Crítica de la película La bruja

Una de las propuestas de terror más inquietantes de este año. Renueva el interés por el género.

El cine de terror necesita encontrar nuevos caminos y/o redescubrir algunos que transitara en otros momentos para renovarse y eso es precisamente lo que hace La bruja. Frente a la aplicación de fórmulas repetitivas en la mayor parte de las películas del género que llegan a la cartelera, La bruja apuesta por volver a suscitar la incomodidad en el espectador convocando lo más siniestro que anida en nuestro interior y sacando a la luz la parte oscura de nuestros miedos e inquietudes. Su director muestra ser muy hábil y muy astuto a la hora de pulsar las teclas adecuadas para predisponernos a favor de lo que empieza siendo un aparentemente muy sencillo pero en el fondo muy elaborado juego de intriga y acaba por convertirse en una verosímil oleada de miedo visceral y atávico.