El poeta y el espía ★★★

Junio 15, 2021

Crítica de la película El poeta y el espía

Interesante, aunque poco emotivo, acercamiento a los últimos años en la vida del poeta, político, militar, dramaturgo, periodista, ideólogo y guionista italiano Gabriele D’Annunzio.

      Siempre resulta difícil transmitir el sentir de cualquier época; adentrarse en los oscuros callejones de tiempos pretéritos con un mínimo de emoción compartida, como deseable compañera de viaje. Encima, si se trata de unos años tan terroríficos como los de los prolegómenos del comienzo de la Segunda Guerra Mundial en las entrañas del fascismo italiano, la cosa se complica en grado sumo. Si a esto se une el protagonismo de unos personajes abonados a las psicóticas ideas de Benito Mussolini y sus matones, el asunto ya se convierte en un puzle de consecuencias imprevisibles.

      El cineasta Gianluca Jodice utiliza el contexto de semejantes jornadas de muertes y detenciones para ilustrar los últimos años en la vida del poeta, político, guionista, aristócrata, dramaturgo y periodista transalpino Gabriele D’Annunzio: el controvertido héroe nacionalista de la Primera Guerra Mundial, que apoyó al Duce y al movimiento fascista vistiendo su ideología con razonamientos populistas, y que intentó denunciar el acercamiento de Mussolini a Adolf Hitler, como el principio del fin de la Italia que él decía amar sobre todas las cosas.


El Poeta Y El Espia 2

 

      El argumento de El poeta y el espía arranca con un joven licenciado adscrito al partido fascista, llamado Giovanni Comini (Francesco Patanè); el cual desea ascender rápidamente en el escalafón de los seguidores del Duce. Un día, Comini recibe una llamada de Roma, en la que le citan para una entrevista secreta. Tras su encuentro, el protagonista acepta convertirse en un infiltrado en el palacio en que está arrestado el famoso Gabriele D’Annunzio: antiguo colaborador y amigo de Mussolini, que en su ancianidad se ha distanciado de las tesis fascistas. El objetivo es que el joven licenciado se gane la confianza del poeta de decadentismo, para comunicar rápidamente a sus superiores todo lo que este piense y escriba. Poco a poco, Comini se introduce en los laberintos emocionales que le tiende el escurridizo D’Annunzio; con lo que cambia progresivamente su posicionamiento con respecto a la alianza belicista entre Mussolini y Adolf Hitler.

      Jodice aprovecha la excelente caracterización de Sergio Castellitto, como el icónico D’Annunzio, para orquestar un film que en esencia recuerda vagamente a las tesis argumentales de El cartero y Pablo Neruda. Unas similitudes que se exponen a través de la relación de tutelaje que establece el fogueado y longevo poeta, con respecto al impresionable Comini (a quien presta su físico y sus gestos confusos el brillante Francesco Patanè).

      No obstante, y pese a lo acertado del elenco interpretativo, el filme no consigue ir más allá de convertirse en una mera sucesión de momentos trascendentales, como si los acontecimientos narrados quedaran suspendidos en la pantalla, sin el deseable componente emotivo. Un problema que convierte a El poeta y el espía en un largometraje de cartón piedra, en el que es imposible escarbar en la parte sensible de los tipos que deambulan por las escenas.

      A esto se suma la imposibilidad del guion para dar un cauce verosímil a las dudas que surgen en la mente del rol de Patanè, y que quedan diluidas por una historia de amor sin la suficiente entidad dramática, como para provocar el esperado revulsivo romántico en el relato.

                                              Jesús Martín

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Modificado por última vez en Viernes, 18 Junio 2021 13:30
Jesús Martín

Soy un auténtico apasionado de las películas que despiertan la imaginación