A la venta en quioscos

A la venta en quioscos

También podéis ojear la revista, incluso desde desde dispositivos móviles:

o bien pinchad aqui para verla a pantalla completa

Síguenos en

Sylvester Stallone aprovechó un momento del rodaje de Rambo: Last Blood, para mostrar el nuevo cuchillo de su personaje.

Ha sido a través de su perfil de Instagram donde Sylvrster Stallone ha empezado a compartir con el mundo fotos del rodaje de Rambo: Last Blood, entre ellas la de su nuevo cuchillo, una herramienta imprescindible para Rambo desde la primera película y que tiene nuevo diseño y nombre, Heartstopper.

Una idea descartada para Rambo 5 será uno de los nuevos proyectos de Sylvester Stallone, hunter.

Cuando Rambo 5 era apenas un proyecto y ni siquiera se sabía si sería una realidad, las distintas ideas para llevar la película a la pantalla llenaron la red. Una de ellas fue tan descabellada como divertida, entre otras que incluían formar pareja con Jackie Chan. La idea que más llamaba la atención y que en un momento fue la elegida para llevar la película a la pantalla, veía a Rambo enfrentarse a un monstruo, en la mejor tradición de Predator.

Nueva foto Rambo V y fichaje de Paz Vega.

La actriz Paz Vega protagonizará junto a Sylvester Stallone la quinta entrega de la saga Rambo. Si la semana pasada nos enterábamos del comienzo del rodaje de la nueva película de la franquicia mediante unas fotos en las que Stallone aparecía vestido de vaquero y en un rancho, ahora con la filmación ya en marcha comienzan a llegar noticias tan sorprendentes como la de la participación de Paz Vega. .

Sylvester Stallone publica las primeras imágenes para promocionar Rambo V.

Según avanzó Stallone, en esta nueva aventura el torturado veterano de Vietnam deberá rescatar a la hija de uno de sus mejores amigos, que ha sido secuestrada por un peligroso cartel de la droga de México. Rambo se ve obligado a volver a la acción y cruzar la frontera de México con Estados Unidos para ajustar cuentas. El actor, que tiene pendiente de estreno este mismo año la continuación de Creed, retoma así otro de sus papeles icónicos a sus 72 años de edad. Con el rodaje en marcha es posible que en los próximos días comiencen a aparecer más noticias acerca de la película, sin embargo, habrá que esperar hasta finales de 2019 o comienzos de 2020 para ver de nuevo al mítico héroe en acción.

Crítica de la película Creed, la leyenda de Rocky

Creed, la leyenda de Rocky. La mejor de la saga desde la primera.

El regreso de Sylvester Stallone al personaje que le diera la fama se ha convertido en una de las propuestas de cine de evasión mejor concebidas por la máquina de producir ficción de la industria de Hollywood.

Creed recupera y actualiza las mejores cualidades de la película que la inspira, claramente la primera entrega de la saga de Rocky, curiosamente lo mismo que le ocurre a El despertar de la fuerza con La guerra de las galaxias, a Mad Max: furia en la carretera con Mad Max: el guerrero de la carretera y a Los odiosos ocho con Reservoir Dogs. Eso me hace sospechar que estamos en una clara tendencia de relectura de películas preexistentes más exigente que los fallidos intentos de remake y reboot que han caracterizado el cine comercial en los últimos años con fallidos intentos de reproducir lo precedente que en el fondo venían a contarnos más o menos lo mismo, pero con más instinto de mera explotación que de renovación sincera de la propuesta.

Crítica de la película Los Mercenarios III

Digna sucesora llena de acción y humor, aunque algo inferior a las anteriores. Al menos para quien esto escribe. Luego podremos discrepar todos y debatir sobre gustos, intereses, preferencias o posturas al respecto de una película que, antes de su estreno, ya ha generado suficiente polémica como para que por un lado llene los cines y por otro los vacíe. Polémica que ha ido desde la aparición de la película online en calidad DVD en la red 20 días antes del estreno a la supuesta (pero muy supuesta) mofa que hace de la Legión el personaje de Antonio Banderas en un momento determinado de la película. No, no hay mofa, se lo garantizo a todos los lectores. Lo que hay es unas ganas enormes de entretener y de hacer un personaje con aire de comedia, pero cargado de drama. Más adelante lo explicamos con detalle.

