Éxito de la charla de ACCIÓN de Los Superhéroes en el Cine.

Desde el 21 al 23 de Septiembre el pabellón 12 de Ifema nos ha abierto sus puertas para disfrutar de este encuentro entre amantes de cine, series, superhéroes y frikis de un modo u otro.

El primer día pudimos disfrutar de Jacob Elordi, posando en un stand inspirado en su película Mi primer beso  y Kevin McNally quien compartió con todo nosotros muchas anécdotas de rodaje.

El sábado 22 contamos con la presencia de Jerome Flynn, actor que interpreta a Bronn en Juego de tronos, quien no dudó en sentarse en el trono de la serie de HBO, y Paul Wesley de Crónicas vampíricas. No podía faltar el clásico y siempre esperado concurso de cosplays.

Según pasan los meses y los plazos, la adquisición de Fox por parte de Disney parece más cercana, y ya sabemos lo que eso significa, que todas las propiedades intelectuales de Fox pasarán a ser parte de Disney, incluyendo los personajes Marvel de los que todavía tienen los derechos. Desde que se conoce el trato entre ambas empresas, esperamos ver de nuevo a los X-Men en el universo de los Vengadores, y a los 4F ya puestos, y parece que esa posibilidad está cada vez más cerca.

[SPOILERS] Infinity War Final Explicado y Teorías Avengers 4 por Jesús Usero

Deadpool ★★★★

Febrero 12, 2016

Crítica de la película Deadpool

La primera gran comedia gamberra de superhéroes da en el blanco.

Risas: muchas. Acción: mucha. Diversión: mucha. Ritmo: perfecto. Chistes: muchos. Guiños y autoparodia: una carreta completa. Capacidad para entretener: garantizada. Respeto por el original: total.

Deadpool se aplica a la tarea de cerrar una etapa y abrir otra en lo que a cine de superhéroes se refiere, o al menos eso me parece a mí. Para empezar es la primera comedia gamberra de calidad del subgénero de superhéroes. En el humor va más allá de lo que Ant-Man sólo podía insinuar muy ligeramente y a pinceladas, así que podemos decir que Fox le ha ganado esta mano de la comedia disparatada a la Disney, porque obviamente Disney, con su producción “para toda la familia”, no puede ni asomarse a olisquear lo que han hecho en esta divertida película de Masacre. De paso aclaro que para mí, como para muchos otros aficionados al cómic españoles, el mercenario bocazas es y siempre será Masacre. Tal y como he escrito en las redes sociales, tres horas después de ver la película me sigo sorprendiendo a media sonrisa al recordar algunas de sus gamberradas.

Ant-Man ★★★★

Julio 10, 2015

Crítica de la película Ant-Man

Ant-Man una muy grata sorpresa que amplía con eficacia y talento la galería de Marvel.

