Crítica de la película ¿Podrás perdonarme algún día?

Marielle Heller recrea con inteligencia y eficacia la decadencia profesional de la escritora Lee Israel

El talento y el éxito laboral no siempre son conceptos que se atraigan. Solo hay que abrir los ojos y observar los rostros más conocidos de los programas de televisión, los que más acuden a las tertulias mediáticas, o los políticos que copan mayor espacio en los llamados mass media. Una realidad de la que no se escapa la literatura, alimentada en no pocas ocasiones por la fama y la capacidad de encandilar a las audiencias de quien firma la obra.

Crítica de la película ¿Podrás perdonarme algún día?

De las mejores entre las nominadas a los Oscar. McCarthy y Grant se tiran como lobos sobre sus personajes.

Desde su aparente sencillez, esta es una de las películas de contenido más interesante entre las que han salido a la palestra en las últimas semanas a la caza de los premios del año. Es también la que, desde su argumento, defiende un tema que define perfectamente rasgos de debilidad que definen la verdadera naturaleza de una sociedad plenamente sumergida en la farsa y el postureo. En muchos aspectos, y desde el territorio de la comedia negra que destila amargura, su fábula tiene como asunto la falsificación de las cartas de escritores famosos, asentándose sobre un caso y un personaje real, pero su verdadero tema es la soledad a la que nos hemos condenado a nosotros mismos y de la que intentamos huir desesperadamente coleccionando memoria ajena en un inquietante ejercicio de huida y ninguneo de nuestras propias experiencias.

Crítica de la película Espías con Jason Statham, Melissa McCarthy y Jude Law

Espías: divertida sátira de 007 y buen pasatiempo de evasión para el verano. Risas seguras. Vehículo claramente concebido para el lucimiento cómico de Melissa McCarthy que además está bien respaldada por Jason Statham en un papel de autoparodia con momentos desternillantes que sacan el jugo hasta las últimas consecuencias a su imagen cinematográfica como tipo duro del cine de acción. La asociación de estos dos actores en principio tan distintos y distantes es lo mejor de esta película que trabajándose la fórmula de Loca academia de policía o Superagente 86, es una sátira más lúcida de lo que podría pensarse en principio por su naturaleza disparatada sobre las frustraciones de la mujer que intenta abrirse paso en un mundo laboral dominado por hombres. De manera que en su superficie es una gamberrada bien trabajada para sacarle al personal algunas risas por la vía de la parodia, pero si uno rasca un poco más se encuentra una crítica a cómo camufla el audiovisual los roles sexuales más tradicionales en el cine de acción. En ese sentido es curioso cómo se acerca al tono –salvando todas las distancias y las obvias diferencias de presupuesto-, de la comedia de James Cameron sobre el cine de espionaje Mentiras arriesgadas, pero desde un punto de vista que la sitúa en las antípodas de aquella otra (nunca me expliqué cómo James Cameron, el director que le había dado tanta cancha a las féminas en su cine, haciendo de películas como Terminator, Terminator II, Aliens el regreso o The Abyss, motores de la instalación en la era blockbuster de las féminas guerreras en el cine de acción, castraba el personaje de Jamie Lee Curtis convirtiéndola en florero de las peripecias de su marido de ficción…).  

Darle la vuelta a la imagen de Statham es sólo uno de los aspectos más divertidos de ese ejercicio de reivindicación de lo que tienen que aguantar las féminas, que se inicia con una caricatura de James Bond eficazmente servida por Jude Law y por unos títulos de crédito que no ofrecen lugar a dudas de por dónde van a ir los tiros. McCarthy encuentra así su papel más divertido y con posibilidades de darle carrete en taquilla, pero con algo más de contenido de lo que suele ser habitual en su filmografía. Statham parece muy relajado cambiando al registro autoparódico. El resto del reparto de secundarios es un buen respaldo para la protagonista, aunque sus apariciones sean tan breves como las de la gran Allison Janney y la de Morena Baccarin (ésta última fichada casi a modo de cameo y poco más).

Obviamente, como suele suceder en toda película de encadenado de gags, unos chistes funcionan mejor que otros, pero en su conjunto me atrevo a decir que me he reído más con Espías que con Superagente 86, por poner un ejemplo. Y que tiene mejor ritmo que aquella. En sus disparates me parece más sólida, no tiene momentos en los que decaiga porque cuando empieza a estancarse entra en funcionamiento el cambio de registro de McCarthy como guardaespaldas del personaje de Rose Byrne, y la combinación de las dos anima el asunto hasta el desenlace, que por otra parte es tan tópico como cabría esperar, pero incluso en esos momentos más obvios consigue seguir sacándole algo al personaje de Statham… hasta la escena postcréditos.

La cosa apunta a posible éxito de taquilla y deja claramente abierta la posibilidad de secuela. Si la ruedan, un consejo para ellos: que saquen más partido al dúo McCarthy-Statham. Aquí no les han dejado volar tanto como podrían, pero pueden ser una pareja ciertamente explosiva.

Resumiendo: entretenida, divertida, con algunos momentos para carcajada.

 

Miguel Juan Payán 

COMENTA CON TU CUENTA DE FACEBOOK

©accioncine

Revista mensual que te ofrece la información cinematográfica de una forma amena y fresca. Todos los meses incluye reportajes de los estrenos de cine, analisis de las novedades televisivas, entrevistas, pósters y fichas coleccionables tanto de cine clásico como moderno.

     

Contacto

 
91 486 20 80
Fax: 91 643 75 55
 
© NOREA Y ALOMAN EDICIONES, S.L.
c/ La Higuera, 2 - 2ºB
28922 Alcorcón (Madrid) NIF: B85355915
 
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

En caso de duda para pedidos, suscripciones, preguntas al Correo del lector o cualquier otra consulta escríbenos por WhatsApp