Crítica de la película El amor menos pensado

Juan Vera reproduce, con una cierta sensación de cansancio discursivo, la crisis de una pareja de mediana edad. Y eso a pesar de que Ricardo Darín y Mercedes Morán confeccionan un trabajo sincero y verosímil, en la piel de los protagonistas de esta tibia comedia romántica.

El amor ha dado pie a múltiples historias en formato de celuloide. Sin embargo, para alcanzar ese estado de profunda emoción sensible hacia otra persona, es necesario agarrarse en la mayoría de las ocasiones a un proceso evolutivo, marcado por el paso del tiempo. El romanticismo del simple toque de la mano, o el escalofrío de una mirada, no es el mismo en la adolescencia, a los veinte, a los treinta, a los cuarenta, a los cincuenta, o a los sesenta tacos. Las sensaciones se tornan más difíciles de encontrar conforme se acumulan las velas en la tarta de cumpleaños, y es necesario reinventar los sentimientos compartidos con cada paso de los días.