Jesús Usero

Jesús Usero

Periodista cinematográfico experto en televisión

Crítica de la película Contratiempo

Interesante thriller español, entretenido y muy bien rodado. Aunque no perfecto, ni necesita serlo. Oriol Paulo, su director y guionista, ya demostró de sobra que sabía crear cine de suspense bien construido en torno a un muy buen reparto y una excelente puesta en escena con El Cuerpo, una película que aunque distinta en cierta medida a Contratiempo, posee un elemento en común, la intención de jugar al gato y el ratón con el espectador, proponerle un juego, un puzle que recomponer y con el que mantenerle interesado durante el tiempo de la proyección, ofreciéndole pistas pero de esas que no sabes de cuál puedes fiarte y de cuál no, para llegar a un final sorprendente que haga la experiencia entretenida para el público. Satisfactoria. Y Contratiempo lo consigue.

Un próspero hombre de negocios, joven adelantado, con familia y un futuro brillante, se ve envuelto en un oscuro caso, en el que es acusado de la muerte de su amante. Una abogada experta en estos casos, tratará de obtener toda la verdad del sujeto para intentar salvarle de la cárcel. Pero, ¿todo lo que cuenta es la verdad o hay distintas verdades dependiendo del punto de vista? Todo ello desde el momento en que un pequeño contratiempo cambia los planes de todos los personajes. A partir de esa premisa construye Paulo la película en torno a sus personajes centrales de verdad, encerrados en un cuarto, intentando que la verdad salga o no a la luz. El resto son recuerdos, historias, medias verdades…

Aunque sea uno de sus papeles más recordados y aunque sea también uno de los que más éxito le ha proporcionado en su carrera, Liam Neeson parece no estar interesado en repetir como Bryan Mills una vez más, incluso si la serie/precuela que se estrena en breve se convierte en un éxito. 

Crítica de la película La llegada

Una de las mejores películas del año. Dennis Villeneuve vuelve a fascinar con una arriesgada e inteligente propuesta de ciencia ficción, que sirve como tantas veces en el género, como metáfora de la propia condición humana, de quiénes somos o lo que somos, lo que podemos conseguir y destruir. Lo hace además sin subirse a ningún púlpito para sermonear al personal, sin discursos ni proclamas, con mucha sencillez y anclando la historia en un personaje, el de Amy Adams, que es en muchos sentidos todos y cada uno de nosotros. Una bellísima película sobre el lenguaje y la comunicación o falta de la misma, sin dejar de lado nuestros miedos, nuestros deseos… Quizá no sea para todo el mundo, quizá el público no tenga la paciencia necesaria para disfrutar de una película con “invasión” alienígena que no se centra en los efectos visuales, ni en la acción, ni en los diálogos épicos o similares. Es una historia intimista, que he leído al guionista Max Landis, que es un cruce entre El Árbol de la Vida y Encuentros en la Tercera Fase. Puede ser una buena comparativa, pero en realidad tiene más que ver con Interstellar, aunque alguno no quiera verlo…

Villeneuve ha demostrado ser uno de los más brillantes directores de la actualidad. Uno de esos talentos que son capaces de maravillar con cada una de sus nuevas propuestas, y que además es capaz de saltar de un género a otro con una facilidad pasmosa (aunque personalmente lo que hace con el policíaco y el thriller en Prisioneros y Sicario es lo que más me gusta de su trabajo. Y mira que me encantan Enemy o Incendies. Pero esas dos… son el tipo de cine que me hace vibrar en la butaca de un cine). Aquí pasa a la ciencia ficción, aunque en realidad no deja de ser una excusa para tratar otros temas, algunos recurrentes en su filmografía. Pero si teníamos algún tipo de miedo de lo que podía suceder con Blade Runner 2049, la esperada secuela de Blade Runner, podemos perder ese miedo por completo. Villeneuve va a hacer una película que sorprenderá a todo el mundo, lo tengo más que claro. Como ha sorprendido a todos esta historia donde el tiempo y la realidad se mezclan para dar una sensación tanto de viaje como de sueño, de mezcla de realidad y fantasía. Y de una humanidad aplastante.

Crítica de la película Criminal

Entretenida y competente película de acción con fondo de ciencia ficción.

Tomando a ratos una identidad prestada de películas como Cara a cara de John Woo y la saga de Jason Bourne, Criminal es más divertida de lo que me esperaba y, salvo por su empeño en meter con calzador una subtrama sentimentaloide que no viene al caso y además es difícil de tragar, me parece que funciona muy bien como título de evasión. Bien, muy bien defendida por sus actores, con un Kevin Costner que tira de veteranía para sujetar y construir el personaje protagonista por encima de todos los tópicos que le han echado encima, y sobreviviendo incluso a una desnaturalización del personaje de partida que le lleva a convertirse de villano ejemplar en antihéroe a la fuerza, respaldado eficazmente por los siempre infalibles Gary Oldman y Tommy Lee Jones, con Jordi Mollá completando el cuarteto en clave de villano muy solvente. Incluso Gal Gadot, a la que le toca el papel más tontorrón y con menos recursos argumentales, un topicazo de cuidado, esquiva el manto de llorona simplona y edifica como mejor puede algo más asumible por el espectador, luchando con un momento de subtrama promocional de los valores de la familia que francamente se podían haber ahorrado porque es un panfleto moñón y además poco currado que no entra ni con calzador en el resto de la trama.

