Crítica de la película Crónica de una tormenta

Más que una película sobre periodismo, una película sobre periodistas.

      O sobre lo que la obra de teatro original, Testosterona, entiende por periodistas en su pequeño mundo. Una visión a veces canalla y a veces idealizada del trabajo de periodista en la redacción de un gran periódico, que sirve para desmantelar a las personas que ejercen la profesión, a un profesor y su alumna, quienes a lo largo de una noche descubren quiénes son realmente, no sólo en sí mismos, sino el uno para el otro. Un viaje lleno de inteligencia por momentos, gracias a sus actores, y que no nos hace sentir que estamos ante una obra de teatro, más bien al contrario. Pero al mismo tiempo uno en el que el guión peca de demasiados errores que no tiene mucho sentido.