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Entrevista Leonardo Sbaraglia nos habla de Una pistola en cada mano

Diciembre 05, 2012

La entrevista con Leonardo Sbaraglia, uno de los muchos protagonistas de Una Pistola en cada Mano, la última película de Cesc Gay, no podía empezar mejor, ni de forma más curiosa. Estamos en mitad de la calle, en pleno Madrid, y tras un tiempo encerrados en un cine, el mono de tabaco hace acto de presencia. Enciendo un cigarro mientras a Sbaraglia le hacen unas fotos, pensando que va a tardar algo más. Pero cuando llega el cigarro está casi entero y le pregunto si le molesta el humo. Divertido, con simpatía, coge el cigarro de mi mano, me pide permiso para darle una calada y me lo devuelve tras hacerlo. Eso da pie a una charla distendida y cercana sobre una película que esconde mucho más de lo que su comedia podría sugerir, y de todo ello nos habla el actor.

La entrevista con Leonardo Sbaraglia, uno de los muchos protagonistas de Una Pistola en cada Mano, la última película de Cesc Gay, no podía empezar mejor, ni de forma más curiosa. Estamos en mitad de la calle, en pleno Madrid, y tras un tiempo encerrados en un cine, el mono de tabaco hace acto de presencia. Enciendo un cigarro mientras a Sbaraglia le hacen unas fotos, pensando que va a tardar algo más. Pero cuando llega el cigarro está casi entero y le pregunto si le molesta el humo. Divertido, con simpatía, coge el cigarro de mi mano, me pide permiso para darle una calada y me lo devuelve tras hacerlo. Eso da pie a una charla distendida y cercana sobre una película que esconde mucho más de lo que su comedia podría sugerir, y de todo ello nos habla el actor.

Cuéntanos un poco, ¿cómo surge para ti esta película tan especial que es Una Pistola en Cada Mano?
Bueno, el inicio de este proyecto forma parte, obviamente, del mundo de Cesc Gay, y en mi caso yo empiezo a formar parte de este proyecto muy en el último momento, afortunadamente, porque Cesc Gay es un director que yo admiro, de los que más admiro de este país, de los que más siento que tiene que ver con mi mundo, con lo que a uno le interesa contar, con el tipo de cine que a uno le interesa ver. Yo vi En La Ciudad en San Sebastián hace muchos años, vivía en ese momento en España, y me volví loco. Me parecía un director que hablaba de uno mismo, que hablaba de mí, y a partir de ese momento siempre quise y quise y quise trabajar con él, y por suerte se dio, y es la primera espero de muchas.

Dices que En La Ciudad sentías que hablaba de ti, y esta película habla de todos nosotros, de los hombres.
Por supuesto, no, no, sin lugar a dudas. Y eso no hay que cortarse un pelo en decirlo. Es una película que cuenta de manera muy realista lo que nos pasa a todos los hombres. Hasta el mismo Beckham, estoy seguro. O Messi. No pasa nada. Me parece que es una película que ataca justamente el tema del rol, el rol masculino, el rol de ese macho, ese cowboy, ese tipo que se las tiene que saber todas, que tiene que ser el más polla, el más… Hay que empezar a cambiar eso, hay que empezar a cambiar ese modelo tonto del éxito y empezar a tener un modelo más humano, más vulnerable, más de verdad. Salir del armario en ese sentido.

Personajes que quieren vivir ese rol de macho, pero que al final terminan siempre recostándose en las mujeres…
Sí, porque en definitiva también es eso, y muchas veces las mujeres cometen el error de querer ser madres de sus parejas, tener ese rol, y sus parejas dejarse ser un poco hijos, y eso es algo que también supongo que hay que cambiar. La relación con la madre es la relación con la madre, y con la pareja es con la pareja. Y está bueno que eso también cambie. Pero sí, claro, los hombres somos hombres también un poco tontos, un poco inseguros, un poco absurdos, un poco sórdidos, un poco cobardes… Eso es lo que se acentúa en la película. Por supuesto que también somos otras cosas, ¿no? Pero somos fundamentalmente eso.

¿Cómo se trabaja un personaje, una película, que son casi cinco pequeñas películas, casi cinco cortometrajes?
Bueno, en mi caso, en lo personal, yo entré casi al final de la película, fui de los últimos que entró en la película y sabía que ese lenguaje estaba claro, sabía que formaba parte de muchas otras historias. Pero bueno, uno en ese sentido como actor trata de hacerlo lo mejor que puede y de tratar de entenderse lo mejor posible con el director y de tratar de expresar de manera precisa y minuciosa y abierta y desnudar la intimidad delante de todo ese equipo y ese director que casi no conoces pero que admiras, y con ese otro actor que casi no conoces pero que también admiras como es Eduard Fernández.

¿Con qué se quedaría Leonardo Sbaraglia de su personaje? ¿Qué es lo que siente más cercano de ese hombre que sufre un ataque de pánico en el IKEA?
Por suerte no tengo ese tipo de problemas, la verdad (risas). Tendré otros, pero ese tipo de problemas no. Pero me identifico con haberse escapado de algunas inseguridades, ¿no? Pensar “bueno, no me he visto con este tío desde hace tantos años, ¿por qué?” uno a veces se aleja de personas porque tiene miedo o porque quiere ir hacia otro lado, y de pronto siente la necesidad de recuperar algo que habías perdido. Y eso sí, eso es algo con lo que yo me identifico con el personaje. Tratar de recuperar eso.

Y a partir de ahora, ¿qué es lo siguiente para Leonardo Sbaraglia?
Bueno, estuve rodando una película en Argentina, que es una coproducción con España, que dirige Alberto Lequi con Ariadna Gil, que se llama Sola Contigo. Estuve haciendo también teatro en Argentina. Tengo varios proyectos de cine también para el año que viene, en Argentina, que todavía no están del todo confirmados, pero ojalá que se confirmen pronto. Tengo un proyecto con el mismo Ricardo Darín para hacer en agosto en Argentina, que es otra coproducción con España y con Francia. Por suerte con proyectos por delante. Por suerte a pesar de este momento tan delicado que estamos viviendo todos, porque esto ha cambiado para todos. Y la película también habla de eso, que creo que es lo bonito. Habla de la crisis y también del mundo, y de cómo nos van queriendo tirar del barco.

Jesús Usero

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