Le pongo cuatro estrellas que son las que merece jugando en su liga de cine de evasión y diversión (yo también leo a Sartre, pero no se me ocurriría hacerlo al mismo tiempo que estoy viendo una película de superhéroes) porque me parece uno de los productos más competentes en su fórmula. Maneja muy bien los elementos esenciales de una trama que podría haber perecido fácilmente presa del encadenamiento de tópicos pero por el contrario saca fuerza de esos lugares comunes sacando el máximo partido a sus principales aciertos, que me voy a permitir enumerar. 1. Han sido suficientemente inteligentes como para entender que no podían desperdiciar a Michael Douglas. Muchos esperábamos, e incluso nos temíamos, otra aplicación de la fórmula Obi Wan Kenobi, con Douglas oficiando como secundario estrella, actor invitado, cameo estelar o similar. En plan Anthony Hopkins en la película aquella del Zorro con Antonio Banderas. Pero no. Muy al contrario. Aquí Michael Douglas es tan protagonista como el propio Paul Rudd. Y está muy bien aprovechado desde el primer momento en que aparece en pantalla hasta el último. Su personaje crece con el relato, demostrando que tiene mucho más recorrido más allá del final de la película, que le quedan muchas cosas por contar. Buena señal. Douglas presenta un Hank Pym sólido y que además, este es otro gran acierto, recrea muy bien la propia mitología del personaje original de los cómics, la idea del científico torturado. Esa secuencia en la que le explica a su antiguo protegido por qué lo eligió como pupilo y por qué decidió cortar ese vínculo resume en una sola frase esa personalidad de hombre en conflicto. Además el guión sabe cómo sacarle el máximo partido a lo que podríamos denominar el “estilo Michael Douglas”, y su Hank Pym cinematográfico se le ajusta como un guante. Una aportación del nivel de Robert Redford en Capitán América, el soldado de invierno, con la ventaja de que aquí no se trata de un personaje secundario, sino como digo de un principal. 2. Evangeline Lilly no es un mero adorno femenino de rigor, ni un simple complemento de los personajes masculinos. Responde por el contrario al tipo de heroína de la Marvel en el cine, independiente, competente y resolutiva. Tanto que me aventuro a apostar que en esta película asistimos a un equivalente de la Viuda Negra de Scarlett Johansson de cara al futuro. La Hope Van Dyne que nos propone Ant-Man funciona además muy bien en ese conflicto con Hank Pym, sacando el máximo jugo a la buena química que tienen Evangeline Lylly y Michael Douglas en la pantalla (en situación similar la relación de Anthony Hopkins y Catherine Zeta-Jones en La máscara del Zorro era más tópica y ofrecía menos desarrollo). 3. Paul Rudd se revela como el actor perfecto para moverse con habilidad entre la comedia y el género superheróico dándole verosimilitud a un personaje en vías de redención que en todo momento se desplaza por el filo de la navaja del tópico pero nunca llega a caer, sino que se mantiene  en perfecto ejercicio de máxima eficacia incluso en las secuencias más difíciles en este tipo de fórmula: las que incluyen a la niña. Rudd se las ingenia para darle el toque de pícaro canallesco a su personaje haciendo un trabajo similar al que el año pasado hiciera Chris Pratt en Guardianes de la galaxia, pero con un estilo propio, menos caricaturesco, incluso menos caricaturesco que el del propio personaje del golfo Scott Lang en los comics. De hecho, creo que el Scott Lang que nos propone Rudd es en algunos aspectos mejor que el de los comics, donde siempre me ha parecido que intentaban hacerle pasar por una simple variante de Masacre, el mercenario bocazas, pero con menos gancho, especialmente en sus primeras aventuras. Rudd y la propia película mantienen las claves esenciales que definen a ese personaje, pero mejorando o limando alguna de sus aristas y dándole una personalidad más sólida que la que luce en las viñetas. Así que lo mejoran. 4. Esa especie de trinidad de personajes formada como una especie de protagonismo tricéfalo por Douglas, Lilly y Rudd, me parecen más interesantes en cuanto al buen juego dramático y narrativo que proporcionan que la Visión, la Bruja Escarlata, Máquina de Guerra o el Halcón en Vengadores: la era de Ultrón. Con esto quiero decir que en mi opinión, con Ant-Man Marvel incorpora una nueva franquicia de peso a su abanico de personajes. 5. El aporte de los personajes secundarios tiene éxito esquivando  los riesgos del tópico al mismo tiempo que cultiva la fórmula, algo que no es nada fácil. En el caso de los tres compinches secundarios chistosos de Scott Lang lo consigue a base de una buena administración del humor, consiguiendo que resulten gente familiar para el espectador en tiempo récord, como si fueran habitantes de una serie de televisión. Son el contrapunto cómico  de la clave de humor que está muy bien administrada en el caso de los personajes principales. En el caso del villano, que ciertamente es lo más cercano al tópico de todo el largometraje, se salva porque tiene a un buen actor a los mandos del personaje, Corey Stoll, del que sin duda los aficionados recordaran su gran trabajo en la primera temporada de la serie House of Cards y lo bien que defendió el papel más protagónico de The Strain, en la que era uno de sus puntos más sólidos. Su trabajo interpretando al antagonista en esta película es similar al de The Strain, sin grandes alardes, sin mucho a lo que agarrarse desde el guión, pero a pesar de todo prestándole una gran solidez y convicción al personaje. En cuanto a los personajes más endebles, la ex y el nuevo compañero sentimental de la ex, más la niña, podrían haber sido un agujero en la línea de flotación de tamaño gigante, pero no. Bobby Cannavale y Judy Greer, e incluso la niña, Abby Ryder Fortson, se ocupan de mantener esos personajes de una pieza, firmes como rocas. 6. El último punto fuerte: las hormigas, la manera en la que visual y narrativamente manejan el elemento de las hormigas, esencial para el personaje, y la historia del pasado de la Avispa, son un perfecto homenaje al cómic original sobre estos personajes, pero además constituyen un homenaje a un clásico del cine de ciencia ficción de los años cincuenta, El increíble hombre menguante, nacido originalmente en la novela del mismo título del maestro de la literatura y el guión del género fantástico Richard Matheson.

