Jesús Martín

Jesús Martín

Soy un auténtico apasionado de las películas que despiertan la imaginación

Johnny Depp vuelve a coger la metralleta en un filme de gánsteres que dirige Scott Cooper.

El crimen organizado en el sur de Boston durante los años setenta tuvo en la figura de Whitey Bulger a su máximo representante. El hermano del entonces Presidente del Senado de Massachusetts (Bill Bulger) era el enemigo público número uno de las fuerzas del orden, hasta que en 1975 pasó a formar parte de plana mayor de informadores infiltrados del FBI. No obstante, la larga lista de delitos cometidos por el autoproclamado Robin Hood de la zona no pudo borrarse de un plumazo, pese a los servicios prestados por el maleante para encarcelar a un peligroso clan mafioso de ascendencia italiana.

Ahora, James Joseph “Whitey” Bulger cumple una condena de dos cadenas perpetuas en el penal de máxima seguridad de Tucson, Arizona. Sentencia que bien podría quedar conmutada por la avanzada edad del reo (nació en 1929). En caso de que así fuera, es posible que el otrora delincuente sea capaz de acercarse a un cine para disfrutar con una película sobre su vida, filme que anda en la fase de rodaje en estos momentos, y que porta el título de “Black Mass”.

El homónimo libro publicado por los periodistas Dick Lehr y Gerarld O’Neill ha servido de base al guion elaborado por el director Scott Cooper, para crear una historia con ribetes de cuento épico, donde los tonos grises del comportamiento humano gozan de un protagonismo escénico de primera línea.

JOHNNY DEPP, DE ROBO EN ROBO EN NUEVA INGLATERRA

Ambientada en los locos años de los pantalones campana y las patillas a lo bandolero penitente, la movie del responsable de “Corazón rebelde” centra su trama en la relación mantenida entre dos antiguos amigos: uno de ellos desde el lado de la criminalidad (Whitey), y el otro como representante impoluto del FBI (John Connolly). La pareja no vive momentos coincidentes en sus respectivas carreras: mientras Bulger no tiene más opción que la de convertirse en un topo dentro de una familia de capos, Connolly acredita un alza sorprendente en el departamento, al que ha destinado sus esfuerzos por arrasar la corrupción del lugar donde se crió. Una cruzada en la que los otrora colegas unen sus sendas existenciales, y en la que se verá implicado el senador estrella de Massachusetts (Bill Bulger).

Johnny Depp, caracterizado con determinación como Whitey (un tipo envejecido con calvicie más que visible y problemas de tripa cervecera), encabeza el reparto de esta intensa producción, la cual goza de un cuadro artístico más que notable. Equipo en el que sobresalen las actuaciones de Benedict Cumberbatch (Bill Bulger); Juno Temple (Deborah Hussey); Dakota Johnson (Lindsay Cyr), Kevin Bacon (Charles McGuire), Sienna Miller (Catherine Greig); y Joel Edgerton (John Connolly), entre otros.

Un plantel de rostros famosos que someten su glamur a las exigencias de un relato donde la bondad tiene el efecto deformante de las exigencias vitales, y en el que el maniqueísmo estructural del comportamiento se deforma ante las variantes carentes de nitideces diamantinas.

Depp regresa de esta manera al mundo del hampa, que tan excelentes resultados taquilleros le dio con “Enemigos públicos”; y de paso refresca uno de los personajes más relevantes de la crónica negra estadounidense de los últimos tiempos. Un individuo cuya existencia bien puede resumirse a base de titulares, e investigaciones periodísticas aún con aroma a máquina impresora.

Jesús Martín

COMENTA CON TU CUENTA DE FACEBOOK

©accioncine

Junto a Penélope Cruz, Javier Bardem, Paz Vega, Daniel Brühl, Elena Anaya, Antonio Banderas y Eduardo Noriega; Jordi Mollà es uno de los intérpretes españoles más consolidados en la industria hollywoodiense. Dos policías rebeldes, Blow, El Álamo, Elizabeth, Colombiana, Riddck… Largos como estos han contribuido para que el actor catalán se haya ganado un hueco en el difícil mundillo de la Meca del Cine, donde ha tenido la oportunidad de trabajar bajo las directrices de algunos de los creadores audiovisuales más reputados a nivel internacional.

