Crítica de la película Ofrenda a la Tormenta

Buen cierre de la trilogía de Baztan, posiblemente la mejor de las tres entregas.

     Una película que debía haber llegado en primavera a los cines pero que, por desgracia debido al coronavirus, vio su estreno aplazado indefinidamente hasta que Netflix anunció que la película se estrenaría directamente en su servicio de streaming, que ya tenía las dos entregas anteriores, El Guardián Invisible y Legado en los Huesos, ambas dos éxitos para Netflix, por lo que la tercera entrega seguramente funcionaría igual en la plataforma. Ofrenda a la Tormenta ofrece en parte un cierre a la trama, pero deja también la posibilidad de nuevas entregas si el público así lo decide. Y sobre todo, es la entrega que más redonda ha quedado de las tres, a mi modo de ver.

Crítica de la película Legado en los huesos

Nueva e interesante entrega de la trilogía del Baztán. .

Iniciada con El Guardián Invisible, película que estuvo rodeada por una polémica innecesaria que acabó dañando su taquilla, aunque la recaudación final no estuvo mal, lejos de asustarse, sus responsables han decidido dar el todo por el todo y rodar las dos siguientes películas, adaptaciones de los libros de Dolores Redondo, a la vez, algo tan habitual ya fuera de España y que permite seguramente no sólo abaratar costes, sino completar la trilogía sin necesidad de esperar a que la taquilla responda. Legado en los Huesos llega ahora y en abril el cierre, Ofrenda a la Tormente, y repiten tanto el reparto liderado por Marta Etura como el director, Fernando González Molina, un hombre que parece tocado por la varita del éxito en la taquilla y un auténtico artesano en estos tiempos.

También repite el guionista, Luiso Berdejo, que está dando mucho que hablar este año con La Trinchera Infinita, y que aquí abraza las claves del género policíaco y su variante de asesinos en serie con pasión. La historia nos devuelve al Valle de Baztán donde Amaia Salazar (Etura) debe regresar para investigar una serie de terribles suicidios que quizá no sean lo que parecen, sólo un año después de los hechos de El Guardián Invisible. La película además, para seguir ganando en interés, ha sumado tres nombres de mucho peso como son Leonardo Sbaraglia, Imanol Arias y Ana Wagener. El resultado, como decíamos, es un thriller competente y complejo, que juega muy bien sus cartas y nos engancha pese a sus defectos, que también los tiene.

Interesante propuesta de intriga con aderezo de melodrama familiar.

El guardián invisible es una adaptación de la novela de Dolores Redondo que inicia su andadura argumental sobre las claves de intriga que recuerdan El cebo, un clásico del género dirigido por Ladislao Vajda y coproducido por España, Suiza y Alemania Occidental en 1958, que en 2001 volvería a ser adaptado al cine por Sean Penn con el título de El juramento, con Jack Nicholson como protagonista y la novela La promesa, de Friedrich Dürrenmatt, como punto de partida. Tal y como ocurriera en aquella, una serie de asesinatos en serie de jóvenes perpetrados en el País Vasco pone sobre aviso a la policía que encomienda el caso a la inspectora Amaia Salazar, que para resolver el enigma deberá viajar a la localidad de Elizondo, en la que se crió y donde la espera un doloroso reencuentro con el pasado. La parte de los asesinatos es muy cercana a la trama que nos proponía El cebo. Pero en lo referido al reencuentro con el pasado y la familia –el pasado que vuelve para atrapar a los personajes es una constante esencial en el cine negro clásico y tiene también poderoso predicamento en el relato de intriga policial en general-, El guardián invisible sigue más la pista de la trilogía Millenium y en general los rompecabezas policiales de las novelas policiacas nórdicas que han venido a refrescar el género en los últimos tiempos añadiéndole al mismo un poderoso injerto del melodrama más desgarrado y el zarpazo de lo inquietante. Esa refrescante aportación la encontramos en las obras de Stieg Larsson, Arnaldur Indridason, Henning Mankell, Jo Nesbo, Karin Fossum, Liza Marklund y otros maestros del asunto venidos del frío. Pero a la hora de centrar posibles referentes entre los que se mueve con habilidad El guardián invisible no podemos olvidar tampoco el precedente que tiene entre la novela policiaca española con las intrigas protagonizadas por la subinspectora Norma Forester creada por Teresa Solana o la Petra Delicado que interpretó Ana Belén en las serie televisiva del mismo título y es creación de Alicia Giménez Bartlett.