Crítica de la película Ahora me ves 2

Fallida aunque entretenida segunda entrega de estos magos tan peculiares. Si ustedes recuerdan la primera entrega de Ahora me Ves, fue una de las sorpresas del verano de 2013. La cinta de Louis Leterrier convertía a un grupo de ilusionistas en una suerte de grupo de superhéroes perseguidos por la policía, con ganas de impartir justicia. Y lo hacía con mucho carisma, mucha imaginación y un final inesperado y realmente convincente. La mayoría de esos elementos han desaparecido en la secuela, que es más larga, quiere ser más espectacular y a la vez sorprendernos como la primera entrega. Y no consigue ninguna de esas cosas porque le falla lo principal, el guión. Y algún que otro elemento disonante, la verdad.

Porque la trama de la película, con los ilusionistas convertidos en víctimas de una ilusión, no funciona como realmente debería. No le hinca el diente al potencial de convertir a los artistas del engaño en engañados, presentando un par de ideas de guión algo ridículas (una de ellas tiene que ver con Woody Harrelson, pero no podemos contar más sin destripar la “sorpresa”) y sin saber explotar al personaje femenino nuevo, interpretado por Lizzy Caplan, y que es de lo mejor de la película. Hace que se nos olvide la ausencia de Isla Fisher, aunque no es la única. Falta también Melanie Laurent, y esa ausencia pesa porque descompensa el reparto. Mayor número de personajes femeninos, más interesante la historia. Esa matemática pocas veces falla, la verdad.

Crítica de la película La leyenda de Tarzán

Tarzán vuelve al cine para las nuevas generaciones. Lo cual implica varios cambios y ciertas variaciones para adaptar al personaje a los tiempos que corren, a las nuevas audiencias y a los nuevos y más actuales gustos de las mismas, que hacen que el resultado en sí no tenga el espíritu de los libros, pero quede reflejada como una de las mejores adaptaciones del personaje a la gran pantalla que podemos recordar. Un personaje que no ha sido todo lo bien tratado que debía ser por el cine o la televisión, y que recientemente, al margen de un par de versiones animadas y otras más fallidas que es mejor no recordar, había sido olvidado casi por el medio, relegado a personaje en la memoria. El cine había optado por considerarlo siempre un personaje de serie B, pero en esta ocasión, con 180 millones de dólares, la película goza por fin de la relevancia que se merece, del tipo de presupuesto de serie A que puede elevar una propuesta por encima de la media. El resultado es tremendamente entretenido, con acción y aventuras para toda la familia, pero que dejará a los fans del personaje literario algo desangelados. Ellos buscaban otra cosa.

Pero no es justo atacar a la película centrándose en ello. Sí, no tiene ese aire de fantasía y magia que tenían las novelas (mucho más emparentadas con Conan, con ese género pulp que tan buenos recuerdos deja a quien se acerca a los libros y relatos de aquellos autores), pero la película, en sus propios términos se sostiene perfectamente gracias a diversos factores. Pasado el tema de la adaptación, en este nuevo mundo de Tarzán encontramos personajes interesantes, acción a raudales, buen gusto a la hora de rodar y crear este nuevo marco y un guión bien estructurado y competente. Un guión que nos lleva a un Tarzán acomodado en Londres, que ha dejado atrás África, que tiene fantasmas con los que lidiar allí, y que debe regresar a su pesar porque algo se cuece en el Congo gobernado por los belgas. La codicia de unos y la venganza largamente esperada de otros. A su regreso, Tarzán deberá recorrer el país para salvar a Jane y, de paso, al pueblo oprimido por los belgas. Una historia sencilla pero bien planteada, con ciertos personajes muy interesantes y un reparto que merece la pena ser visto en pantalla, empezando por el nuevo Tarzán.

