Crítica de la película Resident Evil: Capítulo final

Mejor que las dos películas anteriores, retoma claves de las tres primeras entregas.

Alice vuelve con fuerza. Y es inesperado, porque la última entrega de la saga de Resident Evil fue bastante floja en lo argumental y demasiado festiva y disparatada en lo tecnológico. Al contrario que aquella, aquí se han centrado en retomar las claves que le han dado identidad a la franquicia y además andando hacia atrás en el tiempo, pasando de un arranque de la película que remite a las claves “Mad Max” de la tercera entrega a una reentrada en la cuna de Umbrella Corporation que tiene mucho de la segunda película hasta volver a los orígenes de la Colmena que vimos en la primera entrega de Resident Evil, con homenaje al “momento de parrillada” que fue una de las secuencias más celebradas por los seguidores de la franquicia en aquel primero encuentro con Alice y sus peripecias.

Crítica de la película Resident Evil: Venganza.

Más videojuego y menos cine. Todo acción, poco diálogo, puro espectáculo visual sin argumento.

La quinta entrega de Resident Evil ha decidido quitarse la careta definitivamente y no se anda por las ramas. Quienes acudan a verla van a encontrarse menos película y más videojuego. De toda la saga es la que, tanto por su fórmula argumental como por la manera de expresarse visualmente y la convocatoria de personajes, nuevos y ya conocidos, es más cercana a los planteamientos del videojuego que inspiró la saga cinematográfica.

Bajo el punto de vista de quien esto escribe, eso no es bueno ni malo, sino simplemente una opción en la propuesta que los gestores de la franquicia han decidido hacerle al público en esta ocasión. Corre por nuestra cuenta aceptar dicha propuesta o no. Por ejemplo a mí no me ha gustado esa entrega incondicional al videojuego, aunque haya disfrutado el despliegue visual, ese alarde de acción constante y esa forma de trabajar el 3D, especialmente en las escenas de arranque que enlazan directamente con el final de la película anterior y sobre todo en su primera mitad, con ese enfrentamiento con los tipos del martillo-hacha gigante. También me ha gustado volver a ver a Milla. Siempre me gusta. Es grato para mis córneas. De ahí que en reconocimiento a mi friquismo por esta saga y a todos los friquis que la siguen, y como homenaje a los fanáticos del videojuego, le casco tres estrellas. No le puedo poner menos porque no me ha aburrido, no me ha engañado, y sobre todo es coherente con su propia propuesta interior. No le puedo poner más porque es la que más le ha dado la espalda al cine y conocedora de sus limitaciones ha decidido abrazar descaradamente su naturaleza como variante del videojuego ,sin complejos ni engaños. Un streptease definitivo de la franquicia.

Sin embargo es la más floja de toda la saga, que para mi gusto es un ejemplo perfecto de lo que le está pasando al cine comercial en los últimos años. De manera que Resident Evil cada vez me deja menos satisfecho como película y cada vez me interesa más como fenómeno cinematográfico y termómetro de la mutación y deterioro del cine de acción en beneficio de híbridos de otras formas de evasión y entretenimiento, como pueden ser el cómic, el videojuego, la televisión o el videoclip.

Lo curioso es que Resident Evil: Venganza es plenamente coherente consigo misma y se define voluntariamente a través de sus limitaciones, aceptando así plenamente su verdadera naturaleza. Sus carencias son una elección de sus creadores, no errores involuntarios. Por ejemplo no hay la menor intención de plantear una trama sólida. Muy al contrario: copian descaradamente la estructura narrativa de un videojuego, reduciendo al máximo el argumento para convertirlo en un paso de una pantalla a otra, o lo que es lo mismo, de un escenario recreado en la base submarina de Umbrella, réplicas de Nueva York, Tokio… al siguiente.

Tampoco intentan crear personajes o conflicto alguno entre los mismos. En su lugar, reclutan a clones que se dedican a agredirse indiscriminadamente e incluso pueden cambiar de bando constantemente, volviendo loco al espectador profano en la saga, por mucho que incluyan un prólogo explicativo de todo lo ocurrido en las entregas anteriores. En ese sentido la secuencia en la que Alice y la niña entran en la cadena de montaje de los clones es toda una declaración de principios, además de un guiño, no sé si voluntario o no, sobre la secuelización como fenómeno de explotación del cine convertido en franquicia que actualmente llega a la cartelera.

Esto entraña un riesgo para la película: haciendo de buena parte de sus personajes un ejército de clones hiperactivos cuya única motivación parece ser apretar el gatillo, éstos pierden automáticamente interés dramático para el espectador. No hay tensión dramática en toda la película, desprovista de argumento y sometida a diálogos muy tontorrones en los que Alice le repite una y otra vez a la niña la misma pregunta: ¿estás herida?... Y poco más.

