Crítica de la película The Babysitter: Killer Queen

Más floja que la primera entrega, aunque su espíritu cafre y cachondo todavía garantiza algunas carcajadas.

      En el año 2017 la película The Babysitter de Netflix supuso una agradable sorpresa para los amantes de las comedias de terror. La película de McG sobre una niñera que organiza un ritual satánico en casa del pequeño al que cuida convertía su planteamiento disparatado en un cruce de slasher y cine juvenil ochentero cargado de humor absurdo, gore hiperbólico y toneladas de frikismo. Su final dejaba la puerta abierta a una posible secuela, que tres años después se ha estrenado en la plataforma casi de tapadillo.