Por otro lado también se ha hablado mucho de la ausencia de sangre en la película debido a la rebaja que querían los productores, de la temida R (que incluye sangre y vísceras a gogo, desnudos y tacos en inglés y a las que sólo pueden acceder mayores de 17 años o menores acompañados), al PG13 de esta película, que permite al público adolescente llenar las salas pero que reduce el nivel de sangre en la película a casi nada. Algo que tampoco está mal ni afecta a la trama, ni perjudica a las escenas de acción. Además, se supone que cuando se estrene como es debido en el mercado de vídeo tendremos la versión más explícita. Pero, qué quieren que les diga, no es algo imprescindible. La acción llena la pantalla, hay tiros, muertos y explosiones como para llenar diez películas normales y sigue siendo tan trepidante como las anteriores. En algunas cosas incluso más.

Tampoco entiendo las críticas negativas que está recibiendo la película en Estados Unidos y por parte de algunos fans que la basan en la ausencia de sangre y en lo poco original del guión y el desarrollo de la trama. ¿En serio? ¿A estas alturas? De nuevo, alguno entra despistado a la sala y se cree que va a ver Shakespeare o algo por el estilo. Son Los Mercenarios, es cine de evasión pura que homenajea al cine de acción de los ochenta, aunque la sensación que uno tiene al ver la película es que en esta ocasión es más deudora de los 90 que de la década anterior. Mayor presupuesto, menos explícita, más espectacular, más concebida para el gran público que sólo para los amantes de la acción. Que al final es de lo que se trata. De que un género como éste siga teniendo su nicho en la taquilla y entre el público, que cada vez tiene menos posibilidades de ver este tipo de cine en la gran pantalla. Acción pura y dura, sin aventuras, sin cómics, sin más que tiroteos, explosiones, artes marciales, vehículos y similares. Todo junto en la misma película. Merece la pena pagar la entrada y merece la pena ver la película en una sala de cine.

La trama trae a Barney Ross y sus chicos un villano del pasado, desconocido para nosotros, y antiguo miembro del grupo, supuestamente muerto. Barney siente que sus amigos pueden morir si quieren vengarse del sujeto, así que decide formar un grupo de jóvenes Mercenarios para atrapar al sujeto en una misión suicida en la que las cosas no salen como se esperaba. El director australiano casi debutante (es su segunda película) Patrick Hughes, sabe cómo presentar la película con dos escenas de acción sensacionales que, además, introducen a tres personajes y actores queridos por todos como son Wesley Snipes, brutal incorporación, esperemos que sigan sacándole partido, Mel Gibson, villano de la función y el rey en lo suyo, y Harrison Ford, tomando el papel de Bruce Willis en las anteriores como intermediario de la CIA, con mucho humor y socarronería.

Jesús Usero

COMENTA CON TU CUENTA DE FACEBOOK

©accioncine

Primer teaser trailer de Los Mercenarios 3 con Sylvester Stallone, Jason Statham, Jet L, Antonio Banderas, Wesley Snipes, Mel Gibson, Dolph Lundgren, Harrison Ford, Arnold Schwarzenegger, Kellan Lutz, Terry Crews, Kelsey Grammer, Robert Davi Randy Couture...

Agosto 2014 en cines

Crítica de la película Plan de escape.

Buena propuesta de cine de acción carcelario con dos pesos pesados frente a frente.