Quizá, ese interés por nutrirse de la sabiduría de expertos cineastas sea el principal motivo (aparte de la ocasión para colaborar en una producción de características más que notables) por el que Jordi ha firmado su participación en In The Heart Of The Sea: obra en la que la batuta rectora la porta el fogueado Ron Howard. En la piel de un capitán español del siglo XIX, el protagonista de Los años bárbaros se encuentra en estos momentos en pleno rodaje de esta cinta montada por el responsable de Una mente maravillosa. Una movie cuya acción se retrotrae a noviembre de 1820, cuando un barco procedente de Nantucket (enclave situado cerca de Cape Code, en la zona costera de Massachusetts, en USA) partió rumbo al Océano Pacífico, con el fin de capturar un cargamento ballenero digno de cuantiosos beneficios.

Basado en hechos reales, el guion sigue la homónima novela escrita por Nathaniel Philbrick. Un intenso argumento que cuenta la tragedia ocurrida en el Essex: famosa embarcación hundida por la embestida de un cachalote con malas pulgas (probablemente, debido a la falta de conciencia ecológica de los marineros). Tras el naufragio, los veinte tripulantes tuvieron que sobrevivir subidos en tres pequeños botes. Y así, perdidos en mar abierto (sin agua ni comida), estos hombres se tiraron noventa días (fueron rescatados en febrero de 1821), periodo durante el que afloraron sus instintos más primitivos y salvajes.

Al lado de la colaboración de Mollà -y encabezando el reparto-, el australiano Chris Hemsworth (quien repite con Howard, tras su actuación en Rush) es el encargado de interpretar el rol del primero de a bordo: el marinero Owen Chase (precisamente, sus anotaciones sirvieron para dejar constancia del desastre). Mientras que el resto de los tripulantes contiene nombres tan famosos como los de Cilian Murphy (Matthew Joy) y Brendan Gleeson (El viejo Thomas Nickerson, narrador de los hechos). Por su parte, Ben Whishaw da vida al escritor Herman Melville (el cual se inspiró en el drama del Essex para concebir Moby Dick).

Pero la carrera más internacional de Jordi Mollà no sólo goza de actualidad por la vía de la grabación con Ron Howard; ya que el alter ego de Gil de Biedma en El cónsul de Sodoma también tiene en cartera un grupo de títulos donde el carácter extranjero campa a sus anchas. En primer lugar, está la alocada comedia I Brake For Gringos, que dirige el mexicano Fernando Lebrija; y en la que el barcelonés comparte pantalla con Teri Hatcher (Esposas desesperadas). Producción multiétnica a la que se suman Thursday (realizada por el húngaro Balazs Juszt) y Georgraphy Of The Heart (un atractivo proyecto de urbanidad coral surgido del cerebro de Alexandra Billington, y en el que JM aparece dentro del segmento dedicado a Nueva York, capítulo grabado por la china Rain Li y en el que tiene un papel la igualmente española Elena Anaya).

Jesús Martín

COMENTA CON TU CUENTA DE FACEBOOK

Un árbol engalanado con bombillas de bajo consumo; mientras, frente a él, un grupo de conocidos singers encara un tema de Elvis Presley en versión de villancico extraterrestre, borrachos de polvorones y turrón… Tal sintonía se ha convertido en este 2013 en la fanfarria oficial para animar a la gente a recibir el 25 de diciembre con la pandereta y la zambomba; aunque, también puede causar el efecto contrario: que los espectadores salgan corriendo en busca de sensaciones un poco más estimulantes. No obstante, ¿es posible localizar esos vehículos de evasión a través de obras en formato de celuloide?