Crítica de la película Ahora me ves 2

Fallida aunque entretenida segunda entrega de estos magos tan peculiares. Si ustedes recuerdan la primera entrega de Ahora me Ves, fue una de las sorpresas del verano de 2013. La cinta de Louis Leterrier convertía a un grupo de ilusionistas en una suerte de grupo de superhéroes perseguidos por la policía, con ganas de impartir justicia. Y lo hacía con mucho carisma, mucha imaginación y un final inesperado y realmente convincente. La mayoría de esos elementos han desaparecido en la secuela, que es más larga, quiere ser más espectacular y a la vez sorprendernos como la primera entrega. Y no consigue ninguna de esas cosas porque le falla lo principal, el guión. Y algún que otro elemento disonante, la verdad.

Porque la trama de la película, con los ilusionistas convertidos en víctimas de una ilusión, no funciona como realmente debería. No le hinca el diente al potencial de convertir a los artistas del engaño en engañados, presentando un par de ideas de guión algo ridículas (una de ellas tiene que ver con Woody Harrelson, pero no podemos contar más sin destripar la “sorpresa”) y sin saber explotar al personaje femenino nuevo, interpretado por Lizzy Caplan, y que es de lo mejor de la película. Hace que se nos olvide la ausencia de Isla Fisher, aunque no es la única. Falta también Melanie Laurent, y esa ausencia pesa porque descompensa el reparto. Mayor número de personajes femeninos, más interesante la historia. Esa matemática pocas veces falla, la verdad.

Crítica de la película La leyenda de Tarzán

Tarzán vuelve al cine para las nuevas generaciones. Lo cual implica varios cambios y ciertas variaciones para adaptar al personaje a los tiempos que corren, a las nuevas audiencias y a los nuevos y más actuales gustos de las mismas, que hacen que el resultado en sí no tenga el espíritu de los libros, pero quede reflejada como una de las mejores adaptaciones del personaje a la gran pantalla que podemos recordar. Un personaje que no ha sido todo lo bien tratado que debía ser por el cine o la televisión, y que recientemente, al margen de un par de versiones animadas y otras más fallidas que es mejor no recordar, había sido olvidado casi por el medio, relegado a personaje en la memoria. El cine había optado por considerarlo siempre un personaje de serie B, pero en esta ocasión, con 180 millones de dólares, la película goza por fin de la relevancia que se merece, del tipo de presupuesto de serie A que puede elevar una propuesta por encima de la media. El resultado es tremendamente entretenido, con acción y aventuras para toda la familia, pero que dejará a los fans del personaje literario algo desangelados. Ellos buscaban otra cosa.

Pero no es justo atacar a la película centrándose en ello. Sí, no tiene ese aire de fantasía y magia que tenían las novelas (mucho más emparentadas con Conan, con ese género pulp que tan buenos recuerdos deja a quien se acerca a los libros y relatos de aquellos autores), pero la película, en sus propios términos se sostiene perfectamente gracias a diversos factores. Pasado el tema de la adaptación, en este nuevo mundo de Tarzán encontramos personajes interesantes, acción a raudales, buen gusto a la hora de rodar y crear este nuevo marco y un guión bien estructurado y competente. Un guión que nos lleva a un Tarzán acomodado en Londres, que ha dejado atrás África, que tiene fantasmas con los que lidiar allí, y que debe regresar a su pesar porque algo se cuece en el Congo gobernado por los belgas. La codicia de unos y la venganza largamente esperada de otros. A su regreso, Tarzán deberá recorrer el país para salvar a Jane y, de paso, al pueblo oprimido por los belgas. Una historia sencilla pero bien planteada, con ciertos personajes muy interesantes y un reparto que merece la pena ser visto en pantalla, empezando por el nuevo Tarzán.

Crítica de la película Objetivo Londres

Simpática secuela que no pasa de ser una autoparodia. Imagino que los responsables de Objetivo: La Casa Blanca se encontraron desde el principio con un éxito de taquilla inesperado, cuando la película recaudó 100 millones de dólares sólo en USA y un total de 161 millones en todo el mundo, con 70 de presupuesto. Y decidieron lanzarse a la piscina de cabeza y anunciar una secuela. Pero como aquí nadie es tonto, lo hicieron con el mismo reparto, sí, pero con menos presupuesto que la primera entrega, pensando que el público podría picar con la película una vez, pero la segunda sería complicado que tuviese tanto éxito. Y así nos hemos mudado a Londres para una secuela tan disparatada como imposible. Aunque esas son sus mejores bazas.

