero por ser puro tópico y además presentar a los personajes con una inmadurez de simplones notable, se convierte en realidad en un lastre.

      Otro ejemplo de falta de conformismo y falta de interés en hacer sólida la propuesta lo encontramos en la trama de padre e hijo: más tópico previsible. La sencillez puede ser buena, la simpleza no lo es. Es un poco vago, de vagancia, el guión, así en general.

      Solo en su prólogo entre las amazonas llega a rescatar la película algo del tono épico trazado en la primera entrega, pero luego se pierde en una localización en los años ochenta a la que no le saca casi ningún partido. No piensen que esto va a ser un tono Strager Things. Ni mucho menos. Son los ochenta pero solo superficialmente, sin sacarle el jugo nostálgico al asunto, y podrían ser cualquier otra década.

      Llama la atención la debilidad de los efectos visuales y de las secuencias de acción, salvo en el enfrentamiento  final, que por otra parte es excesivamente breve.

      Y el epílogo es justo todo lo contrario del prólogo. Parece un anuncio de medias de Julia Roberts en época navideña.

      Floja.

Miguel Juan Payán

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Modificado por última vez en Sábado, 19 Diciembre 2020 13:33
Miguel Juan Payán

Profesor de Historia del cine, Géneros cinematográficos y Literatura dramática

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