Hay muchos que aún guardan recuerdos entrañables al calor de Edmund Gwenn como el Santa Claus de De ilusión también se vive (George Seaton, 1947) y de Henry “Clarence” Travers en ¡Qué bello es vivir!; pero el séptimo arte igualmente ha colmado las ansias de los que disfrutaban viendo el lado más deleznable de Mr. Scrooge o la sangre borboteante al ritmo de la pluma de Agatha Christie, aparecida en las adaptaciones de Navidades trágicas. Para todos esos, que se lo pasaron en grande con Pesadilla antes de Navidad (Henry Selick, 1993), aquí va una selección de cinco largos que muestran la cara más oscura de la fecha en la que el orondo hombre llamado Noel reparte regalos a grandes y pequeños (siempre y cuando aún conserve la tarjeta de crédito en esta convulsa época de depresiones económicas).

Bad Santa (Terry Zwigoff, 2003)
El responsable de Ghost World dio todo un repaso al personaje del trineo, de los renos y la barba blanca. Mucho más destroyer que la visión de David el Gnomo enseñando el trasero a los niños (aún existen adultos que tienen pesadillas con el mencionado dibujo animado), Billy Bob Thornton dejó claro que no siempre es adecuado que los papás dejen a sus churumbeles sobre las rodillas de un Claus disfrazado.

Noche de paz, noche de muerte (Charles E. Sellier Jr., 1984)
También conocida como Killer Santa, esta película surgió para ser una competidora navideña de las sagas de Michael Myers (La noche de Halloween) y Jason Voorhees (Viernes 13). Pero la cosa no pasó de un título. Al parecer, la trama de un crío que ve cómo el antecesor en el calendario de los Reyes Magos se cargaba a toda su familia sin el menor miramiento, y que le persigue hasta que cumple los dieciocho años, no fue muy del gusto de audiencia. Incluso hubo países que prohibieron su exhibición en salas.

La jungla 2: Alerta roja (Renny Harlin, 1990)
Después de salvar a su parienta en el edificio Nakatomi, el detective John McClane y su currada camiseta pensaban que iban a tener una Navidad tranquila; sin embargo, el secuestro de un avión en el aeropuerto de Washington vuelve a poner en marcha a este policía neoyorquino. Bruce Willis no se relajaba ni para saborear el pavo y el champán.

Operación Reno (John Frankenheimer, 2000)
Mucho antes de ganar el Oscar como Mejor Película por Argo, Ben Affleck tuvo que lucir la barba blanca y el disfraz rojo tomate de Papá Noel en este thriller con trazas de atraco del siglo. A su lado, Charlize Theron y Gary Sinise se lo pusieron muy difícil al protagonista de Daredevil para que éste celebrara en paz el nacimiento de Cristo.

¡Socorro! Ya es Navidad (Jeremiah S. Chechik, 1989)
Y, para acabar con este repaso anti anuncio de villancico, bueno es echar el telón con una de esas comedias gamberras que tan bien se le daban al genial John Hughes. El responsable de la saga de The Breakfast Club, era el autor del libreto de esta cinta; en la que una familia de las de camisa de fuerza hacía lo posible para cargarse la cena del 25 de diciembre organizada por el resto de sus parientes. Muy divertida.

COMENTA CON TU CUENTA DE FACEBOOK

Empeñado en quitarse la etiqueta de Harry Potter, el veinteañero de la otrora cicatriz en la frente ha sometido su talento interpretativo al terror gótico (La mujer de negro), los dramas existencialistas sobre huérfanos rebeldes (December Boys) y las biografías de literatos tocados con la varita de la tragedia (Kill Your Darlings). Aunque, entre tanta variedad no había una comedia que llevarse al paladar. Algo que Daniel Radcliffe ha solucionado, tras encabezar el reparto de The F Word: crónica sentimental en clave contemporánea, que muestra una imagen más desenfadada de la estrella isleña.

Rodada en Canadá, la película sigue los vértices argumentales de la obra teatral elaborada por T. J. Dawe y Mike Rinaldi, cuyo título original es el de Toothpaste and Cigars. Y lo que narra es un enamoramiento de los de balada ochentera, de esas en las que las relaciones platónicas toman el protagonismo más absoluto.