Contando de nuevo con la mayor parte del reparto original (Gerard Butler, Aaron Eckhart, Radha Mitchell, Morgan Freeman, Angela Basset, Melissa Leo o Robert Forster) exceptuando aquellos que murieron en la primera entrega, la película cuenta como el viaje a Londres para el funeral del Primer Ministro británico, se convierte en una pesadilla cuando unos terroristas convierten la ciudad en un campo de batalla detrás del presidente americano. El resto de la trama (o lo que sea que es eso) se lo pueden imaginar de sobra. Mucha violencia y sangre (no han rebajado el nivel para alcanzar a más público con la censura y eso les honra) y poca tela que cortar. Entretenida, sin duda. Pero en conjunto nada termina de encajar.

Cine de superhéroes por y para fans. Me ha pasado algo muy curioso mientras veía la película que es lo que me ha llevado a darle estas cinco estrellas con solera y que no suele pasarme siempre que veo una película de este estilo o género. Me ha puesto los pelos de punta. Más allá del guión, del reparto o la dirección, Batman v Superman ha enlazado con una parte visceral de mí, con mi lado más fan, y le ha hecho vibrar. Y, poniéndome en la piel de más de uno y dos fans de los personajes, creo que ese es el principal motivo de que la película funcione para el público. Es cine hecho por un fanboy para los millones de fanboys que habitan en el mundo, sin olvidarse de dar una buena ración de espectáculo para todos los públicos. Es justo la película que esperaba encontrarme, ni más ni menos. ¿Me ha sorprendido? No mucho, un poco al final. Pero eso no siempre es malo. No iba a que me sorprendieran, iba a disfrutar como lo he hecho, sin complejos. Con una película excesiva, a todos los niveles, pero, ¿qué esperaban de la lucha de dos iconos del cine como Batman y Superman? Exceso. Y del exceso hace una virtud. Porque sabe llevar a los personajes a ese punto límite en el que deben enfrentarse sí o sí. Todo orquestado a través de una partida de ajedrez en la que los jugadores no son los que podemos pensar.

Pequeño varapalo para una franquicia a la que le queda una película por estrenar y que da muestras de cierto cansancio de cara a la audiencia, como le sucedió a Los Juegos del Hambre. Claro que en el caso de la franquicia liderada por Jennifer Lawrence las cifras eran tan monstruosas que el desgaste de la audiencia sólo supuso un menor número de ingresos, pero con unos beneficios espectaculares. Sin embargo con la saga Divergente, un desliz en una entrega puede suponer pérdidas, porque la taquilla no ronda los 300 millones en USA, sino menos de la mitad. Las dos primeras recaudaron en torno a 150 y 130 millones respectivamente, y en esta tercera parte puede que no llegue ni a los 100 en el mercado americano. En sus tres primeros días la película se ha ido a los 29,1 millones de dólares, casi la mitad de los 54,6 y los 52,3 de Divergente e Insurgente. Todo queda en manos del mercado internacional, donde la película, que ha costado más de 100 millones, parece seguir el ritmo de las dos primeras entregas. Veremos qué pasa con Ascendente, la última película de la saga. Eso deja a Zootrópolis como líder indiscutible una semana más, con otros 38 millones recaudados y un total de 201,8 en USA y más de 590 millones en todo el mundo. Podría superar los 300 millones sólo en USA, y eso dará pie a más secuelas, que esperemos mantengan el tono de la excelente primera entrega (la mejor película animada familiar desde Inside Out, le pese a quien le pese). Calle Cloverfield 10 parece no interesar mucho en nuestro país, pero con un presupuesto de menos de 20 millones de dólares, se mantiene en USA con otros 12,5 millones, descendiendo menos de la mitad (poco habitual para una secuela) y con más de 45 millones ya recaudados. Acabará con más de 60 sólo en USA, así que podría perfectamente haber una tercera entrega. Deadpool sigue a su ritmo, a un paso de ser la película de la franquicia X-Men más taquillera en todo el mundo (en USA ya lo es por más de 100 millones de dólares), con 730 millones recaudados, a 17 de Días del Futuro Pasado, a la que superará en breve. Veremos si se convierte en la película calificada R más taquillera de la historia… está muy cerca de hacerlo.

Ha sido una de las noticias más importantes de la semana debido a la gravedad de la situación, que ha obligado a parar el rodaje de The Maze Runner: The Death Cure, la tercera y última entrega de la saga, de forma temporal, y que ha podido costarle la vida al joven actor protagonista de la misma. La noticia ha sido confirmada por la distribuidora de la franquicia, Fox, quien anunció que el pasado día 18 Dylan O’Brien sufría un accidente en el set de rodaje en Vancouver, Canadá, y tenía que ser hospitalizado. Obviamente, la ausencia del principal protagonista ha forzado a la producción a detenerse hasta que el mismo se recupere. El joven actor fue trasladado inmediatamente a un hospital donde permanece en observación y donde se le ha tratado de urgencia. De momento no hay comentario oficial por parte de la familia y representantes del actor.

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