Crítica de la película Nuevo Orden

Una aproximación distinta a una historia ya conocida.

      He leído en algunos sitios que la película es reaccionaria y que se sitúa del bando de los ricos, ya que el director, Michel Franco, pertenece a ese estatus social. Pero desde el punto de vista de quien esto escribe, nada más lejos de la realidad. La película presenta una rebelión por parte de los más pobres, de los indígenas, ante una clase alta indolente en sus palacios, sin preocuparse de la gente que sufre y padece. Pero el problema de esa rebelión no es que los pobres se alcen. Lo hacen con motivos más que suficientes. Ni tampoco es una defensa de aquellos agredidos, los ricos, que son mezquinos y mediocres en su mayor parte. La película habla de otra cosa. De un poder mucho más oscuro y siniestro. Los auténticos villanos de la historia.