En Mil Pedazos ★★★

Septiembre 09, 2019

Crítica de la película En Mil Pedazos

Un interesante viaje al infierno de un adicto.

De la mano del matrimonio compuesto por Sam y Aaron Taylor-Johnson, nos encontramos ante una película creada por y para ellos dos, que son no sólo directora y actor protagonista de la película, sino que además son los guionistas de la película, adaptando el libro de james Frey, quien contó en papel su propia historia. El resultado es una competente película dramática con un fantástico reparto, irregular y con algún altibajo, pero con interesantes reflexiones sobre la adicción y sobre los adictos. Aunque en el fondo, y ese es su gran pecado, no nos cuente nada nuevo, ni aporte nada que no hayamos visto con anterioridad… De hecho, casi todo lo que aporta lo teníamos ya en Días sin Huella. Y desde la película de Billy Wilder han pasado casi 75 años.

En Mil Pedazos toma, como decíamos, la historia real de James Frey, quien en la película está interpretado por Aaron Taylor-Johnson, por supuesto, y que en un momento determinado, tocando fondo en su vida, acaba en un centro de rehabilitación, un lugar donde nadie le obliga a estar, pero lo que le espera fuera es peor, por lo que se mantiene pese a todo, en un lugar donde deberá hacer frente a la adicción a las drogas y a su alcoholismo, y sobre todo a sus demonios. No estará solo porque una peculiar comunidad de personajes le acompañarán en el viaje, desde su hermano a su terapeuta, pasando por los otros habitantes del centro. Y quizá incluso, descubra de nuevo el amor.