Crítica de la película Batman Begins de Christopher Nolan

Se nos conoce por nuestros actos

Respeto. Eso es lo que hace de Batman Begins un fenómeno esencial para el cine que además se metió en el bolsillo a los espectadores resucitando a un personaje que estaba sumido en la escombrera de los juguetes rotos de Hollywood después de ser triturado en la maquinaria de sobrexplotación de la industria audiovisual estadounidense. El Batman con pezones debe haberle ganado una chabola de dos plantas en el infierno a Joel Schumacher. Una planta por Batman Forever y otra por Batman y Robin. Pero la visión del Hombre Murciélago que diera en su momento Tim Burton tampoco acabó de convencerme. Retrocedo en el tiempo haciendo un flashback estilo Nolan, y recuerdo el día que asistí al preestreno de prensa de Batman y sigo sin dejar de preguntarme por qué Burton no le echó un par y la tituló ¡Joker!, con signos de admiración y todo.

Crítica de la película Dunkerque

Muy buena. Necesito verla urgentemente otra vez. Brillante reescritura del género bélico.

Christopher Nolan ha vuelto a hacerlo. Ha vuelto a poner en evidencia a quienes afirman que es un “cineasta sobrevalorado”, fórmula ya repetitiva y cansina, poco original, lugar común de sus detractores, que conforme avanza la carrera de este auténtico maestro capaz de impartir lecciones de cine en cada una de sus películas quedan cada vez más puestos en cuestión respecto a sus propios conocimientos cinematográficos. Es así de claro. Hay que mojarse ya. Y qué mejor momento para mojarse que Dunkerque: el cine de Nolan puede gustarte o no, estás en tu derecho. Pero negarle el pan y la sal como director es ya absurdo. Y Dunkerque lo pone nuevamente de manifiesto. Es una de sus mejores películas, y tal como apunté a modo de especulación en algunos de mis comentarios previos, finalmente, con la película vista, es ciertamente un nuevo punto de partida para su carrera que se amplía en horizontes y retos con este nuevo largometraje que además demuestra que el juego con el tiempo es el cemento sobre el que levanta el entramado narrativo de su estilo como autor.

Interstellar, trailer

Diciembre 14, 2013
Primer tráiler de Interstellar de Christopher Nolan con Matthew McConaughey, Jessica Chastain, Anne Hathaway, Michael Caine, Casey Affleck y Wes Bentley

Noviembre 2014 en cines.

Crítica de la película El caballero oscuro, La leyenda renace

Nolan pone el broche de oro a su saga de Batman con una obra maestra del cine. Una película que supera todas las expectativas, que eran extremadamente elevadas tras esa pedazo de película que fue El Caballero Oscuro y que sirvió para redefinir el cine de superhéroes, aquí haciendo el más difícil todavía para cambiar las reglas del juego de los blockbusters. El listón se ha puesto a una altura desmesurada porque Nolan ha demostrado que se puede y se debe hacer un blockbuster cargado de acción, trepidante y épico, pero a la vez lleno de personajes memorables, drama humano y social que se conjuga de forma espectacular, vibrante y emotiva en uno de los mejores cierres que se puede dar a una trilogía jamás visto en una sala de cine.

Olvídense de los Peter Jackson, los James Cameron y similares de rigor. En lugar de apostar por las nuevas tecnologías y vender la vida por epatar visualmente al espectador, sin que haya mucha tela que cortar en el guión, Christopher Nolan siempre ha apostado por hacer de sus guiones y su tradicional forma de contar el cine su mayor baluarte. Hacer historias que realmente interesen al espectador, con personajes que traspasen la pantalla y te lleven a un mundo ficticio pero real, aunque se trate de cómo controlar los sueños de la gente. Aunque se trate de un tipo enmascarado con capa y un coche que parece un tanque. Nolan apuesta por esas historias que se nos quedan dentro, que no nos dan todo mascado y pulido para que no tengamos que pensar. Películas que te apetece repetir a los dos minutos de terminar la proyección. El auténtico revolucionario del cine moderno es Christopher Nolan, y ni señores del Anillo, ni Avatares ni Matrix varios van a cambiar eso.

 

El caso que no es ocupa no es sino una demostración más del enorme atractivo que tiene el mercantilismo cinematográfico. El hecho de que coincidan en el tiempo dos películas que por su temática y estética son incluso difícilmente diferenciables es la constatación definitiva de que en Hollywood dinero llama a dinero.

No se trata en esta ocasión de un plagio ni de una cinta realizada a rebufo de otra, sino de dos filmes coetáneos en el tiempo por pura casualidad. Ambos cuentan con elencos de rostros célebres y con calado entre las audiencias, y en el caso de El Prestigio, con un realizador adorado (y sobrevalorado en demasía) en los últimos tiempos, a saber: Christopher Nolan.
El ilusionista y El truco final giran en torno al mundo de la magia, al de los ilusionistas que durante el siglo XIX amenizaron con éxito los escenarios de teatros de diverso bagaje, desde los de los pueblos más humildes hasta el Albert Hall londinense.

Para recrear dicha época, sendos filmes cuentan con unos decorados exquisitos y detallados, es decir: un diseño de producción y dirección artística muy logrado. Sin embargo, si bien El truco final fue nominado a los premios de la Academia por su dirección artística, es mi deber alabar por el contrario la de El ilusionista, no porque sea mejor (que quizás así sea) si no porque consigue con un budget mucho menor (16 millones de dólares frente a los 60 del film de Nolan) una ambientación tan notable como digna de admiración.

Crítica de la película Origen (Inception) de Christopher Nolan

Origen (por motivos del propio argumento me cuesta no llamarla por su nombre real, Inception), es sin duda la joya de la cartelera del verano. Una lección de cine total y envolvente que reinventa los códigos del relato de intriga y supera cualquier otra película de acción que hayamos visto este año. Origen es original, inteligente y sorprendente, y demuestra que Christopher Nolan es un cineasta imprescindible en estos tiempos en los cuales tantos de sus colegas se limitan a prodigarse en la repetición, la falta de originalidad y el exceso visual sin contenido.

Nolan no. Nolan sabe lo que hace. Es un maestro, como demostró con El caballero oscuro, y ésta película es una nueva prueba de ello. Habrá algunos desnortados y desnutridos de ideas propias que dejándose guiar cual rebaño de borregos por sus “guías espirituales” de la caverna “progre” e intelectualoide caigan en la misma trampa en la que ya cayeron a la hora de juzgar El caballero oscuro, y no viendo más allá de sus narices, se despisten y obvien todo el gran cine que lleva dentro esta maravilla de película  simplemente porque es una producción norteamericana.

Página 5 de 5