Otro riesgo que trae aparejada esta fórmula de negación de toda construcción dramática para hiperbolizar la acción es la saturación del espectador. Las secuencias de acción encadenadas con nulo conflicto argumental conducen a un agotamiento de la atención del público, que encuentra dificultoso implicarse con la historia y los personajes y se convierte así en sujeto totalmente pasivo que apenas participa en lo que se le muestra en la pantalla. La acción necesita respirar con momentos de estructura narrativa más sólida, necesita un conflicto que construya el argumento, aunque sea tan leve como el que presentaba la saga de Resident Evil en sus cuatro entregas anteriores. La acción por la acción, sin argumento ni diálogos, conduce a ese cansancio que se hace notar especialmente en la pelea final en el hielo, que se alarga además innecesariamente y llega a hacerse algo pesada antes de encontrar su culminación.

Entiendo que el objetivo era darle al aficionado a la franquicia y al videojuego una sucesión de momentos anecdóticos en los que Resident Evil: Venganza se comporta como una especie de eco cinematográfico del videojuego, incorporando a personajes como Leon o Ada, recuperando a Rain y poniendo a Jill Valentine a darse de tortas con Alice… pero así el ritmo y el tono de la película acaba teniendo los mismos problemas que Underworld: el despertar o Ultravioleta, otra película protagonizada por Milla Jovovich. La acción y el espectáculo visual lo llenan y devoran todo, sin dar descanso al espectador ni dejar respirar una historia que queda reducida a mera anécdota argumental en su expresión más básica y cercana al videojuego: los personajes han de ir del punto A al punto B. Eso es todo.

Ojalá en próximas entregas recuperen algo del tono inquietante de la primera y deje de lado esta hipertrofia de lo trepidante que está dejando a la saga bastante desnuda de atractivos, si bien no deja de ser un entretenido espectáculo de acción y violencia inofensiva, ya sin el terror como compañero, o en todo caso convertido en un adorno más en esta tarta explosiva donde reina el gatillo fácil que me hace pensar si esa imagen del desenlace sobre el fin del mundo, que tiene la épica que le falta al resto del relato, no será una instantánea de la propia muerte del cine comercial o su mutación definitiva en un complemento de los videojuegos o de cualquier otra forma de ocio.

Inquietante, ¿verdad?

Miguel Juan Payán

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Crítica de la película Resident Evil: Ultratumba

La principal conclusión que he sacado tras salir del pase de prensa de Resident Evil: ultratumba es que los responsables de la saga tienen que currarse más los guiones, y si bien es una entrega muy entretenida, con el aderezo circunstancial del 3D, me ha dejado un tanto insatisfecho con sus resultados.

Como fanático seguidor de la saga que espera ansiosamente cada nueva entrega para pasar un buen rato viendo a Alice repartiendo cera, yo estaba dispuesto a empezar este comentario provocando al personal y soltando la exageración de que Milla Jovovich es la Lauren Bacall del cine de acción actual, pero la verdad es que he salido algo chafado de la proyección.

Paso a explicarme: no nos cuentan nada. Cada vez se lo curran menos a la hora de desarrollar personajes e historias, lo cual que a este paso si queremos tener un mejor tratamiento narrativo de la saga en su versión cinematográfica vamos a tener que tirar de los videojuegos, los libros o los tebeos, porque está claro que en el cine, al menos en esta entrega, sólo nos disparan imágenes impactantes, piruetas imposibles (y precisamente por ello poco verosímiles, esto es, de las que son capaces de sacarnos de la película) y un amontonamiento paulatino de escenas de acción sin demasiado ritmo, orden o concierto.

Se diría que, entontecidos con el juguete del 3D y las posibilidades visuales que permite (aunque no necesariamente interesados en ampliar las mismas o sus posibilidades narrativas jugando con la profundidad de campo o similar, insistiendo no obstante en disparar objetos varios contra el espectador de manera, eso sí, muy lograda), los artífices de la película han perdido interés por desarrollar los personajes que la habitan.

Prueba de ello es la facilidad con la que prescinden de los mismos. No voy a revelar aquí spoilers innecesariamente, pero cuando vean la película reparen en cómo se quitan a los personajes de encima como si fueran despojos narrativos, sin llegar a desarrollar mínimamente sus posibilidades, algo así como parte del decorado, poco más que las sillas, mesas, ordenadores y paredes dispuestos para recibir balas y permitir mayor lucimiento de las acrobacias de Milla y en menor medida de Ali Larter. A Sergio Peris Mencheta apenas le dejan presentarse, decir soy fulanito, y poco más. Y lo mismo se aplica al resto de los nuevos personajes, incluyendo a Wenworth Miller, que para ser la incorporación destacada de esta entrega en el papel de  Chris Redfield, hace poco más que apretar el gatillo (si obviamos el guiño a modo de eco de Prison Break de su presentación… suponiendo que sea un guiño… igual ante el páramo de propuesta argumental andaba yo a la caza y captura de algo mínimamente curioso, porque los chistes de revancha contra los productores a costa del personaje de Kim Coates o la bobadita de que aparezca una campeona de natación en el instituto justo cuando hace falta poner se a bucear se me quedaban cortas como propuesta humorística).