El encuentro de Sylvester Stallone y Arnold Schwarzenegger como coprotagonistas de pleno derecho en esta película tiene para los aficionados al cine de acción de los 80 y 90 el mismo significado que tuvo para los aficionados al western clásico el encuentro de John Wayne y Robert Mitchum en El Dorado (Howard Hawks, 1966). Ver frente a frente a estos dos actores que durante años compitieron por ponerse la corona de estrellas más taquilleras del cine de acción es sin duda el mayor atractivo de esta película, porque hasta el momento los encuentros de Stallone y Schwarzenegger en la saga de Los mercenarios han situado la contribución del segundo en una clave de cameo alargado en la segunda entrega. Pero lo mejor de Plan de escape es que ofrece mucho más que la simple anécdota de ese encuentro ante las cámaras. No se limita a poner juntos en la misma historia a Stallone y Schwarzenegger, sino que además tiene un buen guión con el que se convierte en una buena propuesta de cine de acción de temática carcelaria. De hecho, es la película más entretenida y sólida que ha protagonizado Stallone en los últimos tiempos. Puro cine de evasión, nunca mejor dicho. Su argumento con ecos kafkianos es un buen punto de partida para lo que se convierte en un interesante híbrido de géneros. Es sobre todo una aventura carcelaria en toda regla, pero en el momento oportuno incorpora elementos propios del cine de ciencia ficción que adornan su embalaje de manera externa: la prisión futurista de máxima seguridad en la que están encerrados los protagonistas aporta un paisaje novedoso para la tradicional aventura de fugas carcelarias. Además funcionan bien las subtramas de intriga, que reposan sobre actores suficientemente sólidos como para que el encuentro Stallone y Schwarzenegger salga reforzado. El casting es uno de los aciertos de la película. Frente a dos iconos del cine de acción de los 80 y 90, la película cuenta con un villano ejemplar que trabaja en un registro completamente distinto y le aporta un estilo siniestro e inquietante a la trama de intriga: Jim Caviezel, a su vez respaldado en lo referido a la acción física por otra figura icónica, Vinnie Jones. Jones habla el mismo lenguaje que Stallone y Schwarzenegger, eminentemente físico y de acción. Pero Caviezel juega en otra liga interpretativa. Brillante protagonista de la serie Person of Interest, es uno de los actores más dotados de su generación y aporta no sólo elegancia y estilo de villano ejemplar, sino que incluso recuerda el excelente trabajo desarrollado por Patrick McGoohan como antagonista de Clint Eastwood en un clásico del subgénero carcelario, Fuga de Alcatraz (Don Siegel, 1979). Añadan a Caviezel los otros cuatro secundarios destacados en las subtramas de la película, Sam Neill, Amy Ryan y Vincent D´Onofrio y entenderán por qué creo que estamos ante una de las películas más sólidas protagonizadas por Stallone y Schwarzenegger en esta etapa de retorno al estrellato en el cine de acción que están llevando a cabo ambos actores en estos dos últimos años. Mejor y mucho más divertida que la otra película carcelaria de Stallone, Encerrado (John Flynn, 1989),y que su asociación con Kurt Russell en Tango y Cash (Andrey Konchalovsky, Albert Magnoli, 1989), que también contaba con su episodio de cárcel y fuga, es una especie de fusión inteligente de ambas mucho mejor construida argumentalmente. En el momento adecuado, con el ritmo y la progresión adecuada de personajes, situaciones y acontecimientos, va incorporando nuevos elementos al puzle en el momento adecuado, de manera que se mantenga el interés del espectador. El descubrimiento del lugar en el que se encuentra la cárcel es un ejemplo de ello. También la presentación de la conspiración del personaje de Caviezel.