En concreto, el guion (que firma Elan Mastai, The Samaritan) dibuja los vaivenes de un par de corazones, que encajan a la perfección nada más hallarse en medio de una fiesta. Órganos sensibles que responden a las identidades de Wallace (Daniel Radcliffe) y de Chantry (papel que encarna la norteamericana Zoe Kaza, conocida en estos lares por su colaboración en filmes del pelaje de Revolutionary Road y No es tan fácil). Él es un muchacho ingenuo y cargado de timidez, mientras que ella se define como un espíritu libre (una muchacha imposible de permanecer atada a las piedras emocionales).

La pareja no presenta conexiones evidentes; pero, cuando ambos coinciden en una lectura de poesía, no pueden evitar hacerse tilín. Al principio, todo comienza como una simple amistad. Los chicos hablan de cualquier tema que se les ocurre: de las películas preferidas, de los regalos horribles e inservibles que han recibido en las fiestas navideñas, de las canciones y los libros que han marcado su camino… Tiempo de relax que sirve para que los dos noten cómo crece la semilla de los gustos compartidos.

Sin embargo, ¿es aconsejable arruinar la amistad por ir más allá a nivel afectivo? Esto es lo que se plantea Wallace conforme progresa la acción, quien observa la intensa dependencia que experimenta hacia su girlfriend secreta. No obstante, un elemento con el que el héroe no contaba hace acto de presencia en la historia. Este invitado -no de piedra, precisamente- es Paul: el novio de Chantry.

Y, por si la revelación no fuera suficiente para tambalear la seguridad de Wallace, el asunto se complica tras la declaración de su enamorada platónica relativa a la intención de seguir a Paul a Europa, dejando al ingenuo papel de Daniel descompuesto y sin alicientes en su hogar canadiense.

Así padece el ya crecido Harry Potter en este largometraje que dirige Michael Dowse (autor de la saga Fubar); y que pudo ser visto en el pasado Festival de Cine de Toronto, donde obtuvo una acogida agradable por parte del público y la crítica.

Con respecto a su estreno mundial, la productora ha anticipado la primavera de 2014 como la temporada más probable para el arranque planetario de The F Word (por cierto, el nombre no tiene nada que ver con la homónima revista gastronómica).

COMENTA CON TU CUENTA DE FACEBOOK

Tras haber sido la musa de Colin Farrell en Triage (Danis Tanovic, 2009), acribillar la mirada lujuriosa del enmascarado de The Spirit (Frank Miller, 2008), y ser objeto de deseo por la acción de Jada Pikett Smith (la esposa de Will la dirigió en Bajo la piel); la sevillana más sexy de Hollywood recala en la ciudad destruida por la lava volcánica durante el siglo I d.C.; y lo hace con una película titulada, obviamente, Pompeii.

Paz Vega (Andalucía, 1976) es una de las estrellas, y son varias, que componen el casting de la nueva producción del británico Paul W. S. Anderson (el tipo que se encargó de reinventar Los tres mosqueteros, y que se hizo célebre al calor de la saga de Resident Evil y Alien vs. Predator). Pese a que aún se sabe poco de los entresijos argumentales de la empresa, lo que sí ha trascendido es que la española tiene asignado un papel en el que podrá exhibir ampliamente sus encantos, dentro de una línea semejante a como hizo la mítica Lesley-Anne Down, en la no menos legendaria grabación para la pequeña pantalla Los últimos días de Pompeya.

El individuo que ideó Downton Abbey

Lejos de las novelas escritas por Edward George Bulwer y Robert Harris, el argumento de esta visita a la antigua urbe cercana a Nápoles gira en torno a un esclavo, el cual tiene que esperar en el peligroso enclave con la misión de salvar de la servidumbre a un amigo y a la mujer que ama. Sin embargo, en ese centro cosmopolita y adinerado, el protagonista deberá hacer frente a multitud de situaciones peliagudas, todo para no morir antes de la erupción del Vesubio.

