Marvel recupera seriedad y solidez con una película mejor que Guardianes 2 y Thor Ragnarok.

A ver, que dicho así, puede parecer cosa de poco, pero, oigan, qué gusto que no te metan un chiste a rosca cada cinco minutos y sin venir nada a cuento, que se tomen en serio a los personajes, que dejen a un director tripular la nave con pulso firme y personalidad, buscando además nuevos caminos para explotar eso de las fábulas de superhéroes.

Pantera Negra tiene claramente a su favor la capacidad para hacer honor al cómic original, incluyendo algunas imágenes y visión de personajes (los Jabari, por ejemplo, o Killmonger) que remiten directamente a algunas de las más carismáticas viñetas de los cómics del personaje. Pero sobre eso impone con eficacia la personalidad de la narración cinematográfica, llevando a Wakanda y su corte a un dibujo más completo de personajes más interesantes y con más entidad que la de la corte de personajes secundarios de Asgard en cualquiera de las tres películas de Thor. Con esto quiero decir que es cine cine, con todas las letras, y saca del respeto a la fuente original del personaje en los cómics el máximo rendimiento precisamente a base de poner ante las cámaras y detrás de ellas a gente muy competente.