Crítica de la película Space Jam Nuevas Leyendas

Un nuevo punto de partida que nunca termina de arrancar.

      La primera película de Space Jam, en 1996, consiguió triplicar en todo el mundo su presupuesto de 80 millones de dólares, recaudando más de 90 millones sólo en Norteamérica. Y además dejando un buen sabor de boca en la audiencia que mantiene en su memoria la película como algo mejor de lo que era realmente. A su favor los míticos Looney Tunes, su humor desenfadado y el carisma de Michael Jordan. La nueva película intenta repetir mucho de lo que hizo la original hace ya 25 años, con un éxito dispar en su arranque, pero con un resultado final completamente insatisfactorio debido a su tramo final y a una duración desmedida que termina por lastrarlo todo.