Como se puede atisbar por la sinopsis publicitada, la originalidad de esta cinta centra su interés en un panorama similar al mostrado por series del pelaje de Spartacus. Trabajo de evidentes toques a lo Gladiator que goza del toque del egipcio Julian Felowes. El autor del libreto de Downton Abbey lidera así un nutrido equipo de guionistas, entre los que destacan igualmente Janet Scott Batchler, Lee Batchler y Michael Robert Johnson.

Ellos son los encargados de dotar de cuerpo a los personajes, sumidos en los prolegómenos de una época (la correspondiente al año 79 d. C.) donde el despilfarro, la violencia y el sexo emborrachaban los salones y las alcobas. Paisaje en el que Paz despliega sus virtudes físicas y artísticas, talentos que últimamente ha podido apuntalar con obras del calado de Grace Of Monaco, de Olivier Dahan (largo en el que la sureña aparece caracterizada como María Callas).

Pero la colega de Penélope Cruz no es el único reclamo de la movie de Anderson; ya que en sus filas también lucen su palmito reventón Carrie-Anne Moss, Emily Browning, Kiefer Sutherland, Jared Harris y Ben Lewis.

Aún queda más de medio año para que Pompeii llegue a las salas (según las noticias, no lo hará antes del 21 de febrero de 2014); aunque los motores de la curiosidad ya se encuentran convenientemente alimentados. Máxime cuando la adaptación sobre el mismo escenario pensada por Ridley Scott, con el libro Pompeya de Robert Harris como brújula creativa, no acaba de arrancar.

COMENTA CON TU CUENTA DE FACEBOOK

Olivier Megaton (Venganza: Conexión Estambul, Colombiana), Louis Leterrier (Transporter), Pierre Morel (Desde París con amor), Camille Delamarre (Brick Mansions)… La lista de los directores damnificados con el poder autoral y productor de Luc Besson empieza a ser tan extensa como la guía de teléfonos. Una escuela de tipos con cámara al hombro, en la que lo único que se exige para entrar es poseer un olfato especial, con el que rodar las escenas más arriesgadas y espectaculares (siempre pensando en su posterior enganche taquillero).

Dentro de ese grupo de pupilos becados por el parisino, el estadounidense Joseph McGinty Nichol (más conocido como McG) ha sido el último en ser fichado: un filmmaker del que el responsable de El quinto elemento ha podido degustar (entre otras gestas) la revisión de Nikita que ha elaborado el norteamericano (tributo de uno de los largos más exitosos firmados por el realizador francés de Juana de Arco, que el de Michigan ha convertido en una de las series televisivas de la actual temporada).

Adrenalina y estrellas internacionales

Three Days To Kill (Tres días para matar) es el sugerente título de la aventura europea del creador de Terminator Salvation, en la que el también dire de Los ángeles de Charlie echa el resto, asentado en escenarios tan atractivos como el de la Ciudad de la Luz.

El argumento de la movie (que llegará a las salas el próximo mes de febrero de 2014) sigue la gesta de un agente del servicio secreto, sentenciado a una muerte segura. Sin embargo, el esforzado espía deberá hacer frente a una misión de finiquito; trabajo donde se juega la vida a su hija. Y, entre medias, el arco escénico se completa con un número sustancioso de secuencias de acción, bien ensambladas por Besson y su colega Adi Hasak (con quien ya colaboró en Desde París con amor).

No obstante, uno de los aspectos más llamativos de este thriller se encuentra en su nutrido reparto, que encabeza el felizmente recuperado Kevin Costner. El que fuera uno de los mayores sex symbols de los ochenta y parte de los noventa demuestra que aún retiene la esencia rompedora con la que reinó hace unas décadas. Apego al feeling de los espectadores que, en esta ocasión, va por la senda de duro a lo Liam Neeson, más que por el terreno romántico de El guardaespaldas. Una caracterización aparentemente deudora de Clint “Harry el Sucio” Eastwood, para la que el otrora ligón de pantalla goza de la compañía de la bella Amber Heard (Furia ciega), la esbelta Connie Nielsen (Gladiator) y la joven Hailee Steinfeld (Romeo y Julieta).