Todos estos elementos, más unas serie de guiños, cameos y sorpresas que por supuesto no voy a revelar aquí, aunque sí aviso que hay no una, sino dos escenas postcréditos, una al terminar los primeros créditos “adornados”, y otra al final del todo, después de la última de las letras, hacen de Ant-Man una película que personalmente me ha gustado tanto como Iron Man 1,2 y 3, convenciéndome de que en el futuro, este trío de Ant-Man puede dar mucho juego en el Universo Marvel de cine. Creo que es una buena heredera de Guardianes de la galaxia, aunque juega en otro territorio genérico y argumental disinto. Un gran fichaje.

Miguel Juan Payán 

COMENTA CON TU CUENTA DE FACEBOOK

©accioncine

Crítica de la película Thor, el mundo oscuro.

Mejor que Thor, me gusta más que Iron Man 3 y es más cercana a Los Vengadores.

Esta segunda película sobre Thor tiene las cosas más claras sobre su identidad como producto Marvel que la primera. Dicho de otro modo: es más cercana a los comics en que se basa en todos sus aspectos. Y conste que la película dirigida por Kenneth Branagh siempre me ha parecido buena, aunque personalmente me divirtiera más viendo la película de El Capitán América. Además Thor el mundo oscuro tiene gran habilidad para administrar el protagonismo de sus distintos personajes en diferentes fases del relato, lo que fue sin duda uno de los mayores aciertos de Los Vengadores y es una característica que define los comics de superhéroes de la editorial Marvel. En éstos los superhéroes propiamente dichos son sin duda los principales protagonistas, pero nunca son los únicos protagonistas. Por eso la película nos propone primero el reencuentro con Loki, antes de saltar a un momento que deja claro que Thor el mundo oscuro es mucho más cercana a las viñetas de la Marvel que la película anterior: la batalla en Vannaheim. Ahí es donde empieza a hacerse patente que Sif va a tener mayor peso en la trama, lo mismo que los compañeros guerreros del protagonista. Esa apertura de carácter épico marca la pauta del resto de la película, que mezcla con habilidad elementos de las historias de Espada y Brujería y el género de aventuras con la ciencia ficción. Además deja claro que estamos ante una visión del universo Marvel en el cine perfectamente conjuntada con las estrategias narrativas y de explotación cinematográfica de los cómics de esa editorial aplicadas en Los Vengadores. Continuidad total que se extiende tanto a una broma visual entre Thor y Loki a mitad de la película en clave de cameo de otro personaje como al primer fragmento post-créditos en el que se deja bastante claro cuál será el tema y el villano de Los Vengadores 2. La continuidad que toma como epicentro del universo Marvel en el cine Los Vengadores es probablemente lo que buscaba la productora cuando cambió al autor de la música de la película propuesto por el director por el compositor de Iron Man 3, Brian Tyler. Otro elemento de continuidad de las claves que propiciaron el éxito de Los Vengadores lo encontramos en el uso del sentido del humor. Tras el comienzo en Asgard con los “dioses”, entra en el relato la Tierra y los humanos aportando la parte más humorística al argumento, antes de convertir a Jane Foster (Natalie Portman) nuevamente en el puente entre el mundo de Thor y nuestro planeta y al mismo tiempo en una especie de variante de Alicia en el país de las maravillas que pasa al otro lado del espejo.

