Crítica de la película Un Mundo Normal

Achero Mañas vuelve a la dirección de largometrajes de la mejor forma posible.

      Diez años esperando que el director de Noviembre o El Bola, volviese a ponerse detrás de las cámaras para rodar una nueva película, y por fin ha llegado el momento de disfrutarla. Una comedia dramática o un drama cómic, elijan ustedes, con elementos de road movie realmente peculiar, y con un desarrollo de personajes de lo más interesante, que lidia con las relaciones entre padres e hijas, madres e hijos. Una reflexión sobre el amor, el dolor, la pérdida, el crecimiento, la búsqueda de uno mismo y la familia, construida como un enorme homenaje a la propia madre del director y guionista. Emotiva pero nunca lacrimógena, inteligente y muy bien servida, Un Mundo Normal es una muy buena película.