Tal vez, a alguno le llamará la atención que un defensor tan visceral de la Marca Francia, como se declara Besson, se haya decantado por McG para esta empresa audiovisual ambientada en el Viejo Continente. Sin embargo, el cerebro de El gran azul no es tan chauvinista como pudiera parecer a simple vista. No en vano, la película más reciente de LB (Malavita) cuenta con iconos made in USA al cien por cien: estrellas que responden a los nombres de Robert de Niro y Michelle Pfeiffer.

Jesús Martín

COMENTA CON TU CUENTA DE FACEBOOK

El último Darth Vader/Anakin Skywalker de la saga de Star Wars empuña ahora una hoja de metal; arma no perteneciente a una galaxia muy lejana que, en este caso, está templada con el sudor atlético de un herrero de los de fragua, bien horneada para la ocasión y con las connotaciones medievales correspondientes. Por lo menos, así es como se presenta el antiguo esposo de Padmé/ Amidala en Outcast: un blockbuster con capital estadounidense y chino, cuya grabación vivió su jornada inaugural el pasado 9 de septiembre, en la urbe de la Gran Muralla.

Ambientada en escenarios únicos de la región de Pekín y Yunnan, la película está dirigida por el aún poco conocido Nick Powell; y cuenta en su reparto –además de con la presencia de Hayden Christensen (Vancouver, Columbia Británcia, Canadá, 1981) en calidad de protagonista- con el hiperactivo Nicolas Cage; quien –según sus propias declaraciones tras su paso por el Festival de Venecia- se incorporará al rodaje el próximo 23 de septiembre (donde permanecerá durante unas tres semanas).

Amor y aventuras

La trama del largometraje corre pareja a una especie de recapitulación del exotismo a lo Marco Polo, con guerreros procedentes del Viejo Continente huidos a los paisajes orientales para escapar de la violencia de su tierra natal. Uno de estos cruzados sin patria a la que regresar es el personaje al que da vida Christensen, el joven Arken: un caballero sin escudo, que se halla en un momento de duda existencial.

En esta realidad de confusión continua, el soldado recibe un mensaje procedente del heredero al trono: una misiva en la que le ordena proteger a su hermana. Tras aceptar el encargo, el militar se convierte en el guardaespaldas de la princesa, sin poder evitar caer en las redes amorosas de una mujer de elevada gradación seductora.

Pero éste no será el único largometraje que traerá a la actualidad a la rubia estrella de Jumper. Después de un tiempo en silencio, el chaval de la serie Tierras altas aprovechó el verano para sacar adelante el primer proyecto de su nueva productora cinematográfica: Glacier Films. En concreto, se trata de un remake de la cinta Asalto al banco de St. Louis (Charles Guggenheim, John Stix, 1959), movie que dio fama y prestigio a un entonces casi debutante Steve McQueen. Para esta revisión, Christensen y su brother y socio Tove han contando con la colaboración del director armenio Sarik Adreasyan; en lo que los tres han definido como “una cinta trabajada al estilo clásico de Hollywood, aunque con los elementos del siglo XXI”.

Narrada en clave de thriller, American Heist (Atraco americano) ha sido confeccionada como una historia con las tornas de un guion sobre delincuentes y policías, en la que los personajes principales son dos hermanos a los que encarnan el propio Christensen (el menor de ellos) y Adrien Brody. Clan que hace de las suyas por las calles de Nueva Orleáns, y al que se une la atractiva panameña Jordana Brewster (a la que se ha podido ver hace unos meses en Fast & Furious 6).

COMENTA CON TU CUENTA DE FACEBOOK

Veintisiete hijos en común, y un patrimonio de varios billones de dólares, no han bastado para que una de las parejas profesionales más estables de Hollywood haya tirado su contrato de unión creativa a la alcantarilla del olvido. Muchos dicen que la culpa la tienen los constantes desastres financieros de sus últimas aventuras cinematográficas; pero, independientemente de las verdaderas razones, lo cierto es que –según Variety- Jerry Bruckheimer y Walt Disney han roto su sociedad.