Thor, el mundo oscuro desarrolla un papel más interesante para Loki, y con un conflicto que da más juego que el tradicional encuentro entre protagonista y antagonista.  En esta película, Loki se confirma como el gran villano o antagonista de las producciones de superhéroes producidas por Marvel. Además los elfos oscuros son más sólidos y tienen más personalidad que los gigantes del hielo de la primera entrega. Frente a la primera entrega, ésta cuenta con más secuencias de acción (la batalla de Vannaheim, las mazmorras, el ataque a Asgard en plan batalla de Inglaterra, el enfrentamiento final …), saca el máximo partido a la misión imposible de Thor y sus compañeros en la línea de explotación del grupo de personajes, cada cual con su momento de protagonismo. Además la película exhibe una gran capacidad para aportar información con un solo plano a modo de viñeta de cómic (por ejemplo el plano de Thor, Odin, Frigga y Jane Foster después del ataque de los elfos a Asgard). Y para completar el trabajo cierra su trama con una batalla espectacular y con un final de cliffhanger imposible de superar que además encaja perfectamente con la personalidad del relato y los personajes del comic en el que se basa la película. El guión se mueve con más libertad y ritmo que en la primera entrega una vez que presentara en aquella a los personajes, los actores están más cómodos en sus papeles, Hiddleston tiene totalmente dominado su papel como Loki y sus secuencias con Hemsworth interpretando a Thor son mejores que las de la primera entrega. Todos los actores del reparto sacan partido del mejor aprovechamiento de sus personajes en el guión, empezando por Stellan Skarsgaard y su breve pero hilarante papel como contrapunto cómico o Idris Elba dando vida a la clave más épica de su papel como Heimdall, el guardián del puente, o Kat Dennings ejerciendo como la chispeante becaria/amiga de la protagonista.  

Aviso: es preciso quedarse hasta el final de todos los títulos de crédito para conocer el verdadero desenlace de este relato. Además del guiño de anticipo para próximos proyectos Marvel, esta es la primera película de los superhéroes de la compañía que termina el arco dramático de su argumento después de los créditos finales. Sospecho que más de un impaciente se va a quedar sin ver el verdadero desenlace de la película.

En cuanto a verla o no en 3D, opino que ésta es una de esas ocasiones en las que merece pagar el sobreprecio por la carga de acción constante que nos propone el argumento. Thor el mundo oscuro tiene más acción y de forma más continuada que cualquier otra película producida por la Marvel, excepto Los Vengadores. Y realmente en las escenas de batalla saca buen partido a la aplicación del 3D.

Miguel Juan Payán

COMENTA CON TU CUENTA DE FACEBOOK

Thor ★★★

Abril 18, 2011

Crítica de la película Thor

Tan buena como X-Men y X-Men 2, mejor que Iron Man e Iron Man 2. No es la mejor adaptación del cómic al cine, porque sigue estando ahí arriba, muy arriba, El caballero oscuro de Christopher Nolan, pero no cabe duda de que Thor es un encuentro mucho más acertado del talento de un director con estilo propio y personalidad (Kenneth Branagh) a un personaje de la Marvel de lo que fue la versión Ang Lee de Hulk. Creo que con estas pistas sitúo más o menos a Thor en el lugar que me parece ocupa dentro de las adaptaciones del universo superheróico de la Marvel al cine, concretamente a la altura de los logros de Bryan Singer con sus dos películas sobre los mutantes.

{youtube}JOddp-nlNvQ{/youtube}

Seamos sinceros: el tema de las adaptaciones de las viñetas al cine en lo referido a la Marvel está necesitado de que directores de talento y experiencia, con productos de calidad a sus espaldas y una formación clásica, le metan mano a los personajes de superhéroes. Es por ello una pena que Darren Aronofsky se haya bajado del proyecto de filmar la segunda entrega de Lobezno, ya que sin duda de ese choque entre el talento veterano y con imaginación y características de cine de autor y las fantasías de la Marvel pueden salir cosas muy buenas…

Thor es un buen ejemplo de los resultados positivos que se derivan de ese tipo de encuentros, incluso con sus pequeño defectos, tanto más pequeños cuanto que es una película trepidante, visualmente espectacular, con una buena construcción de la historia y un ritmo ejemplar, que resulta muy entretenida y llega al tope en lo que a verosimilitud de las peripecias superheróicas en la pantalla se refiere sin renegar o traicionar en modo alguno la fuente original de los cómics que le sirven como base.

Mi opinión general sobre la película es por tanto muy positiva. Si ahora mismo tuviera que elegir comprarme tres películas de adaptación de los personajes Marvel al cine esta trilogía la formarían sin duda las dos de Singer con los mutantes y este trepidante y muy logrado encuentro de Branagh con el universo de Thor (vale, luego sacaría pasta de donde fuera para añadir las dos de Iron Man porque me parecen muy divertidas, aunque sé que están algo por detrás de las otras tres).