Ya digo que no me he aburrido. En absoluto. Es una entrega entretenida, con algunos momentos que recuerdan lo mejor de episodios anteriores. Pero por ejemplo al principio esperaba más del ataque de los clones (espero que Lucas no me denuncie por utilizar el término, igual lo tiene registrado como todo lo demás). Es espectacular, pero el amontonamiento de acción llega a abrumar y hasta despertó fantasmas en forma de ecos de Ultravioleta, otra de la Jovovich, notablemente más aburrida que ésta, o de lo más cansino de las secuelas de Matrix. Ya digo que el rollito destroyer funciona, pero la saturación de la maquinaria continua de demolición, disparos, machetazos, patadas y piruetas con cables pasa factura si no hay algo detrás desde el punto de vista de arco dramático y desarrollo de personajes que la sustente. Además, es un tanto reiterativa en algunos momentos.

Tampoco me ha convencido esa especie de innecesario, cansino y totalmente caduco tributo u homenaje a la saga de Matrix, con el villano de turno convertido en una especie de agente Smith inflado con esteroides “made in Umbrella” mezclados con el imprevisible Virus T. En ocasiones anteriores los villanos de la saga eran más elaborados e interesantes. Aquí, por aquello del ritmo,  incluso anticipan demasiado el enfrentamiento con el supermonstruito de turno (el pavo del hacha), que está bien, pero merecía más protagonismo y haberlo reservado para el final, en lugar del “hombre Martini” armado como si fuera un reportero del programa “Caiga quien caiga”.

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El desaprovechamiento del tipo del hacha afecta también a los otros elementos nuevos aportados a la saga en esta entrega, desde los zombis tuneladores hasta los dóberman tuneados, e incluso se hace notar en lo poco que aparecen los zombis, cuya contribución al total del metraje se queda ciertamente por debajo de las entregas anteriores. Y Resident Evil es sobre todo una saga de muertos vivientes, no lo olvidemos.

Por último tenemos un final que más que abierto o hijo del cliffhanger televisivo es más bien dejar la película inconclusa.

Resumiendo, que no progresan en la mitología de lo que podríamos denominar el Universo Umbrella o la saga de Resident Evil, aunque es entretenida y ciertamente el tiempo pasa volando viendo a Milla y Ali  repartir cera limonera a diestro y siniestro, aunque se repitan un poco y nos dejen con la sensación de que no nos han contado nada.

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Por otra parte, con esta entrega, y armándose con el 3D, el camino de la mutación del videojuego al cine se completa, en detrimento del cine, me temo, y consigue la hibridación total: estamos ante una película-videojuego, con la pega de que, al contrario que en un videojuego convencional, no podemos jugar porque el mando lo tiene en exclusiva el director.

Así que como peripecia de acción trepidante está bastante completita de escenas espectaculares, pero a estas alturas, en la cuarta entrega, incluso los más incondicionales seguidores de la saga queremos que bien abran nuevos caminos, o simplemente se lo curren más para desarrollarnos la línea narrativa, porque lo de la acción trepidante y visualmente impactante ya se le supone a toda película de Resident Evil.

Conste no obstante que digo todo esto pero, como frikiadicto al asunto y apuntando maneras para masoca, la msima tarde del día del estreno iré a verla otra vez con mi hija y otra gente, porque es un rato entretenida, aunque contar, lo que es contar, no cuente casi nada.

Y pensar que al principio, con los paraguas (umbrella) y la lluvia en la calle japonesa parecía que iba a ser otra cosa…

Miguel Juan Payán

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EN PORTADA:
Reportaje: Resident Evil Ultratumba 3D

Trabajando con las mismas cámaras de filmación en 3D que se utilizaron en Avatar, Paul W. S. Anderson regresa a la silla del realizador para dar un salto cualitativo hacia una nueva fase de la saga de Resident Evil con esta película en la que ha contado con un presupuesto oficial de 60 millones de dólares y se ha acercado más que nunca a la última edición del videojuego.