A pesar de que el productor de C.S.I. puso en bandeja a los estudios de Mickey Mouse una de las franquicias más exitosas en décadas (la de Piratas del Caribe); la pela es la pela, y los derrumbes comerciales de El llanero solitario, Aprendiz de brujo, Price Of Persia: Las arenas del tiempo y G-Force han pesado más que los triunfos pretéritos. Sin embargo, ¿se trata sólo de eso?

Análisis de un divorcio

Ni el mastodóntico imperio de películas infantiles, ni el empresario de la carretera con truenos sobre el asfalto: ambos por igual han sido los causantes del agotamiento de la fogosidad de los primeros años (ya lo decía Rocío Jurado en una canción, aunque lo que la citada pareja usó demasiado fue el apego a los billetes verdes).

Por la parte de Disney, todo el mundo sabe que las alianzas mantenidas con otros amantes económicos eran numerosas y más o menos sólidas. Hace poco, incluso corrió peligro su relación con Pixar. Pero, en este último año, un lover inesperado había venido a ocupar el lugar del defenestrado financiero de Pearl Harbor y Armageddon: el emergente y nuevo rey de Hollywood J. J. Abrams. Mientras se hundían las gestas de JB, el niño de oro de Perdidos firmaba un contrato con el imperio del Pato Donald de los que quitan el hipo, todo para hacerse cargo de la resurrección de la saga de Star Wars (movimiento sin precedentes en el que el sello de Dumbo se dejó una pasta gansa para comprar los derechos de Lucasfilm). Visto el percal, Jerry supo que su matrimonio estaba más finiquitado que las herraduras de un caballo en una carrera de Fórmula 1.

Así, el reputado exmarido fiel cogió sus bártulos y dejó su puesto a Abrams y a los poderosos mandamases de la Marvel. Y, cual Sal Paradise en On The Road, el septuagenario nacido en Michigan partió en busca de horizontes más enriquecedores. No obstante, aún mantendrá el contacto con su antigua casa para dar empaque a la quinta entrega de Piratas del Caribe y a la tercera parte de La búsqueda (aunque los papás se digan adiós, los vástagos en camino no tienen que sufrir).

Llegado a este punto, seguro que el lector estará estrujando pañuelos mojados en lágrimas por el pobre de Bruckheimer. Sin embargo, que no cunda la congoja; ya que al tipo aún le quedan balas suficientes como para que su cuenta corriente no baje ni un solo dígito (es más, probablemente aumentará considerablemente). Pólvora explosiva que componen la secuela de Top Gun, la cinta de acción Beware Of The Night y la tercera parte de Bad Boys. Y eso a pesar de que sus novias futuras se llamen Paramount y Sony.

COMENTA CON TU CUENTA DE FACEBOOK

Si William Shakespeare hubiera escrito Romeo y Julieta en la época actual, probablemente ahora tendríamos una saga de varios volúmenes explicando los orígenes de la malograda pareja, más las consiguientes vidas de los Capuleto y los Montesco que sobrevivieron a los célebres enamorados. Pero el bardo nacido en Stratford-upon-Avon falleció en 1616, mucho antes de la era de los superventas editoriales y de las franquicias cinematográficas. Algo que J. K. Rowling no ha podido evitar.

Los millones de seguidores de su serie novelada sobre Harry Potter (tanto lectores como espectadores) han hecho que la narradora británica se haya visto atrapada en una red de triunfalismo literario que, lejos de permitirle afrontar nuevas aventuras creativas, le pide más historias relacionadas con Howgarths. Y, como there’s no business like showbusiness, Warner Bross ha convencido a la escritora para hacerse cargo de un spin off inspirado en las crónicas de los magos juveniles.

