Crítica de la serie Antidisturbios

La mejor ficción televisiva que se puede ver en la pequeña pantalla.

         Para no andarnos por las ramas, esto es lo que nos propone Rodrigo Sorogoyen en su serie Antidisturbios. Una serie se disfruta como un gran largometraje de seis entregas en el que nos encontramos con las mejores características del cine del director, navegando entre Que Dios nos perdone y El reino. Porque en una u otra de sus dos propuestas dominantes perfectamente vinculadas y equilibradas, Antidisturbios nos aporta una buena dosis de acción más cercana a Que Dios nos perdone y otra dosis igualmente buena de intriga que entra más en el entorno territorial y argumental de El reino, nuevamente con la corrupción como epicentro de la esa parte de la propuesta.

Madre (2019) ★★★

Noviembre 11, 2019

Crítica de la película Madre

Sorogoyen vence pero no termina de convencer.

Su largometraje Madre viene precedido de un portentoso cortometraje del mismo título que es el arranque de la película, y además de Reino, la última película del cineasta, y una de las mejores películas españolas de los últimos años. Por eso quizá las expectativas eran tan elevadas y por eso la decepción ha sido algo mayor de lo esperado. ¿Significa eso que Madre es una mala película? Ni mucho menos. El director de Que Dios Nos Perdone parece no saber hacer algo así. Pero sí es cierto que esperábamos una de las mejores películas del año y no ha sido así. Es buena, por momentos muy buena, pero sabe a poco. Sabe a oportunidad perdida o quizá a otra cosa… Quizá a secuela que nunca debió suceder.

Porque de eso trata Madre. Es una secuela del cortometraje del mismo título con el que Sorogoyen estuvo nominado al Oscar. Él e Isabel Peña, coguionista, dan un giro a la historia y mientras que el arranque de la película es en sí mismo el cortometraje, el resto es otra cosa muy distinta. La historia de una madre que recibe una llamada de su hijo de 6 años, de viaje con su padre. El niño está en una playa de Francia, sólo, asustado. Su padre no aparece, y la llamada a su madre, en Madrid, es cada vez más angustiosa cuando la batería empieza a acabarse. 10 años después, esa madre vive en la playa donde su hijo desapareció, incapaz de dejar atrás el pasado, hasta que entabla relación con un joven de la edad que tendría su hijo ahora… ¿podría ser él?

Crítica de la película El Reino

Rodrigo Sorogoyen alcanza la madurez de los maestros con El Reino.

A Sorogoyen volar en solitario no puede decirse que le haya sentado mal, tras sus primeras películas codirigidas, con la fantástica Que Dios Nos Perdone, un muy buen thriller que demuestra, nuevamente, que nada tenemos que envidiar a producciones similares de cualquier rincón del mundo (más bien deberían  envidiarnos ellos) y ahora con El Reino, una relato de ficción sobre la política en nuestro país que parece cualquier cosa menos ficción. A veces es tan real lo que cuenta que parece más bien una cámara oculta que ha destapado otra, una más, trama de corrupción política en nuestro país. Pero El Reino no se contenta sólo con eso. Es mucho, mucho más.