Entrevista: Milla Jovovich
Ha sido modelo, niña actriz, diseñadora de moda, cantante… pero los fans la adoran especialmente por sus papeles de acción en Resident Evil o El quinto elemento. Milla Jovovich nos habla de cómo ha sido lo de ponerse las botas de Alice por cuarta vez para Resident Evil: Ultratumba y lo de volver a tener a Paul W. S. Anderson, ahora su marido, dirigiéndola en la franquicia

Entrevista: Ali Larter
Con Clear Rivers en Destino final, Niki Sanders en las cuatro temporadas de Héroes y Claire Redfield en las dos últimas de Resident Evil parece que Ali Larter se ha hecho un sitio muy claro entre las heroínas de la ciencia ficción. Hablamos con la actriz en ComicCon sobre la cuarta de la saga de Resident Evil y sobre su reciente embarazo, que la va a mantener alejada de las cámaras durante una temporada.

Reportaje: El aprendiz de brujo
Nicolas Cage incursiona en el territorio de Harry Potter con esta película en la que interpreta a un poderoso brujo que bien podría ser también heredero del Gandalf de El señor de los anillos, si bien sus aventuras tienen lugar en nuestros días, con los desfiladeros de acero y cristal de una gran ciudad como paisaje para sus aventuras. Aunque en realidad todo empezó con el largometraje de dibujos animados Fantasía…

Entrevista: Nicolas Cage
Empezó su carrera siendo el sobrino de Francis Ford Coppola. Pero Nicolas Cage pronto se haría un nombre gracias a su facilidad para protagonizar películas cargadas de acción, como Con Air o Cara a cara (Face/Off) y al mucho prestigio y reconocimiento que le supuso el Oscar por Leaving Las Vegas. Este verano el actor nos traerá su encarnación de un mago en El aprendiz de brujo, producida por el omnipresente Jerry Bruckheimer. El filme es una reversión del mítico segmento de Fantasía en el que Mickey Mouse hace sus pinitos con la brujería

OTROS ESTRENOS DEL MES
El Americano, Come , reza, ama, The Runaways, La cena de los idiotas...

AVANCES
Capitán América, Thor...

SERIES TV.

Entrevista: David Duchovny
No le pasa desapercibido a David Duchovny que los tabloides han intentado establecer paralelismos entre su carrera y su vida personal. Hace dos años, Duchovny aparecía en los titulares de todo el mundo cuando anunciaba que entraba en rehabilitación por su adicción al sexo y que se había separado de su esposa, la actriz Téa Leoni. Mientras, su papel como el sexualmente voraz, enloquecedoramente impulsivo y confuso sin remedio, novelista Hank Moddy en la controvertida serie Californication, le ha visto ganar el Globo de Oro y recuperar parte del brillo perdido de sus días como protagonista en Expediente X.

Reportaje: Joss Whedon
Desde que entró en el mundo de la televisión, Joss Whedon parecía destinado a revolucionar un medio que cada día daba más importancia a la figura del guionista. Junto a nombres como los de Aaron Sorkin, David Simon o JJ Abrams (quizá al que más se parece), Whedon ha sido el creador de algunas de las series más importantes de los últimos quince años y nos ha regalado personajes que se han convertido en iconos de la cultura popular, esa que tanto ha influido en su carrera. El que haya sido elegido como director de Los Vengadores para Marvel, parece situarle al fin en el sitio donde siempre debió estar.

FICHAS ACTORES TV:
Zach Braff, Jason Priestley, Anna Torv y Cameron Richardson

FICHA SERIES DE TV: Gossip Girl

COLECCIONABLE HISTORIA DEL CINE
Capítulo LXIX
Directores de fotografía
La luz es la energía indispensable para el cine. Explotada, esculpida, modelada como arcilla visual por los directores de fotografía, la luz es la maestra de los contornos, cuya presencia o ausencia marca a los personajes tanto como sus variopintas costumbres y comportamientos en cada escena. El tono, el clima estético e incluso la psicología de los personajes quedan marcados inevitablemente por el uso de la luz.

SECCIONES FIJAS

16 FICHAS CRÍTICAS
Airbender: El último guerrero, , Centurión, Franklyn, Intrusos en Manasés, Karate Kid, Madres e hijas, Mis tardes con Margueritte, Noche y día, Origen, Pesadilla en Elm Street: El origen, , Repo Men, Splice, The girlfriend experience, The Killers, Toy Story 3, Zombis Nazis

4 FICHAS CLÁSICAS
Adán y Eva (1956), Akelarre (1984), Brubaker (1980), Homecoming (1948)

4 FICHAS SERIE B
Agente especial (1955), Baby Face Nelson (1957), Rodan, Los hijos del volcán (1956), The Bonnie Parker Story (1958)

FICHA CLÁSICO: Lee Marvin

PELÍCULA MÍTICA: El submarino (1981)

OTRAS SECCIONES
Noticias, Correo del lector, Mundo fantástico, Novedades Novedades DVD

2 POSTERS GIGANTES
Resident Evil: Ultratumba y Los Mercenarios



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