Crítica de la película Warcraft: El Origen

Esperábamos más de la adaptación del videojuego realizada por Duncan Jones. Esperábamos mucho más, la verdad. O quizá algunos no demasiado, un entretenimiento de verano, un blockbuster al uso con ecos de El Señor de los Anillos o El Hobbit, que nos permitiese pasar una tórrida tarde veraniega en una sala de cine con aire acondicionado, unas palomitas y un grupo de amigos con los que disfrutar de lo lindo, y si son fans del videojuego mejor todavía. No es mucho pedir, sobre todo si nos atenemos a la experiencia que hemos vivido todos estos años con las adaptaciones de videojuegos al cine, casi todas decepcionantes y muy pocas dignas de mención, aunque algunas como Resident Evil tienen su propia saga de películas, quizá no demasiado apreciadas por los fans del juego, pero sí por el público en general que espera ya la sexta entrega. Es un ejemplo, no muy habitual. Algo tiene el mundo del videojuego, que al contrario que el cómic no ha encontrado todavía su camino en la gran pantalla. Unas por tomarse demasiado en serio la fuente (Silent Hill, por ejemplo) otras por tomársela a broma (Tomb Raider, Super Mario Bros, Street Fighter…), En Warcraft encontramos más lo primero que lo segundo…

Crítica de la película X-Men Apocalipsis.

Está entre lo mejor de la saga de mutantes de la Marvel.

Me ha gustado. Me ha convencido. Me ha entretenido. Ha cumplido con sus objetivos. A pesar de la Singerfobia que se huele en el ambiente. A pesar de esas críticas negativas que no me explico y de las que tanto se ha hablado, creo que X Men: Apocalipsis está entre lo mejor que ha hecho Bryan Singer con esta saga.

Llegado a este punto, me voy a permitir dedicarle un espacio a los prejuicios frente a la saga, frente a Singer y frente a los superhéroes Marvel fuera de Marvel. Me parece que no se está siendo justos con esta película, y lo digo claramente. De hecho, y al decir esto estoy seguro de que alguien de poco leer va a hacerse un lío y trabarse las patas con las palabras por falta de costumbre, así que luego vendrán a tocarme las narices en las redes sociales y los mandaré a freír puñetas, pienso que la fórmula que aplica Singer en esta película es muy parecida –ojo, no igual, hay obvias diferencias, pero sí se acerca bastante- a la que se ha aplicado a Capitán América: Civil War. Me refiero al esqueleto de funcionamiento del argumento. Obviamente los resultados no son los mismos. Por eso a Capitán América: Civil War le metí cinco estrellas y a ésta le pongo cuatro. No estoy diciendo que Apocalipsis sea tan buena como Civil War. Lo que digo es que su fórmula de explotación del tema superheróico es más o menos la misma, o muy parecida. Así que los palos que le caen a una no me encajan con los elogios que le caen a la otra. Eso para empezar a polemizar.

Crítica de la película La bruja

Una de las propuestas de terror más inquietantes de este año. Renueva el interés por el género.

El cine de terror necesita encontrar nuevos caminos y/o redescubrir algunos que transitara en otros momentos para renovarse y eso es precisamente lo que hace La bruja. Frente a la aplicación de fórmulas repetitivas en la mayor parte de las películas del género que llegan a la cartelera, La bruja apuesta por volver a suscitar la incomodidad en el espectador convocando lo más siniestro que anida en nuestro interior y sacando a la luz la parte oscura de nuestros miedos e inquietudes. Su director muestra ser muy hábil y muy astuto a la hora de pulsar las teclas adecuadas para predisponernos a favor de lo que empieza siendo un aparentemente muy sencillo pero en el fondo muy elaborado juego de intriga y acaba por convertirse en una verosímil oleada de miedo visceral y atávico.

Crítica de la película El Olivo

El olivo. Iciar Bollaín vuelve a dar en el blanco desde la sencillez con una película de itinerario, supervivencia y reflexión.

Fiel a su cine. Fiel a sus intereses como cineasta. Fiel a su manera de entender cómo debe contarse una historia en la pantalla grande sin perder de vista la relación con la realidad y la verdad de sus personajes, Iciar Bollaín vuelve a destacarse como una de las directoras más sólidas del cine europeo.

Cantinflas ★★

Abril 12, 2016

Crítica de la película Cantinflas

Flojo biopic sobre la vida de Mario Moreno, en el que la interpretación de Óscar Jaenada (como el protagonista de El bolero de Raquel) es de largo lo mejor de la cinta.