La película contiene varios momentos que harán las delicias de los seguidores de ambos actores, pero en los cara a cara, Schwarzenegger saca cierta ventaja sobre Stallone. Ambos tienen sus momentos de lucimiento, pero no cabe duda que los de Schwarzenegger funcionan mejor, porque su personaje es más caricatura, juega con su papel como icono del cine de acción sin tomarse tan en serio el tema como Stallone. Schwarzenegger se muestra más relajado y flexible frente a Stallone, más rígido. Esa rigidez ha estado siempre presente en la carrera de Stallone, empeñado en tomarse demasiado en serio su papel como icónico héroe de acción y en buscar justificaciones para sus personajes. Como si tuviera que seguir demostrando algo después de ser indiscutiblemente una de las estrellas más taquilleras de su generación. El punto más flojo del guión de Plan de escape es precisamente ese intento de justificar y proporcionarle una motivación a su personaje. Un pasado que el personaje no necesita para funcionar, del mismo modo que no necesita justificación alguna. Schwarzenegger siempre ha estado menos atado y ha sido más flexible que Stallone. Siempre ha sido capaz de reírse de su propia imagen como icono del cine de acción. Stallone siempre se ha tomado demasiado en serio esa etiqueta. Quien lo dude puede comparar las comedias de uno y de otro. Comparen Los gemelos golpean dos veces, Poli de guardería, El último gran héroe, Mentiras arriesgadas, Junior o Un padre en apuros frente a Rhinestone, Oscar ¡quita las manos! o ¡Alto o mi madre dispara!

Esa mayor flexibilidad de Schwarzenegger le da ventaja en este duelo de titanes que se traduce en una de las películas más entretenidas que he visto este año.

Espero que sea un éxito y que eso permita más encuentros  entre Schwarzenegger y Stallone, que en Plan de escape han demostrado que pueden ser algo así como los Fred Astaire y Gene Kelly del cine de acción.  

Miguel Juan Payán

©accioncine

COMENTA CON TU CUENTA DE FACEBOOK

Crítica de la película Una bala en la cabeza

Buena alianza de dos grandes del cine de acción, Stallone y Walter Hill.

Walter Hill es una auténtica institución en el cine de acción, con una filmografía que aporta un buen puñado de títulos esenciales para definir el cine de acción de varias décadas, como Forajidos de leyenda, La presa, The Warriors, Limite 48 horas, Calles de fuego, Danko: calor rojo, El último hombre. Si añadimos a ello su faceta como guionista de La huida, de Sam Peckimpah y su papel en la creación de Alien, queda claro que es uno de los pilares del cine americano desde hace varias décadas. Por eso los aficionados al buen cine de acción esperábamos con interés su encuentro con Sylvester Stallone, que en mi opinión da como resultado un sólido largometraje de acción capaz de suscitar cierta nostalgia ochentera y respetar las claves de autoría del cine de Hill al tiempo que le proporciona al actor uno de los personajes más sólidos que ha interpretado en la pantalla.

Los aficionados al cine policíaco encontrarán en Una bala en la cabeza un esquema argumental con el que sin duda podrán reconocer la fórmula aplicada en otras películas de Walter Hill, que fue el encargado de poner de moda las buddy movies, o películas de amiguetes, en el cine de los ochenta con Límite 48 horas, contribuyendo de paso a que Eddie Murphy pudiera poner el primer ladrillo para su estrellato incluso antes de protagonizar Superdetective en Hollywood. Basado en la improbable amistad entre dos tipos muy distintos sometidos a una situación de peligro relacionada con su arriesgada actividad profesional y obligados a aliarse para sobrevivir, una fórmula que Hill extrajo de la filosofía del cine de acción y evasión de Howard Hawks, John Ford, John Sturges o Robert Aldrich (podríamos rastrearla en clásicos como Dos cabalgan juntos, Duelo de titanes O Comando en el mar de China, entre muchas otras), ese planteamiento argumental ha sido aplicado por el director, heredero de todos estos grandes cineastas, en varias ocasiones, por ejemplo en Danko: Calor rojo y regresa, ligeramente actualizado y algo más oscuro y menos festivo que en películas anteriores, para convertirse en el pretexto argumental de Una bala en la cabeza.

