Crítica de la película El club secreto de los no herederos al trono

Princesas Disney reconvertidas en superheroínas rockeras.

      Pasable entretenimiento para preadolescentes con un rato libre que quieran ver lo que podríamos definir como la versión almibarada, descafeinada y cero azúcares de los mutantes de la Marvel.

      Tomando prestado todo lo necesario de los mutantes de Marvel, y con esto quiero decir algunos escenarios, lugares icónicos como la Sala de Peligro, un clon del personaje de Jamie Madrox, el Hombre Múltiple, e incorporando todo eso a una estructura argumental de pasado haciéndose presente, legado y pecado de los padres y traiciones en familia que recuerda El rey león, a esta película solo le quedaba arrancar con un argumento de princesa Disney reformada en superheroína para construir una colección de tópicos propios de la película de orígenes habitual en los comics, series y películas con superpoderes.