El infiltrado ****

Diciembre 13, 2016
Una de las intrigas más intensas que he visto este año. Policíaco de nivel.

Imaginen una mezcla de The French Connection (William Friedkin, 1971) con Serpico (Sidney Lumet, 1973) y El príncipe de la ciudad (Sidney Lumet, 1981), y añadan unas gotas de la serie Breaking Bad, cuya personalidad aporta el protagonista, un Bryan Cranston que debería estar nominado a premios por este trabajo, y así tendrán una buena pista por la que considero El infiltrado como una de mis películas favoritas de este año. Es el tipo de película que te impide levantarte de la butaca o apartarte de la acción un solo momento porque su ritmo y su construcción de la intriga te atrapa tanto como a su protagonista.

Eso me lleva a preguntarme si, dado el público onanista y de medio polvo apresurado que tenemos en este tiempo nuestro de coitus interruptus, no vendrá alguno diciendo que le parece lenta. Sería otra muestra –una más- de que mucho personal que se dice aficionado al cine no tiene la menor idea de cine. Podría darme pena o alarmarme, pero lo cierto es que me da risa cuando pienso en todo lo que estas almas cándidas se están perdiendo por poner por delante de su disfrute como espectadores sus nerviosetes hábitos de consumo frenético de todo y falta de pausa y tiempo para disfrutar realmente de lo que se supone que les gusta, lo cual supongo que les pone al borde del gatillazo ante tantas buenas películas que no reciben su aplauso porque se les antojan “lentas”.

¡Lentas!