Con algún tiempo de retraso, llega a las carteleras esta esperada película de Sebastián del Amo; la cual prometía un espectáculo por lo menos deslumbrante, y se ha quedado en una simple sombra de sus pretensiones iniciales. Un guion demasiado plano, además de mucha artificialidad de cartón piedra, es el principal problema de esta biografía autorizadísima del protagonista de Pepe. Trabajo sin asperezas que huye de cualquier controversia, para quedarse simplemente en el envoltorio más mediático con respecto a la existencia del cómico mexicano.

La opción por recrear el Hollywood dorado de los cincuenta al comienzo de la historia ya habla por sí sola de la cadena de errores que se avecinan. Durante los primeros fotogramas, Del Amo se empeña en escenificar una Meca del Cine supuestamente inolvidable, y lo que muestra es una caricatura estereotipada de la misma. Tales sensaciones quedan confirmadas con la aparición de un anodino Michael Todd, cuando éste intentaba reunir el dinero necesario para grabar La vuelta al mundo en ochenta días. El cineasta español elabora un retrato demasiado insípido del mítico productor, que exhibe su falta de entidad ante el encuentro con la bella y seductora Elizabeth Taylor. No es que los actores que interpretan a Todd (Michael Imperioli) y a Taylor (Bárbara Mori) estén especialmente ineficaces sus papeles, sino que el director no se esfuerza por otorgarles una identificación certera e imaginativa.

Crítica de la película Objetivo Londres

Simpática secuela que no pasa de ser una autoparodia. Imagino que los responsables de Objetivo: La Casa Blanca se encontraron desde el principio con un éxito de taquilla inesperado, cuando la película recaudó 100 millones de dólares sólo en USA y un total de 161 millones en todo el mundo, con 70 de presupuesto. Y decidieron lanzarse a la piscina de cabeza y anunciar una secuela. Pero como aquí nadie es tonto, lo hicieron con el mismo reparto, sí, pero con menos presupuesto que la primera entrega, pensando que el público podría picar con la película una vez, pero la segunda sería complicado que tuviese tanto éxito. Y así nos hemos mudado a Londres para una secuela tan disparatada como imposible. Aunque esas son sus mejores bazas.

Contando de nuevo con la mayor parte del reparto original (Gerard Butler, Aaron Eckhart, Radha Mitchell, Morgan Freeman, Angela Basset, Melissa Leo o Robert Forster) exceptuando aquellos que murieron en la primera entrega, la película cuenta como el viaje a Londres para el funeral del Primer Ministro británico, se convierte en una pesadilla cuando unos terroristas convierten la ciudad en un campo de batalla detrás del presidente americano. El resto de la trama (o lo que sea que es eso) se lo pueden imaginar de sobra. Mucha violencia y sangre (no han rebajado el nivel para alcanzar a más público con la censura y eso les honra) y poca tela que cortar. Entretenida, sin duda. Pero en conjunto nada termina de encajar.

Crítica de la película Orgullo + Prejuicio + Zombis

Orgullo + prejuicio + zombis. Entretenida parodia de la obra de Austen y el subgénero zombi.

Los muertos vivientes irrumpiendo en la clasista y esencialmente repulsiva sociedad pija británica de las novelas de Jane Austen están bien manejados como instrumento de parodia en esta entretenida película cuya clave es mantener un buen equilibrio entre la novela original que homenajea y la variante en clave de terror que propone la novela de Seth Grahame-Smith. Creo que el gran acierto es que ese equilibrio está bien llevado. El esqueleto de Orgullo y prejuicio está respetado lo suficiente para que sirva como esqueleto sobre el que tender el vestido exterior del holocausto zombi. Es algo que ya define bien esa especie de prólogo protagonizado por lo que el gran José Mota, maestro de risas, definiría como mosca perrera. También está muy bien expuesto en los títulos de crédito con esos dibujitos que dan el tono de parodia a todo el conjunto.

Crítica de la película Batman v Superman. El amanecer de la justicia.

Buena película pero con un guión que pelea por servir a dos amos.

¿Batman o Superman? ¿Batmansuperman? ¿Batman… y algo de Superman? Ese es el dilema al que se enfrenta el guión de esta película sobre la que lo primero que quiero decir es que me parece una muy buena película, aunque por distintos motivos no me ha acabado de convencer en algunos de sus aspectos tanto como en su momento me convenciera El hombre de acero. Me convence. Pero reconozco que no me emociona.