Matar a un ruiseñor

Febrero 19, 2019

Crítica de la película Matar a un ruiseñor

La idílica vida de Scout, una niña de seis años, se desarrolla en una pequeña población rural de Alabama en medio de la Gran Depresión de los años treinta. Pese a la dureza de los tiempos y pese al hecho de ser huérfana de madre, Scout es una niña llena de vitalidad que pasa sus días entre el colegio y los amplios espacios abiertos que recorre en compañía de su hermano mayor. Por encima de todo, Scout admira a su padre, el noble y sosegado Atticus Finch, un abogado sin apenas clientes que trata de enseñar a sus hijos el significado de los valores del humanismo más elemental, sobre todo, el respeto al prójimo, sin importar la posición social o la raza a la que pertenezca, algo realmente insólito, casi revolucionario, en un entorno tan conservador y racista como el profundo sur americano.