En Thor concretamente creo que han trabajado muy bien esa mezcla de mundo real y fantasía, y visualmente la recreación de Asgard, que no era nada fácil, y de los nueve reinos unidos por el árbol Yggdrasil, está muy lograda, adornándose además con una mezcla de mitología y ciencia ficción que es una de las mejores maniobras de hibridación entre géneros que he visto en el cine en los últimos años. Branagh ha sabido además exorcizar todos los fantasmas que sobrevolaban su participación en el proyecto. Los seguidores de Thor en el cómic temíamos que pudiera convertirse en otra víctima de su natural inclinación por las obras de Shakespeare, tal y como ocurrió en su versión de Frankenstein (que reconozco que a mí me gustó, aunque le hayan dado tantos palos), y eso no ha ocurrido. En manos de Branagh, Thor sigue siendo Thor, y para ser sincero, hay menos Shakespeare que guerra de sexos tipo screwball comedy, hay más de Howard Hawks en La fiera de mi niña, o más de Preston Sturges en Los viajes de Sullivan, porque todo el largometraje funciona bastante bien como mezcla de aventuras, comedia y una pincelada de romance. Es en la dosificación de elementos de todo el proyecto en lo que Branagh ha tenido más acierto, ya que la parte épica y de acción no resta un ápice de funcionalidad a la creación de personajes y al mismo tiempo el contenido mitológico y trágico, más shakespeariano, de la familia real de Asgard, no resta efectividad a la peripecia de Thor en la Tierra. Branagh sabe decir mucho sobre los personajes con muy poco, y además tiene bastante controlado el tema de la dirección de actores para sacar el máximo partido a las herramientas humanas de su narración en un reparto que está suficientemente bien pertrechado de talento para sacar adelante con muy pocas apariciones personajes que en las viñetas tienen un largo recorrido y un más amplio arco de desarrollo.

Creo además que Branagh ha sabido salir con la habilidad que le otorga su veteranía de las trampas a que están sometidos todos aquellos directores enfrentados al encargo de trasladar las fantasías de las viñetas de la Marvel al cine. Las trampas son muchas, pero entre todas ellas destacan especialmente la necesaria presentación de personajes al público que no sigue sus peripecias en el cómic, que en algunos casos ha operado como lastre de la propia historia. La otra traba destacada es el aparentemente insoslayable carácter episódico de estas producciones, heredado sin duda de su anterior vida en el mundo de las viñetas. Concebidas en clave de trilogías, y con ese entramado entre las distintas sagas (Hulk, Iron Man, Thor, Capitán América…), en las que ejerce como cemento unificador o vínculo común la organización Shield y las apariciones de Samuel L. Jackson ejerciendo como Nick Furia, las películas que adaptan las peripecias de los superhéroes Marvel tienen un ritmo y una forma de narrar que se basa más en la acumulación de episodios y la construcción de personajes a pinceladas breves, sin profundizar, lo que conduce todas las tramas a una inevitable superficialidad episódica que en el cómic no es un lastre, porque número a número va construyendo un arco de desarrollo de personajes más complejo del que puede permitirse una película en más o menos dos horas de metraje. Simplemente el cine no tiene tiempo suficiente para profundizar más en estas historias si quiere mantener su personalidad como producto de evasión y entretenimiento, de manera que es imprescindible que los guionistas y realizadores sean muy hábiles para contar mucho en muy poco tiempos sobre las situaciones y personajes. Es por eso que seguramente la televisión sería mejor medio para adaptar este tipo de producto al audiovisual que el cine. No obstante, creo que en ese sentido Branagh en Thor ha hecho un gran trabajo. La película se sostiene como relato independiente, y aun haciendo gala de la inevitable característica episódica de este tipo de producciones, consigue incluso  levantar unos personajes secundarios eficaces más allá de los papeles protagonistas. Y si hay algo de Shakespeare, está de forma coherente expresado en Loki, el Yago de la historia, y en esos guerreros amigos del héroe, que personalmente tanto me recuerdan al grupo protagonista de la obra Mucho ruido y pocas nueces

Miguel Juan Payán