Crítica de la película Capitán Philips

Capitán Phillips, película de aventuras y suspense ejemplar. Tom Hanks que se postula para ser nominado al Oscar.

“Hay que ser fuerte para sobrevivir”. Así lo aclara en tono premonitorio el Capitán Phillips interpretado por Tom Hanks poco antes de despedirse de su esposa para hacer frente a una nueva etapa de trabajo lejos de casa, en el mar. Un mar lejano. Porque los mares siempre están siempre lejos de casa en la vida del marino. Son lo opuesto al hogar. El último reducto donde la aventura sobrevive tal y como siempre fue en este planeta que las nuevas tecnologías de la comunicación nos hacen pensar que se ha vuelto muy pequeño pero sigue siendo enormemente grande. Paul Greengrass otorga a esos primeros momentos de su historia un tono casi documental que parece sacado de un reportaje para la televisión sobre vidas reales.

Lo mismo puede decirse de los piratas capitaneados por Musa, interpretado por Barkhad Abdi. El director le dedica el mismo tiempo a mostrar el comienzo de su jornada como pirata, el reclutamiento, las barcas en la orilla… Aplicando la máxima sencillez a una narración estilo reportaje nos da un montón de información sobre cómo funcionan las redes de piratería en Somalia. Sus claves. Sus motivaciones. Sus deseos e intereses.