Al parecer, según el comunicado emitido a medias entre la writer y la productora cinematográfica, el asunto versa sobre el autor del figurado manual escolar Animales fantásticos y dónde encontrarlos, que aparecía en las siete películas de HP en formato de libro de texto. La mencionada guía de aprendizaje fue pergeñada en 1927 por Newton Artemis Fido Scamander: un erudito de sangre mestiza, definido como humano, alumbrado en 1897, y cuyo árbol genealógico incluye como nieto a Rolf (el esposo de la singular Luna Lovegood).

“Aunque estará ambientada en la comunidad internacional de brujas y magos donde fui muy feliz durante diecisiete años, el proyecto no es ni una precuela ni una continuación de la saga de Harry Potter, sino una extensión del mundo fantástico que describía”, asegura Rowling en el parte oficial emitido, no sin antes recordar que la relación profesional con su héroe más famoso finalizó tras Las reliquias de la muerte.

Por el momento, las noticias son escasas; sin embargo sí ha trascendido que será la propia creadora de The Cuckoo’s Calling (recopilación de cuentos que J. K. publicó bajo el pseudónimo de Robert Galbraith) la que dará empaque al guion original.

Un bestiario que sigue los pasos de Tolkein

La trascendencia generacional de las historias de los alumnos de Howgarths y de su lucha contra Lord Voldemort ha querido que la senda iniciada remita ligeramente a la mítica serie de El señor de los anillos, más que nada por el ansia de construir un verismo plagado de imaginación y sentido épico. No se puede asegurar que Rowling haya pretendido alguna vez emular al genio de El Hobbit, pero algo de similitud de intenciones (siempre a groso modo, y con el índice mainstream como leitmotiv) se puede localizar entre El silmarilion y Animales fantásticos y donde encontrarlos.

No obstante, independientemente de las consecuencias y de los propósitos, lo que sí queda de manifiesto es el evidente tirón que posee Joanne entre los adolescentes y los niños; mucho más que entre los adultos (dato que se extrae de la comparación crematística entre los siete libros del crío de la varita y el senior book Una vacante imprevista).

Jesús Martín

COMENTA CON TU CUENTA DE FACEBOOK

Los llanos manchegos de Castilla tienen cuerpo de arruga soleada a través de la tupida barba de este albaceteño de pro, mientras luce figuradas alpargatas esculpidas por caminos machadianos, rotas con piedras capaces de rasgar la piel de sus callos. José Luis Cuerda (Albacete, 1947) es un hombre de verbo fácil y mente despierta, que acomoda su discurso al vehículo que acoge sus pensamientos (aunque en algunas ocasiones la cosa vaya al revés). Así ha parido un texto extraño a base de tuits (casi un ovni literario o ensayístico) titulado humorísticamente “Si amaestras a una cabra, llevas mucho ganado (MR Ediciones); excusa perfecta para charlar con este hombre de proteica sombra hogareña: un señor de extensa carrera en el Séptimo Arte, al que se deben obras tan emblemáticas como “Amanece, que no es poco”, “La lengua de las mariposas”, “La marrana” o “Los girasoles ciegos”.

Aislado de los acordes primaverales, sentado en una sala sin eco y con estilo calcado al despacho de un director de colegio, el veterano director recibe a Acción; engullido por las fauces madrileñas del sello Planeta, y con el cansancio de los que llevan varios días departiendo con periodistas y rellenando respuestas (muchas de ellas vestidas de comodines repetitivos). No obstante, por su cercanía, uno pensaría en la exclusividad reflexiva de cada disertación: luz de gas milimétrica que sólo los genios pueden concitar.

Revista mensual que te ofrece la información cinematográfica de una forma amena y fresca. Todos los meses incluye reportajes de los estrenos de cine, analisis de las novedades televisivas, entrevistas, pósters y fichas coleccionables tanto de cine clásico como moderno.

     

Contacto

 
91 486 20 80
Fax: 91 643 75 55
 
© NOREA Y ALOMAN EDICIONES, S.L.
c/ La Higuera, 2 - 2ºB
28922 Alcorcón (Madrid) NIF: B85355915
 
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

En caso de duda para pedidos, suscripciones, preguntas al Correo del lector o cualquier otra consulta escríbenos por WhatsApp