La película podría ser definida como un eficaz entretenimiento con una trama argumental sencilla y ligera, poco más que un boceto acomodado a las características de revival nostálgico del cine de evasión producido en la década de los ochenta que grandes figuras de aquellos tiempos como Arnold Schwarzenegger, Sylvester Stallone o Bruce Willis han elegido para mantener viva su carrera en su madurez. No es, evidentemente, Los mercenarios, pero los que en su momento disfrutaron del cine de acción protagonizado por Stallone o dirigido por Hill pueden reencontrarse aquí con un esquema que les resultará tremendamente familiar. Por ejemplo a través del personaje del villano, interpretado por Jason Momoa, el Karl Drogo de la serie Juego de tronos y el Conan del largometraje más reciente estrenado sobre el personaje que creara Robert E. Howard. El hombre es un derivado de todos esos otros villanos de la filmografía de Hill, tipos siempre imprevisibles, físicamente hipertrofiados, más siniestros porque uno nunca sabe por dónde le van a salir y en general, como afirma una línea de diálogo, no parecen interesados por el dinero. Físicamente próximo al villano Billy Oso que encarnara Sonny Landham (el indio de Depredador) en Límite 48 horas y psicológicamente tan pirado e individualista como sus villanos más sádicos: el Raven al que diera vida Willem Dafoe en Calles de fuego o el Hickey encarnado por Christopher Walken en El último hombre. De manera que por estos y otros detalles de estilo y planteamiento hagan el favor, señores críticos de alto standing de no negarle las características de autor a Walter Hill por el mero hecho de que el buen hombre tenga como objetivo prioritario contar historias que nos entretengan.

Una bala en la cabeza puede no ser una de las mejores películas del director, pero sigue siendo eficaz como producto de evasión en el seno del cine policíaco, es muy seria en su planteamiento visual, no cae en la trampa tan habitual del cine actual de acción de hinchar el perro para prolongar el metraje innecesariamente, sino que siguiendo la pauta de honestidad que siempre ha aplicado a sus obras Walter Hill va al grano sin inventarse personajes innecesarios ni subtramas totalmente artificiales y ajenas al relato principal.

Lo que sí es, insisto, es una de las mejores películas y uno de los mejores trabajos que nos ha ofrecido Sylvester Stallone en su etapa más reciente como actor. El argumento y el personaje se ajusta como un guante a Stallone para sacarle el máximo partido a su imagen cinematográfica, y los degustadores del buen cine policíaco pueden pasar un muy buen rato con este largometraje.

No obstante echo en falta un mayor desarrollo del personaje del policía asiático que acompaña al protagonista. En lugar de dirigirse a un protagonismo bicefálico que es lo más habitual en la explotación de la buddy movie, Hill ha optado por darle mayor peso en la trama a Stallone sin dejar que su joven compinche de aventuras pueda acercársele o hacerle la menor sombra. Eso obra en contra de una mayor química y tensión dramática entre ambos, al estilo de la que desarrollaron Nick Nolte y Eddie Murphy en Límite 48 horas. Me ocurre otro tanto con el personaje femenino de la tatuadora, al cual creo que le podrían haber sacado mayor partido.

Sin embargo insisto en ponerle cuatro estrellas porque me parece un producto muy sólido en el marco del cine policíaco y además creo necesaria la vuelta de un estilo más reposado y clásico a este tipo de historias que han tirado en los últimos tiempos por el camino de lo trepidante y precisan un urgente retorno a sus fuentes más reposadas y narrativas, sustentadas sobre un guión competente y un buen trabajo de los actores, más que sobre un puñado de secuencias supuestamente espectaculares que por su abuso han acabado por convertirse en repetitivas.

Miguel Juan Payán

COMENTA CON TU CUENTA DE FACEBOOK

Página 3 de 3

Revista mensual que te ofrece la información cinematográfica de una forma amena y fresca. Todos los meses incluye reportajes de los estrenos de cine, analisis de las novedades televisivas, entrevistas, pósters y fichas coleccionables tanto de cine clásico como moderno.

     

Contacto

 
Telf. 91 486 20 80
Fax: 91 643 75 55
 
© NOREA Y ALOMAN EDICIONES, S.L.
c/ La Higuera, 2 - 2ºB
28922 Alcorcón (Madrid) NIF: B85355915
 
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

En caso de duda para pedidos, suscripciones, preguntas al Correo del lector o cualquier otra consulta escríbenos por WhatsApp